En 2024, al menos 30 nacimientos de niñas madres entre 10 y 14 años fueron registrados en México, de acuerdo con datos difundidos por la Secretaría de Salud (SSA). La lista, que se viralizó en redes sociales, ha conmocionado a la opinión pública al visibilizar una realidad que golpea especialmente a las comunidades más vulnerables del país.

Uno de los casos más impactantes ocurrió en Texcoco, Estado de México, donde una niña de 10 años dio a luz, siendo el padre del bebé un hombre de 32 años. En El Oro, también en el Estado de México, otra niña de 12 años fue madre de un hijo cuyo padre tenía 65 años, que revela un contexto de abuso y violencia sexual infantil.

La situación no es aislada. En Acapulco, Guerrero, una menor de apenas 10 años se convirtió en madre, siendo el progenitor un adolescente de 16 años. Casos como este han encendido las alertas sobre la falta de educación sexual, prevención, protección institucional y justicia.

Diversas organizaciones de derechos humanos y autoridades han coincidido en que estos embarazos ocurren mayoritariamente en entornos marcados por la violencia, la pobreza extrema y la negligencia institucional. Las menores involucradas suelen carecer de acceso a información sobre salud sexual y reproductiva, atención médica oportuna y redes de apoyo.

El estado de Guerrero se encuentra entre las entidades con mayor número de casos reportados en 2024, sobre todo en municipios rurales con altos niveles de marginación. Especialistas advierten que se trata de una crisis estructural, arraigada en la falta de políticas públicas efectivas, una cultura de impunidad frente al abuso sexual infantil y matrimonios forzados de menores.

El problema en Morelos

Aunque Morelos no aparece entre los estados con niñas madres en edades tan tempranas, la problemática del embarazo adolescente sigue siendo grave. En 2022, se registraron más de 4 mil embarazos en mujeres adolescentes. Municipios como Cuautla, Yautepec y Temixco concentraron la mayor parte de los casos.

En 2025, el Instituto Morelense de las Personas Adolescentes y Jóvenes (Impajoven) reportó que en municipios del sur y oriente de la entidad —como Jojutla, Tlaquiltenango, Yecapixtla, Ayala y Tepoztlán— se han documentado embarazos en menores de 15 años, aunque sin cifras exactas.

Las causas son múltiples: ausencia de educación sexual integral, escaso acceso a métodos anticonceptivos, presión social, abusos sistemáticos y una débil respuesta institucional. Si bien se han implementado campañas de información y estrategias de salud pública, los esfuerzos siguen siendo insuficientes frente a una problemática de esta magnitud.

Activistas y defensoras de la niñez advierten que las cifras oficiales podrían ser solo la punta del iceberg, ya que muchos de estos casos no se denuncian por miedo, vergüenza o coerción familiar. El llamado es urgente: proteger la infancia no es opcional, es una obligación del Estado y de toda la sociedad.

Angélica Estrada