

El Índice de Competitividad Estatal, una herramienta que desarrolló el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) para evaluar la capacidad de las entidades federativas para atraer y retener talento e inversiones, que se reflejan en mayor productividad y bienestar para los habitantes, ubicaba a Morelos, antes del inicio de la administración de Cuauhtémoc Blanco Bravo, como el decimosexto mejor en el país, en la nueva edición del instrumento, que en su edición 2025, con datos del cierre del 2024, ubica a Morelos en la vigésimo séptima posición, una caída de once escalones que lo vuelve el sexto peor en el país.
Es cierto que las primeras cifras tampoco eran halagadoras, pero la entidad prometía mucho en materia de innovación, donde se ubicaba como la tercera mejor en el país, sólo en ese subíndice, el estado cayó 20 posiciones, para ubicarse ahora como la décimo tercera.
El reporte del IMCO indica que Morelos es el segundo estado cerró la medición como el segundo estado más violento del país con 67.2 homicidios por cada cien mil habitantes; el cuarto con más robos de vehículos, con 4.7 por cada mil unidades registradas; el tercero peor en servicios notariales, 1.3 fedatarios públicos por cada cien mil habitantes; y el peor en percepción de seguridad, donde sólo el 9 por ciento de los adultos se sienten seguros; estos indicadores son el principal motivo para que la entidad ocupara el penúltimo lugar en el subíndice de derecho; en el que cayó dos lugares desde el 2018.
En términos de mercado de trabajo, Morelos es el peor en materia de desigualdad salarial, es decir la diferencia entre quienes ganan hasta dos salarios mínimos y quienes obtienen más de esa cifra; el segundo con la mayor brecha de género (los hombres ganan 23.1% más que las mujeres por hacer el mismo trabajo), el tercero en peor ingreso de los trabajadores con un promedio de 87 mil 377 pesos por mes; y el quinto peor en crecimiento de empleos formales, con una tasa de crecimiento anual negativa en 0.9%.
Adicionalmente el 66% de la población ocupada tiene empleos informales; el 26% cubre jornadas superiores a las 48 horas de ley; y el 1.6% de los trabajadores tienen ingresos por debajo de la línea de bienestar, es decir, no pueden adquirir ni la canasta alimentaria.
En términos de gobierno y sistema político, Morelos es el tercero peor en ingresos propios, sólo el 7% de los ingresos totales del estado provienen de la recaudación local; el 78% de la población mayor de 18 años considera que las prácticas de corrupción en el estado son frecuentes y muy frecuentes; y el costo promedio de la deuda pública alcanza el 11.2%, una tasa de interés por arriba de la media nacional.

En materia de infraestructura, la importancia de la próxima reactivación del aeropuerto internacional se hace evidente pues el estado si bien tiene un desempeño regular en casi todos los indicadores, en flujo de pasajeros y carga aérea está entre los peores del país.

