• Ambos nichos generan los empleos mejor remunerados entre las Micro, Medianas y Pequeñas Empresas.
  • Tenemos 6 mil estudiantes de posgrado que podrían crear cada año 50 nuevas Mipymes de base tecnológica: Dr Enrique Galindo.
  • Las Mipymes agrícolas ya aportan al campo morelense semillas mejoradas para nuestro clima y suelos: Juvenal Campos.

 

Morelos es parte de un tejido socioeconómico mayor, llamado México, pero tiene singularidades y ventajas que deben ser comunicadas y aprovechadas; por ejemplo, su potencial para generar empresas de base tecnológica y agroempresas, gracias a la existencia de 42 centros de investigación y experiencias exitosas de transferencia de tecnología que pueden ser replicadas y fortalecidas.

Cuando una persona pronuncia la palabra “Empresa”, es muy probable que quienes le escuchan imaginen una compañía con una planta industrial de varias hectáreas, edificios altos con paredes de vidrios y largas filas de trabajadores con overoles o corbatas, esperando marcar su tarjeta en un reloj checador. Así lo ilustraron las películas y caricaturas del siglo XX y así lo describen muchos discursos de grupos políticos, pero la realidad es que en México y el mundo menos del 3% de las empresas son así.

El 97% de las unidades económicas en el planeta son Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, también llamadas MiPyMEs o Mipymes. La mayoría de ellas sólo genera entre 2 y 10 empleos y las que llegan a crecer más logran emplear un máximo de 250 personas.

En Morelos, existen alrededor de 120 mil Mipymes, que generan aproximadamente 680 mil empleos con salario fijo, en las ciudades y en el campo, de acuerdo con los datos de marzo de 2025, de la Encuesta Nacional de Empleo y Ocupación (ENEO), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esto significa que, en promedio, cada una emplea entre 5 o 6 personas, incluyendo a la dueña o dueño.

En territorio morelense, solamente 19 mil personas tienen empleo en grandes empresas, con más de 250 trabajadores. En contraste, casi 148 mil laboran en la economía informal, como el comercio ambulante, jornales agrícolas o servicios domésticos. Y como grupo aparte, 32 mil personas trabajan en los diferentes gobiernos: municipales, estatal o federal. En total, la Población Económicamente Activa (PEA) de Morelos que trabajó entre enero y marzo de 2025 fueron 879 mil personas.

Un problema que es importante comunicar a toda la sociedad es que las micro, pequeñas y medianas empresas son unidades que deben resolver muchas dificultades y adversidades para mantenerse vivas. Esta frase se demuestra con el dato de que, en todo México, entre mayo de 2019 y mayo de 2023, nacieron 1.7 millones de micro, pequeñas y medianas empresas, pero murieron 1.4 millones. Así lo documentó el Estudio sobre la Demografía de los Negocios (EDN 2023), elaborado por el INEGI.

Protección y fomento

Una de las conmemoraciones más jóvenes que ha promovido la Organización de Naciones Unidas (ONU), es la celebración del Día de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas. Hace solamente 8 años, el 27 de junio de 2017, la ONU invitó a sus países miembros a hacer visible la importancia de este tipo de organizaciones que generan más del 90% de los empleos estables en todo el mundo. Desde entonces, cada 27 de junio se procura hacer visible la importancia de las pequeñas empresas.

En México, para el INEGI, la clasificación de Mipymes se basa en el número de personas ocupadas: Micro: de 0 a 10 personas; Pequeña: de 11 a 50 (en comercio), 11 a 100 ( en industria y servicios) y Mediana: de 51 a 100 (en comercio), 101 a 250 (en industria y servicios).

Las estadísticas muestran que abrir una empresa y generar empleos no garantiza estabilidad, ni para los patrones ni para la fuerza laboral. Los datos de INEGI, de marzo 2025, documentan que la gran mayoría de las Mipymes paga a sus trabajadores entre uno y dos salarios mínimos; es decir, entre 8 mil 400 y 16 mil 800 pesos mensuales, y en muchos casos no se les otorgan prestaciones sociales como seguro médico, ahorro para el retiro, ahorro para vivienda, etcétera. Esto ocurre porque muchas de esas Mipymes son negocios que apenas subsisten o lo que coloquialmente se llama “negocios abarroteros”, que invierten y recuperan al día, pero con pequeñas ganancias y mal distribuidas.

