Carlos Barreto Zamudio*

En el complejo escenario que vive la sociedad en nuestro tiempo, las instituciones académicas están llamadas no sólo a preservar y transmitir conocimiento, sino a involucrarse de manera activa en los grandes debates que atraviesan toda su amplitud y alcance y en la resolución de los problemas del presente. En un contexto local con perspectiva universalizante, El Colegio de Morelos afronta el desafío de jugar el papel de un actor significativo dentro del proyecto educativo del estado, aportando sus temas, la reflexión rigurosa, el análisis crítico y diversas propuestas de fondo para contribuir al abordaje de los temas que hoy definen el horizonte de nuestra entidad.

Como institución pública orientada mayormente (que no exclusivamente) al posgrado, con carácter autónomo y vocación humanista, El Colegio de Morelos cuenta con los atributos para participar —desde una especificidad con amplias potencialidades— en la configuración de conocimientos, narrativas, políticas y diagnósticos que ayuden a comprender y transformar nuestra realidad, participando, vinculándonos y generando redes de colaboración con los más diversos actores de la vida pública estatal y nacional. La autonomía, en ese sentido, debe asumirse en su plenitud, como una condición para ejercer la libertad intelectual con una enorme carga de responsabilidad pública.

Hoy, El Colegio reconoce que su quehacer no puede limitarse al ámbito intrainstitucional: los desafíos educativos, sociales, ambientales, económicos, culturales y políticos, entre otros, de nuestro estado de Morelos exigen el concurso de todas las inteligencias y capacidades, para desde ahí aportar nuestra voluntad de contribuir con profundidad, ética y visión crítica. En ese sentido, hemos encontrado una interlocución respetuosa y comprometida con el proyecto encabezado por la gobernadora Margarita González Saravia y la secretaria de Educación Karla Aline Herrera Alonso, quienes han demostrado con creces su interés por construir un sistema educativo estatal incluyente, territorialmente sensible, atento a la complejidad, a la diversidad y a las voces plurales.

Desde el Colegio, aspiramos a que esta vinculación no sea sólo institucional, sino también epistémica: que nuestras investigaciones aborden también las preguntas urgentes del presente; que logremos generar debates relevantes para la sociedad y la atención de los problemas del entorno; que nuestras publicaciones enriquezcan la conversación pública; y que nuestra comunidad académica mantenga un firme compromiso con el conocimiento como una herramienta para la libertad, la justicia social y la inclusión.

La proximidad del X aniversario de El Colegio de Morelos es la ocasión óptima para refrendar —más que para conmemorar— nuestra misión última: generar pensamiento de alto nivel, formar investigadores críticos, y mantener viva la llama del conocimiento humanístico en una época que necesita optar por el sentido, la memoria y el diálogo.

Actualmente trabajamos para detonar nuestras capacidades y que vuelvan al Colegio las grandes mentes, no por nostalgia del pasado, sino por el anhelo colectivo de construir un futuro en el que el humanismo retome un lugar central en la vida pública. Apostamos por un Colegio que combine nivel académico, amor por el conocimiento y libertad en su relación con la sociedad. Un Colegio presente en los temas que importan, y fiel a la idea de que la educación desde la reflexión crítica es a la vez una condición para la transformación social.

*Rector de El Colegio de Morelos

La Jornada Morelos