*La comunicación virtual ha facilitado a los depredadores el acceso a jóvenes niñas y niños, así como la logística para captarlos

*La pobreza, enamoramiento falso, promesas de trabajo y endeudamiento tramposo son los principales ganchos

*En Morelos se han presentado 16 denuncias de trata de personas en los últimos 5 años; la región oriente es la más vulnerable

 

Clandestinas, perniciosas y sumamente lucrativas, la trata de personas y la explotación sexual son las formas más claras de la esclavitud contemporánea. La Organización de Naciones Unidas (ONU) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), calculan que 25 millones de personas, en todo el mundo, están sometidas a esos dos tipos de privación ilegal de la libertad, y la Unidad de la ONU contra el Delito y las Drogas (UNDOC) estima que detrás de la trata de personas y la explotación sexual hay negocios de hasta 150 mil millones de dólares anuales.

En México, se calcula que al menos 20 mil niñas y niños son sujetos de explotación sexual cada año y 85 mil son usados en actos de pornografía, mientras en 21 de las 32 entidades del país existe algún tipo de turismo sexual, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y del Fondo Internacional de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)

Desafortunadamente la trata y la explotación se enlistan entre las violaciones a los derechos humanos menos denunciadas, principalmente por la enorme vulnerabilidad de las víctimas, pero también porque en cada caso hay involucradas redes criminales con un número grande de participantes. En el caso del estado de Morelos, las denuncias por trata de personas y explotación sexual suman poco más de 16 en los últimos cinco años, pero se tiene identificado que las experiencias de ese tipo son muchas más y que los cinco municipios más vulnerables están en la región oriente de la entidad, en las colindancias con Puebla y Estado de México.

Adicionalmente, muchos delincuentes han puesto a su favor herramientas de atracción y captura a través de internet, principalmente desde el confinamiento por COVID19, entre los años 2020 y 2021. A partir de ese periodo en el que la comunicación virtual fue adoptada de manera más clara en la mayoría de los hogares, se incremnetaron los casos de explotación a través de la pornografía y otras formas de abuso sexual en línea que pueden derivar en situaciones de explotación, tales como el grooming y el sextortion, de acuerdo con un reporte de 2023, del Instituto Interamericano del Niño, la Niña y el Adolescente (IIN), organismo especializado de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La trata de personas y la explotación sexual son dos de las violaciones más graves a los derechos humanos porque implican la privación ilegal de la libertad y perpetúan la violencia, la perversión y la pobreza. Para combatirlas ya hay trabajo en diferentes niveles que incluyen la prevención de riesgos entre niñas, niños y jóvenes; la creación de mecanismos más accesibles para realizar denuncias; la generación de controles y vigilancia en el ciberespacio y la imposición de penas para los delincuentes.

Para hacer visible este problema y combatirlo con más apoyo de la población, cada año se conmemore el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños, los días 23 de septiembre. La fecha fue establecida en 1999 por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas en coordinación con la Conferencia de Mujeres que se llevó a cabo en Dhaka, Bangladés.

Falsas promesas de amor

Por tratarse de delitos que involucran la sexualidad y vida íntima de las personas, es muy difícil obtener datos estadísticos sobre cómo se originan la explotación sexual y la trata de personas. Es por ello que tiene gran valor un estudio presentado en 2020 por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, quien trabajó de la mano con la Línea Nacional contra la Trata de Personas. Según la información recopilada en ese esfuerzo el 63 por ciento de los casos que se llegan a denunciar corresponde a la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual. Esto significa que no son las propias personas esclavizadas las que acuden con la autoridad, sino que son otras personas que fueron testigos o participantes. El 94 por ciento de las víctimas involucradas en esas denuncias eran niñas o mujeres.