Morelos es un estado pequeño geográficamente, pero que tiene ventajas competitivas frente a otras entidades; como la calidad de sus suelos agrícolas y la alta concentración de centros de investigación científica. Por eso se considera que las Mipymes de base tecnológica o agrícola pueden ser un área de oportunidad para generar empleos estables y con remuneraciones superiores a sólo dos salarios mínimos.

¿Qué falta para contar con más Mipymes de base tecnológica o de agricultura tecnificada? Dos integrantes de empresas de ese perfil; el Ingeniero Juvenal Campos Pineda, de Agrícola El Caudillo, y el Doctor Enrique Galindo Fentanes, de Agro&Biotecnia, indican a Plaza de la Jornada Morelos que se requiere un cambio de mentalidad para generar empresas de alto valor agregado, con herramientas como una financiera agrícola con créditos blandos; una estrategia de fomento a Mipymes de base tecnológica con un trato fiscal diferenciado; un trabajo muy fuerte de promoción de las empresas nacidas en Morelos; el fomento a la creación de algún fondo de inversión donde confluya el dinero de los mayores capitales privados de Morelos, y entender que toda empresa implica riesgo y las que generan más ganancias y mejores empleos son las que tienen visión de largo plazo.

Mipymes de base tecnológica

El Doctor en Biotecnología Enrique Galindo Fentanes es un ejemplo de científico que se convirtió en emprendedor y luego en empresario. Es investigador del Instituto de Biotecnología (IBt), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Como parte paralela a su trabajo y con sus colegas del IBt, Leobardo Serrano y Carlos Roberto Gutiérrez, desarrolló un producto biofungicida que controla el hongo que afecta y daña al follaje y frutos de muchos cultivos, por ejemplo, generando manchas negras en los mangos. Su producto se llama Fungifree (que significa “libre de hongos”) y es comercializado por la Mipyme Agro&Biotecnia.

“Yo pienso que las Mipymes de base tecnológica pueden hacer el cambio de la economía de Morelos. Me refiero a generar empresas de alta remuneración y que produzcan productos de alto valor agregado. El potencial de este estado es enorme porque hay 6 mil estudiantes de posgrado. Si el 1 por ciento de esos estudiantes de posgrado crearan una empresa, se fundarían 50 empresas tecnológicas al año. Nosotros formamos parte de una asociación civil llamada Innovación con ciencia, donde estamos 23 empresas de base tecnológica. Obviamente, entendemos que el gobierno tiene que impulsar programas para el emprendimiento de mujeres, para el emprendimiento de otras microempresas, pero hasta ahora han sido proyectos muy artesanales. Nosotros pensamos que, dadas las características científicas de Morelos, también debe haber un programa de fomento a las Pymes científicas”, indica el doctor Galindo Fentanes”.

“Las Pymes científicas tienen características diferentes a las otras Pymes. Primero, son de mayor valor agregado y generan empleos de mayor remuneración, pero tienen otro proceso de nacimiento que es lento. Sin embargo, se le aplican las mismas normas que a las Pymes normales. En el caso de mi Mipyme, Agro&Biotecnia, todas las autoridades nos tratan exactamente igual: al principio llegaban los inspectores de Hacienda y preguntaban “¿Por qué no pagan impuestos?”: ‘Pues porque todavía no vendo producto’. “¿Por qué no tiene empleados?”: ‘Pues porque estoy generando la tecnología y me están subsidiando’, porque en aquella época nos subsidiaba el CEMIT, del gobierno de Morelos. Llegan los de Protección civil y te preguntan: “¿Dónde están sus extinguidores?”: ´Pues es que no tenemos instalaciones’. “¿Pero cómo pueden ser una empresa que no tiene instalaciones?”. Pues sí, así son las empresas de base tecnológica, que muchas veces empiezan virtualmente. Por eso creo que sí debería haber una adecuación de toda la legislación, para el fomento de estas empresas, que tienen que recibir un trato diferente al resto de las Pymes”, agrega el empresario e investigador.

