

Con una sólida fe y tradición, las y los feligreses de este poblado de Cuernavaca, celebraron medio milenio de evangelio por la orden franciscana. San Antonio de Padua, patrono de la comunidad
En el corazón del antiguo Analco, al “otro lado del río” según su nombre náhuatl, la comunidad de San Antón en Cuernavaca celebró este 13 de junio cinco siglos de historia desde la llegada del Evangelio y la fundación de su parroquia bajo el patrono de San Antonio de Padua. Lejos de ser solo una conmemoración religiosa, esta fiesta patronal es una forma de unir a la comunidad desde la tradición y la fe; continuando un legado que comenzó en 1524 con la llegada de los primeros franciscanos.
Bernardo Reyes Zuluaga, párroco de esta parroquia, compartió para La Jornada Morelos que esta celebración es muy especial debido su relevancia histórica. Recordando que el pueblo de San Antón tiene una profunda raíz prehispánica y es uno de los 12 pueblos originarios de Cuernavaca: “Desde antes del 1400 ya existían aquí asentamientos tlahuicas. Y fue justo en este lugar donde los frailes franciscanos decidieron sembrar las primeras semillas del Evangelio, después de su llegada allá por la catedral de Cuernavaca”, relató el párroco Bernardo Reyes Zuluaga. “Aquí trajeron la imagen de San Antonio y renombraron el antiguo pueblo como San Antonio de Analco. Desde entonces, esta comunidad ha vivido su fe de forma vivida”.
Durante estos 500 años, la parroquia se ha mantenido como un punto central para la vida espiritual, social y cultural del barrio. Las celebraciones, comenta el párroco, comenzaron formalmente el 7 de julio de 2024 con el inicio del jubileo, que se extenderá hasta este 27 de junio de 2025. Mes con mes, parroquias hermanas han visitado San Antón, reforzando el sentido diocesano de esta conmemoración. En la semana principal del festejo, del 3 al 13 de junio, se vivieron días intensos: novenarios, procesiones, cambio de hábito de la imagen, elaboración de un arco floral, mañanitas al amanecer, misas solemnes y convivencia comunitaria.
Se celebra con alegría y tranquilidad
La historia de San Antón no puede contarse sin sus oficios tradicionales, “originalmente la comunidad se dedicaba al trabajo del barro”, recordó el padre Bernardo. “Por eso, para esta fiesta de los 500 años, se hizo una portada con figuras de barro, como homenaje a ese pasado que sigue vivo aquí en San Antón”.

El día 13, “alrededor de mil personas acudieron al templo a lo largo del día” comparte el sacerdote. Desde muy temprano, las campanas repicaron y el mariachi entonó las mañanitas. La misa principal fue celebrada por el párroco Bernardo Reyes con la presencia especial del sacerdote Tomás y el padre Ángel Neri, provenientes de Atzingo. Posterior a la misa, las y los asistentes compartieron alimentos y alabanzas, como lo han hecho generación tras generación.
Estela Bello Salgado, vecina y voluntaria de la parroquia de San Antón, expresó con emoción: “Somos nativas de aquí del pueblo de San Antón, donde vivimos toda nuestra niñez… Hoy es un honor celebrar los 500 años de San Antonio con toda la organización y cariño que ha hecho el padre, con todo el equipo de aquí. Es algo admirable lo que han hecho por la parroquia y por San Antonio. Estoy muy orgullosa de mi comunidad”.
Respecto a la circulación de rumores sobre un cierre de la iglesia, la comunidad fue clara en desmentirlos: “La iglesia siempre estuvo abierta. Solo se cerró anoche a las 8:30, por seguridad, como es habitual. Desde las seis de la mañana de ese mismo día ya estábamos celebrando misa”, aseguró el párroco. Estela añadió: “Hay personas que ni participan y solo vienen a opinar. Aquí todo se vivió con respeto y alegría”. Desde la parroquia se hizo un llamado a que las fiestas patronales no se desvirtúen: “Queremos que estos momentos sigan siendo de convivencia familiar. Esta vez, afortunadamente, vimos menos problemas. Ojalá que así se mantenga, porque el espíritu de estas fiestas es compartir”, expresó el clérigo. También invitó a los medios de comunicación a cubrir con responsabilidad y objetividad este tipo de eventos: “Es importante que se compartan las cosas que realmente se viven y se celebran en nuestras comunidades. Y si hay algo que señalar, que se haga con verdad”.
Así celebró la comunidad de San Antón medio milenio de su santo patrono. Las actividades, como lo señaló el padre Bernardo, continúan hasta el 27 de este mes. Y más que una celebración litúrgica, las y los vecinos invitan a conocer un poco más sobre su tradición y su comunidad.


