En Morelos hay más de 31 mil maestras y maestros en servicio de todos los niveles educativos. Aunque cada modalidad y escuela presentan sus propios problemas, hay algunos que son comunes al ejercicio docente, como la excesiva carga administrativa, la erosión de la autoridad magisterial, los bajos salarios, la escasa colaboración de directivos y padres de familia para la tarea docente, y una base de alumnos cada vez más exigente, agresiva y cambiante.

Cada 15 de mayo, los maestros reciben múltiples homenajes a una labor que sólo parece reconocerse un día de cada año, aún cuando el desgaste en su energía, bolsillos, prestigio social y hasta en su salud física y mental son permanentes.

Cierto que con alrededor de 140 días de descanso al año son el gremio que más periodos vacacionales parece gozar, lo que les coloca en una posición para muchos envidiable, pero también resulta por su función social uno de los más exigidos y abandonados por las políticas públicas.

 

La autoridad magisterial hace décadas

Hace treinta años, nadie hablaba de asuntos como estrés académico, procrastinación, desmotivación, irritabilidad estudiantil. El bullying o acoso escolar, era parte de la normalidad para miles de niñas, niños y adolescentes que lo asumían como parte de la dolorosa normalidad de los ambientes escolares en los últimos grados de primaria y toda la secundaria y preparatoria y los alumnos no eran reconocidos como las personalidades en formación cuyo dedicado y delicado cultivo formaría a las generaciones futuras en un ambiente de paz y armonía. Los padres tampoco amenazaban con correr ante instancias de derechos humanos o estudiantiles cada vez que un docente les levantaba la voz o les aplicaba castigos que, todavía en la última parte del siglo XX eran considerados normales (como los cerillazos, leves coscorrones o la temida exhibición de incompetencia frente a la clase). De hecho, muchos de ellos aplaudían los castigos a los menores provenientes del maestro con una recomendación que entonces era común: “(disciplínelos) como si fueran suyos, profe”.

Entonces, el maestro era el centro de las escuelas, uno que ganaba poco dinero, pero suplía la pobreza con vocación y con un prestigio social relevante. Los profes de primaria, secundaria, preparatoria y mucho más los que impartían cátedras universitarias, eran considerados poseedores de saberes que les dotaban de autoridad y liderazgo indiscutibles, incluso sobre los directivos de los planteles.

“Nuestro salario al presidente para que vea lo que se siente”

A partir de 1977 los efectos de la inflación y el abandono del Estado produjo una caída importante en los salarios de los maestros que, ya para 1985 tenían ingresos por menos de la mitad de los que percibieron en 1970, de acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Educación Pública. La disminución salarial siguió, a pesar de esfuerzos del gobierno y la autoridad educativa.

De hecho, en el 1992, con la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización Educativa, se buscó, entre otras cosas, la recuperación del poder adquisitivo del magisterio, aun así, en el año 2000, el sueldo de los profes titulados en la educación primaria en todo el país siguió siendo menor en términos reales de la mitad que la mejor percepción del magisterio, registrada en el 1976. Salvo por aumentos relevantes en el 2001 (6.03% en términos reales), y en los años 2022 y 2023, (alrededor de 2.5% de recuperación en cada caso), los aumentos salariales al magisterio en México han sido iguales o por debajo de la inflación.

Desde 2023, ningún docente en México gana menos de 16 mil pesos mensuales; lo que, si bien significa un avance importante en la última década, no es suficiente para igualar los salarios mayores del magisterio en México (los de 1970), si se considera la inflación acumulada a través de esas cinco décadas. Si se toma en cuenta el sueldo inicial de los profes titulados de primaria en México en 1970 (6 mil 652.57 pesos), con una inflación media anual de 18.79% hoy sería equivalente a 72 mil 720.70 pesos.

La realidad laboral del magisterio podría considerarse similar a la de millones de trabajadores en México. La posibilidad de cambiar de automóvil cada año y adquirir viviendas más o menos amplias desde los primeros años de servicio, se ha esfumado igual que en el resto de los gremios, pero las y los maestros de México también han visto evolucionar su materia de trabajo hasta el grado de perder incluso su autoridad académica y liderazgo social.

Una autoridad cada vez más abollada

Los salarios del magisterio no fueron lo único que el Estado mexicano dejó abandonados a los maestros. El gasto en educación no alcanzó nunca los estándares internacionales recomendados, hasta 8% del Producto Interno Bruto; y también se falló en la formación docente, los programas y planes de estudio de la educación Normal recibieron pocas actualizaciones en un mundo cada vez más cambiante.

