

La reinserción social es un pilar fundamental para la construcción de una sociedad más segura, justa y solidaria, ya que permite que las personas que han estado en conflicto con la ley tengan la oportunidad de reconstruir sus vidas con dignidad, alejándose de la reincidencia delictiva. Al ofrecer acceso a educación, empleo y acompañamiento psicosocial dentro de los centros penitenciarios, se rompe el ciclo de exclusión y violencia, y se generan condiciones para una convivencia basada en el respeto, la legalidad y la inclusión. Garantizar la reinserción no solo transforma vidas individuales, sino que también fortalece el tejido social y reduce los costos sociales y económicos del encarcelamiento prolongado y sin propósito.
Como parte del compromiso institucional por construir una seguridad duradera con justicia social, el Gobierno del Estado de Morelos impulsa acciones concretas para garantizar la efectiva reinserción social de las Personas Privadas de la Libertad (PPL), mediante la habilitación de espacios laborales dignos al interior de los centros penitenciarios.
En ese marco, se puso en marcha una panadería en el Centro de Reinserción Social (Cereso) Varonil de Atlacholoaya, como parte de la Estrategia Estatal de Seguridad Pública, cuyo objetivo es mantener la gobernabilidad y promover el autoempleo como vía para la transformación personal y social de quienes se encuentran en reclusión.
La Coordinación del Sistema Penitenciario de Morelos dio a conocer que el proyecto contempló la instalación de cinco hornos de gas, sustituyendo sistemas improvisados de cocción que representaban riesgos eléctricos y sanitarios. Además, con apoyo del Ayuntamiento de Xochitepec, se retiraron 60 toneladas de escombro, eliminando focos de infección y dignificando el entorno.
Actualmente, decenas de PPL elaboran pan, pasteles y pizzas, productos que se comercializan dentro del propio centro, lo cual permite no sólo generar ingresos, sino también fortalecer el sentido de responsabilidad, disciplina y pertenencia laboral.
Personas privadas de la libertad trabajan en la panadería del Cereso Varonil de Atlacholoaya, un espacio que promueve la reinserción social a través del empleo digno y productivo, contribuyendo a su rehabilitación y a una sociedad más justa e incluyente. Foto: cortesía


