La madrugada del viernes, las intensas lluvias que se registraron en Cuernavaca causaron afectaciones significativas en el mercado Adolfo López Mateos (ALM), uno de los centros de abasto más importantes de la ciudad. De acuerdo con testimonios de comerciantes, el agua alcanzó niveles de hasta 20 centímetros en algunas zonas, dañando mercancías, electrodomésticos y estructuras provisionales.

Los locatarios que actualmente operan en áreas temporales debido a los trabajos de remodelación del mercado fueron los más afectados. Patricia Bello, una de las comerciantes del lugar, relató que los puestos ubicados en el andén uno, construidos como solución temporal durante las obras, no resistieron el paso del agua. “Compañeros que están en esos puestos provisionales perdieron mercancía; algunos reportaron pérdidas de hasta 2 mil pesos. Semillas, moles… todo se echó a perder”, lamentó.

Además, en la zona conocida como “los caballitos”, la fuerza de la corriente arrastró huacales y equipo de trabajo. Un refrigerador, que fue arrastrado por el agua, fue encontrado horas después en la zona del parque Cri-Cri, ubicada a unos metros del lugar. “Es una situación que no solo afecta nuestro trabajo, sino que pone en riesgo nuestro patrimonio y seguridad”, agregó la comerciante.

Los locatarios expresaron su preocupación por la vulnerabilidad que enfrentan ante las lluvias, especialmente mientras las obras de remodelación continúan.

Ante la situación, los comerciantes hicieron un llamado a las autoridades municipales y estatales para que se implementen medidas urgentes de prevención y apoyo. Consideran necesario reforzar el sistema de desagüe en la zona y brindar asistencia a quienes han perdido parte de su capital de trabajo. También pidieron que las obras de remodelación se aceleren, pero sin comprometer la seguridad de quienes trabajan en el lugar.

Angélica Estrada