Otros datos difundidos por el Consejo Ciudadano contienen información muy importante que revela fragmentos de varios procesos complejos y cuidadosamente preparados para engañar y capturar a las víctimas. Aunque los datos se presentan en números fríos, las lectoras y los lectores podrán darse cuenta de que se trata de procesos de captación y enredo que involucran trabajo lento, sistemático y detrás del cual hay dinero oscuro invertido:

El 39 por ciento de las víctimas rescatadas informó que cayó en una red de explotación sexual debido a que fue enamorad; al 34 por ciento de ellas les ofrecieron empleos falsos; al 13 por ciento les prometieron ayuda cuando se encontraban en situaciones de extrema pobreza o alguna urgencia familiar; el 6 por ciento de esas personas fueron privadas de su libertad o cayeron en dependencia de alguna droga. Finalmente, el 3 por ciento declaró que cayó en la esclavitud sexual porque las obligan a pagar alguna deuda.

Otros datos dolorosos que dio a conocer el Consejo Ciudadano tiene que ver con la identidad de las personas que terminaron por esclavizar a las víctimas de trata. En la mayoría de los casos se trató de personas que ejercían algún tipo de autoridad o poder sobre quienes terminaron obligadas a ejercer trabajos forzados: jefes, patrones, parejas o familiares de mayor edad. Estos datos subrayan por qué es necesario que la sociedad y las autoridades den a conocer a todas las personas sus derechos básicos y abran muchos canales para recibir denuncias cuando alguien se encuentra en una situación desesperada, frente a un poder mayor que sus fuerzas.

El 42 por ciento de las víctimas de trata de personas y explotación sexual dijo que antes de verse afectadas eran empleadas de la persona que les causó el daño; otro 33 dijo que quienes les engañaron eran conocidos; en un 16 por ciento de los casos, los depredadores eran sus parejas; en el 7 por ciento de las denuncias, los explotadores eran familiares. De esta última cifra, la de las personas que fueron explotadas sexualmente por sus propios familiares, el 32 por ciento de las víctimas tenían entre 18 a 31 años, y el 18 por ciento eran menores de edad. El Consejo Ciudadano, detalló que los principales lugares en donde ocurre la explotación sexual son: casas, hoteles, bares, restaurantes y páginas web de pornografía.

Pocas denuncias

La trata de personas es un delito complejo porque en él intervienen diversos factores y su comisión es de tracto sucesivo, es decir, se perpetúa en el tiempo en una cadena de conductas ilícitas en las que intervienen diversos actores lesionando un conjunto de bienes jurídicos que conforman el núcleo esencial de derechos humanos de las víctimas. La trata de personas suele estar asociada con tráfico de personas, distribución de drogas, locales de operación clandestina y hasta apuestas. Esa complejidad también dificulta el acopio de información desagregada que permita identificar a las redes de tratantes y sus patrones de comportamiento, para integrar averiguaciones previas sólidas que concluyan con la debida sanción a los responsables.

En el estado de Morelos, como en todo el mundo, la información es escasa, pero muy ilustrativa de la complejidad del fenómeno. En agosto de 2024, el Instituto de la Mujer para el Estado de Morelos informó que de 2019 a 2023 se denunciaron ante el Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado al menos 16 casos de trata de personas, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP); sin embargo, aclaró que la cifra negra es aún mayor.

De acuerdo con un diagnóstico realizado por instancias de la mujer, los municipios en los que se han registrado más casos se ubican en la región oriente. Uno de los casos que más llamó la atención a fines de la administración del gobierno estatal anterior fue el de Evelin, una joven que acudió a Cuautla a una entrevista de trabajo a una cafetería de aquel municipio y posteriormente fue localizada sin vida.

Hace un año, en septiembre de 2024, la abogada María del Rocío Velázquez Morales, quien ha trabajado el tema de trata de personas en Morelos, ofreció una entrevista con el diario El Sol de Cuautula, en la que explicó que cinco municipios de la zona oriente del estado concentran mayores casos de trata de personas en su modalidad de explotación sexual y son las mismas localidades sonde se captan más víctimas: Cuautla, Yecapixtla, Jonacatepec, Tetela del Volcán y Tepalcingo.

Vázquez Morales indicó que el estado de Morelos ocupa el sitio 17 a nivel país en casos de trata de personas, de ahí que se trabaje en prevenir, por lo que hizo un llamado a los padres de familia de jóvenes y menores de edad a supervisar sus redes sociales, ya que en muchas ocasiones las víctimas son captadas por estos medios. Para erradicar este flagelo social, en principio debe visibilizarse, a través de información precisa y sistematizada, que permita diseñar con mayor asertividad y precisión una estrategia que favorezca el rescate de las víctimas y atender de manera focalizada y con carácter urgente los puntos neurálgicos del problema.

