Daniel Martínez Castellanos, subdirector editorial de este medio, abrió el segundo día de Las 8° Jornadas de la Comunicación de la UAEM, en el auditorio Emiliano Zapata. Con la conferencia La Educación y la ciencia en La Jornada Morelos, nos habló sobre el que hacer del periodista educativo y científico, así como los retos que enfrenta ante el panorama mediático dominado por la nota roja.

Con más de 35 años de trayectoria en el periodismo político y de investigación, Martínez Castellanos recordó que desde 1992 se ha especializado en la cobertura de la fuente educativa, un campo que suele verse como poco atractivo para las audiencias, pero que resulta indispensable para entender los procesos de la sociedad. “No basta con que la gente intuya que la educación y la ciencia sirven, hay que demostrarles que realmente sirven. Pero también hay que señalar sus fallas”, afirmó.

El valor de explicar lo complejo

La conferencia, moderada por Angélica Mora, partió de una pregunta central: ¿para qué sirve hacer periodismo educativo? La respuesta, explicó Martínez Castellanos, está en la capacidad de mostrar la relevancia de procesos que suelen ser invisibles, esos procesos complejos que dan forma al conocimiento.

Citó a Carl Bernstein, reportero del Washington Post, quien afirmaba que, el periodista “no lleva verdades, lleva la mejor versión posible de la verdad”. En ciencia y educación, añadió, esa tarea se vuelve especialmente difícil porque exige mucho rigor. Retomó también a Umberto Eco y su artículo El mago y el científico, donde discute la dificultad de comunicar la ciencia sin reducirla a espectáculo ni trivializarla. “El periodista busca siempre el agua tibia. Debe enseñar la complejidad de los procesos que parecen obvios, porque detrás de cada hecho hay una cadena de factores invisibles para la mayoría”, dijo.

Formación de Audiencias participativas

Otro de los ejes de su ponencia fue la formación de audiencias informadas y participativas. Martínez Castellanos señaló que el periodismo debe contribuir a que la ciudadanía sea crítica, capaz de entender los procesos educativos y científicos para incidir en su mejora.

“Se requiere talento especializado y formación continua. Ese es el enorme reto que tenemos como periodistas”, subrayó. Para ello, insistió en que el comunicólogo necesita habilidades didácticas, técnicas y digitales, desde consultar buscadores académicos hasta dominar herramientas de verificación de datos. Incluso la inteligencia artificial, dijo, puede potenciar el trabajo periodístico, pero usarla tampoco significa una “garantía”, en cuanto a la calidad y profundidad de los contenidos. Aseguró que la figura del comunicólogo debe evolucionar y dejar de aspirar a ser el “rockstar”, para asumir un papel social que realmente posibilite la reflexión de las audiencias.

Una profesión siempre en crisis

Martínez Castellanos advirtió que el periodismo vive una crisis constante, actualmente expresada por el desprestigio del rigor profesional, la dominancia de las redes sociales, la presión de los algoritmos y la “tiranía de los likes”. “Los medios buscan la nota rápida y la viralidad, en lugar de la veracidad o la profundidad”, advirtió, al tiempo que llamó a recuperar el papel del editor como figura clave en la orientación de los contenidos. “A los comunicadores les gana el calor del like. De la interacción inmediata, están sometidos al algoritmo y eso genera audiencias cada vez más ignorantes”, comentó paralelamente citando a Marshall McLuhan, “nos amputamos nosotros mismos nuestras habilidades con el uso de tanta tecnología”.

¿Cómo se hace periodismo de calidad?

Finalmente, frente a esta realidad, la solución para que un periodista educativo, científico sobresalga ante la inmediatez y la prisa de los medios, dijo, está en persistir en los valores del oficio: respeto a la verdad, contrastar datos con fuentes sólidas, distinguir entre información y opinión, y mantener la investigación como núcleo del trabajo.

Concluyó con un recordatorio dirigido especialmente a las nuevas generaciones: el periodismo educativo y científico no es el camino fácil, pero sí el que permite comprender y transformar la realidad. “Lo que funciona es hacer cosas de calidad, bien narradas, con un enfoque nuevo, con fuentes sólidas. El periodismo educativo y científico es un oficio de resistencia”, recalcó.

Un hombre en traje parado enfrente de una televisión

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Daniel Martínez Castellanos abrió el segundo día de las 8° Jornadas de la Comunicación con la conferencia «La Educación y la ciencia en La Jornada Morelos”, moderada por Angélica Mora. Foto: Jazmin Aguilar

Jazmin Aguilar