El paso del pizarrón a las pantallas digitales ha sido uno de los mayores elementos de desigualdad. Aunque desde la década de los ochenta se incorporaron las primeras computadoras como apoyo a la educación, el magisterio llegó tarde a la cita con la internet. Mientras más del 80% de los estudiantes de todos los niveles en Morelos tienen acceso a internet y más de la mitad permanecen muchas horas conectados; la proporción de maestros que tiene acceso frecuente al internet es por lo menos 10 puntos menor. Otro problema es que las dos últimas generaciones de estudiantes son nativos digitales, mientras que la mitad del magisterio en el estado adquirieron paulatinamente esos conocimientos.

Los nativos digitales han significado una revolución en las aulas, puesto que muestran fluidez en la navegación por internet y el uso de los dispositivos; crean contenidos propios; buscan información y resultados rápidos; pueden realizar varias tareas simultáneamente; y se sienten atraídos por la innovación tecnológica. A finales de la década de los 2000, los maestros en todo el mundo convivieron con la primera generación de alumnos que, en muchos temas, sabían más que ellos, y del resto podían obtener información de forma más rápida que la duración de cualquier clase.

La revolución de la educación propuesta por decenas de educadores en todo el mundo considera la urgencia de generar cambios profundos en la enseñanza, la administración de la educación y hasta en la forma física de aulas y mobiliario para adaptarse a la realidad que las nuevas generaciones imponen, algo que se complica por la falta de recursos en el sistema educativo nacional y los pocos recursos que las maestras y maestros pueden destinar a la tecnología. En el estado, esas condiciones mejorarán en el futuro próximo con la reactivación del Fideicomiso del Programa de Tecnologías Educativas y de la Información para el Magisterio del Estado de Morelos, un programa que estuvo suspendido por casi una década, y con el programa de puntos de conectividad gratuita a internet en espacios públicos y comunidades del estado que inició este año el gobierno de Morelos.

Los padres de familia tampoco ayudan. El tiempo de cuidados a los menores en edad escolar ha disminuido por la cantidad de hogares en que ambos jefes de familia tienen que trabajar para salir adelante (Morelos está entre los estados con menor ingreso laboral y la casi la mitad de los trabajadores viven en condiciones de pobreza). En esas condiciones, decenas de miles de madres y padres delegan las responsabilidades de cuidados, educación y aprendizaje en las escuelas que ahora deben ocuparse hasta de la vigilancia a la alimentación y la salud de los menores. También contribuyen a que los padres sean elementos negativos en la educación los problemas económicos, los entornos sociales, el rezago escolar de adultos, y la reproducción de patrones de violencia familiar (en los primeros tres meses del año se denunciaron ante la Fiscalía General del Estado mil 370 casos de violencia familiar y 93 de incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar).

Los poco atendidos cambios en las formas de aprendizaje de los alumnos, la incapacidad de los padres de familia para asumir la responsabilidad de apoyo a la comunidad escolar, el clima competitivo del sistema escolar, la alta concentración de alumnos por grupo, y el erosionado liderazgo del maestro, generan lo que se conoce como aulas conflictivas, en que se acumulan tensiones, escasea la cooperación, hay nulo respeto y se presentan fenómenos como el maltrato físico (que ya ha alcanzado a maestros), verbal, mixto, el acoso sexual (que se vuelve común a partir de la secundaria), la exclusión social, el acoso escolar -ahora también en forma digital.

Las escuelas ayudan poco también, pese a que las escuelas de Morelos están en mejores condiciones que las de otras entidades, aún 520 de ellas carecen de por lo menos uno de los servicios básicos de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MejorEdu).

El tremendo cansancio del magisterio

De acuerdo con el Educobarómetro del profesorado en México 2023 medición realizada por la Fundación SM), el 69% de los maestros de educación pública en el país considera que sus centros de trabajo carecen de recursos y apoyos necesarios para realizar su trabajo; y sólo el 65% asegura que no abandonaría la labor docente, aunque tuviera otras oportunidades profesionales.

La misma encuesta destaca que el 58% de los docentes consideran necesaria la formación permanente para la mejora profesional, un 44% cree que es necesaria la actualización de los conocimientos, y el 42% se pronuncia por mejores salarios. Sin embargo, el 55% de los docentes en México asegura que la falta de tiempo es el principal impedimento para su desarrollo profesional, y el 34% señala a la falta de incentivos como origen de ese problema.