¿Qué podemos hacer?

Uno de los organismos internacionales más activos en la prevención y el combate a la trata de personas y la explotación sexual es el Instituto Interamericano del Niño, la Niña y el Adolescente (IIN), de la Organización de Estados Americanos (OEA). En su página oficial propone a los gobiernos y asociaciones civiles del continente americano cinco grandes ejes de acción para reducir la incidencia de las dos formas de esclavitud moderna ya mencionadas:

I. Consolidar y promover, en todos los espacios, la idea de que niñas, niños y adolescentes tienen derechos desde que nacen. Hacer campañas públicas de sensibilización e incorporación este tema en todos los programas educativos.

II. Fortalecer los sistemas de protección de derechos de niños, niñas y adolescentes. A pesar de que en todos los gobiernos hay recursos económicos limitados, se requiere de una decisión firme para fortalecer los sistemas de protección de los menores de edad, con infraestructura, procesos y personal, pera ir más allá del discurso de que los menores tienen derechos. Se debe procurar la persecución y condena de los explotadores. A largo plazo, y con base en la perspectiva de la Protección Integral, la garantía del ejercicio de derechos es la primera medida para la prevención de diversas situaciones de vulneración.

III. Promover una cultura de “cero tolerancia” a la explotación sexual. La vulnerabilidad económica de muchos niños, niñas, adolescentes y familias, es un factor que puede contribuir a que se toleren prácticas asociadas a la explotación, en tanto se perciben como medio para la satisfacción de necesidades básicas o para obtener ingresos para sí mismo o para el núcleo familiar, desconociendo su impacto en las víctimas.

IV. Promover un uso seguro y responsable de Internet, ya que se ha convertido en un medio para el ejercicio de múltiples derechos. Junto con ello, se ha registrado un incremento de los riesgos asociados a su uso; particularmente, en lo relativo a la explotación a través de la pornografía y otras formas de abuso sexual en línea que pueden derivar en situaciones de explotación, tales como el grooming y el sextortion.

V. Generar nuevos espacios o canales de reporte de situaciones de trata de personas y explotación sexual. Todavía es limitado el vínculo de niñas, niños y adolescentes con espacios que resultan claves para la detección de las situaciones de trata y explotación: los centros educativos, centros de salud, servicios sociales.

La trata de personas y la explotación sexual son dos delitos que se consideran deshumanizantes porque no solo vulneran los derechos fundamentales, sino que perpetúan la violencia, la perversión y la pobreza. Conmemorar el Día contra la explotación sexual y trata de personas, el 23 de septiembre, es un esfuerzo muy importante porque hay que hablar más de esta lucha que contiene un fuerte argumento ético y requiere de la ayuda de todos los grupos de la población para proteger a los grupos más vulnerables de la humanidad de convertirse en víctimas de estos crímenes.

Naciones Unidas estima que 25 millones de personas en el mundo sufren por trata de personas y explotación sexual. Imagen: ONU

Muchas de las víctimas fueron engañadas por personas que eran sus jefes, conocidos e incluso por sus parejas. FOTO: UNICEF

Uno de los primeros pasos para combatir la trata de personas es visibilizarla, como hace la UNAM entre universitarios. Imagen: UNAM

En México, desde 2007 se han desarrollado diferentes legislaciones contra la trata de personas y explotación sexual. Imagen: Senado de la República

A nivel mundial se considera que la explotación sexual es deshumanizante, y perpetúa la pobreza e injusticia. Imagen: Parlamento Europeo.

Organizaciones civiles, como APRAMP, en España, trabajan para rescatar a personas que, por la fuerza, fueron explotadas sexualmente. FOTO: APRAMP.

La ONU advierte que las niñas y los niños se han vuelto un grupo muy vulnerable a la trata de personas y explotación sexual. Imagen: ONU.

Antimio Cruz