Como un ejemplo del enorme potencial de las Mipymes tecnológicas de Morelos, el Doctor Galindo informa que están surgiendo fondos privados internacionales que ya han detectado a empresas de base tecnológica mexicanas y morelenses para invertir: como GRIDX, VIRETEC y ZENTYNEL.

“Al menos tres mipymes de base tecnológica, con sede en Morelos, ya consiguieron 250 mil dólares cada una, para la gestión de sus empresas. Son tres empresas relacionadas con el Instituto de Biotecnología de la UNAM, Ese es un logro muy importante que hay que destacar, al menos aquí en Morelos. Este fondo, GRIDX, recibió 500 solicitudes de todo el mundo en 2024 y sólo aprobó 12 empresas para entregarles apoyo. De esas 12 beneficiarias 3 son de Morelos. Por eso pensamos que quizás los millonarios de Morelos, que sí los hay, podrían pensar crear un Fondo de inversión estatal para este tipo de empresas, con visión de largo plazo”, subraya el doctor Enrique Galindo.

Agroindustrias y tecnología

Otro ejemplo importante de Mipyme nacida en Morelos es Agrícola El Caudillo, Sociedad de Producción Rural, especializada en generación de semillas de alta calidad, con sede en Tepalcingo. Esta empresa fue formada por un grupo de productores agrícolas que vieron la necesidad de ofrecer a los campesinos semillas mejoradas. Ellos reconocieron el valor de la investigación y experimentación que hacen centros como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP). Así fue como han establecido un diálogo permanente con los científicos y colaboraciones con las instituciones para investigar, producir y comercializar semillas de maíz, sorgo, jícama y cacahuate.

El Ingeniero Agrónomo Juvenal Campos Pineda, representante legal de Agrícola El Caudillo, explica a este medio de comunicación que en el estado hay dos empresas locales de producción de semillas mejoradas y que auxilian a los campesinos a obtener altos rendimientos, pero deben competir muy duro contra las productoras de semillas de otros estados, como Jalisco y Michoacán, y con las productoras de semillas trasnacionales.

“Para fortalecer a las Mipymes agrícolas nacidas en Morelos, yo creo que el gobierno nos pudiera ayudar a establecer parcelas demostrativas en cada municipio y así enseñar la bondad que tienen nuestras semillas, comparadas con las que vienen de otros mercados. Lo que nosotros producimos está adaptado al clima y el suelo porque está probado con todas las condiciones que experimenta el agricultor morelense, pero muchas personas no lo saben. Por eso decimos que se necesita apoyo y difusión, entre los campesinos”, dice el Ingeniero Campos Pineda.

“Otra manera de poder apoyar a las Mipymes morelenses de semillas mejoradas podría ser establecer programas de apoyo gubernamentales para que los agricultores compren sus semillas. Actualmente hay programas de apoyo con fertilizantes, que se opera a nivel nacional; pero no hay un programa nacional o estatal de apoyo para la adquisición de semillas.

“Además de esto, nuestra sociedad de producción rural no busca socios inversionistas, pero sí requiere recurso crediticio a un costo bajo; o sea que podamos conseguir financiamiento con créditos blandos. No queremos dinero regalado, lo que buscamos es que el costo de los créditos no sea tan alto. En este momento; si yo quiero comprar un vehículo para reparto, voy a la agencia y me cotizan: “Mira. Este vehículo yo te lo puedo entregar con un crédito a cinco años y con un interés de 15 por ciento anual”. Entonces, si multiplicamos ese 15 por ciento anual por cinco años, el costo termina siendo casi del doble del valor del auto, y para las micro, pequeñas y medianas empresas, poder tomar y pagar un crédito con esos intereses es, francamente, muy complicado”, dice el Ingeniero Juvenal Campos al sugerir que en Morelos se podría pensar en la idea de crear una financiera rural estatal que de créditos con intereses más bajos que la banca comercial.

Las economías más sólidas del mundo y las sociedades más desarrolladas cuentan con las condiciones para que sus ciudadanos puedan tener trabajos estables y bien pagados. Para alcanzar esta meta no basta con que los gobiernos dicten leyes o normas, se necesita de unidades económicas activas que generen y sostengan empleos, al mismo tiempo que pagan impuestos para que los gobiernos tengan recursos y paguen todos los servicios públicos y las acciones de bienestar social.

Antimio Cruz