Aunque la mayoría de los docentes en México mantienen un estado anímico positivo; 8% reconoce tener aparía o pérdida de interés; un igual porcentaje ha sentido ansiedad o depresión; y el 49% aseguraron padecer agotamiento físico y mental (si se considera solo a las maestras la cifra alcanza el 55%; y si se toman en cuenta solo las escuelas públicas es el 52%).

Por antigüedad, uno consideraría normal que el 63% de las y los maestros con más de 20 años de servicio experimenten ese agotamiento físico y mental; sin embargo, también lo sufren el 50% de quienes tienen 11 a 20 años de servicio; y 34% con diez años o menos en las aulas.

Las cuestiones administrativas y administrar el tiempo para cumplir con la planeación son las mayores dificultades para las y los docentes de México, y superan con mucho a mantener loa disciplina de los alumnos, atender a alumnos con capacidades diferentes, la falta de motivación y las dificultades para despertar el interés del alumnado, reporta el Educobarómetro.

Probablemente de ese sentir de los maestros derive el creciente consumo de alcohol que se ha detectado entre los docentes en el país y en Morelos. Aunque no hay datos disponibles sobre el aumento en el consumo (desde 2017 no se levanta la Encuesta Nacional de Adicciones), el propio Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, en su Programa de Salud Preventiva para el Magisterio de 2014, dedica un capítulo entero a tratar el alcoholismo y tabaquismo en que recomienda a las y los maestros hacer de su “casa un espacio libre de humo y alcohol, cuida la salud de tus seres queridos” y “si tienes indicios de padecer o ya presentas síntomas de esta enfermedad, no dejes pasar más tiempo y acude de inmediato a la unidad médica que te corresponda para que te atiendas”.

Las fiestas de los profes en Morelos

Los merecidos festejos por el Día del Maestro en Morelos suelen ampliarse mucho. El acto oficial tiene dos pistas, una en la Ciudad de México en que se incluye el anuncio de aumento salarial para los trabajadores de la educación básica, y en el plano local hay una ceremonia en que se entregan estímulos y recompensas por antigüedad considerada en quinquenios, desde los 15 hasta los 40 años de servicio; en ese marco se espera el anuncio de fechas para el reinicio del fideicomiso de computadoras para el magisterio y otros beneficios como la basificación de trabajadores de los programas nacional y estatal de inglés y la recategorización de plazas docentes de quienes cumplen funciones diferentes por necesidades del servicio.

La sección 19 del SNTE también hace su festejo masivo, que incluye un concierto y la rifa de automóviles, equipos de cómputo y otros beneficios. Los ayuntamientos también organizan desayunos, comidas, cenas y otros actos de reconocimiento a los docentes, que también suelen tener reuniones por escuelas, niveles, y otros rasgos de afinidad porque si hay algo cierto para las y los profes de Morelos es que siempre hay motivos para festejar, aunque solo sea durante algunos días de mayo.

Después de esas jornadas que a menudo transcurren durante una semana, se vuelve a la realidad retadora de todos los días, una en la que urge el apoyo de la autoridad educativa, los gobiernos y la sociedad.

Los pendientes generales para el magisterio

Los retos de la educación relacionados con los maestros son abundantes. MejorEdu apunta compromisos como la implantación de un nuevo sistema de contratación y promoción del magisterio; y el aumento progresivo de sus salarios.

Otros compromisos pendientes identificados por la comisión de mejora de la educación son la mejor en la formación inicial y continua para la labor docente, cambiar la forma en que se organizan la escuela y el trabajo colectivo, y la manera como se comprende la educación, apelar a la formación de los mandos medios (directivos y supervisores) reconociendo que son quienes gestionan el cambio educativo, promover procesos de formación docente situados, más auténticos y congruentes con el cambio educativo.

La atención de esos retos debe darse, reconoce la instancia, junto a otras mejoras urgentes en la cobertura educativa, la gestión escolar, la infraestructura educativa, la inclusión e interculturalidad pedagógica, y la extensión de los beneficios de la educación a toda la población.

Escuelas rurales

Escuela rural en México. Lejana de las tecnologías. Foto: Cortesía

Licenciatura en Educación Mediada por Tecnologías

Un aula de licenciatura en tecnología para la educación en la UAEM. Foto: Cortesía

Imagen en blanco y negro de un grupo de personas sentadas en una mesa

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Maestra y alumnos en la década de los setenta. Foto: Cortesía

Daniel Martínez Castellanos