

Óscar Menéndez
Nacho López, el gran fotógrafo mexicano, escribió un texto sobre los otros fotógrafos mexicanos y decía: “Aunque no forman grupos o corrientes esteticistas son artistas preocupados de su tiempo. Cada uno se vincula al otro a través su humanismo fundamental, afinando la contradictoria realidad que plantea, no el encuadre placentero, sino una urgente necesidad de comunicar ideas y hechos. Sólo cuando el artista asume una posición viril y se hace responsable de lo que produce, comunicando al espectador su propia visión y honestidad, se puede llegar al gran arte”.
México ha producido a través del tiempo a grandes maestros de la fotografía, en primer término, tenemos que a don Manuel Álvarez Bravo que pertenece a la primera generación de fotógrafos que hicieron escuela. De alguna forma transmitió su particular humanismo a los fotógrafos de nuestra generación, los del siglo XX.
No podemos dejar de mencionar a los fotógrafos mexicanos que participaron en la Revolución de 1910. Fue notable la visita en los años treinta del maestro francés Henri Cartier-Bresson, quien se llevó una de las fotografías, que según él eran una de las diez fotos que merecían estar calificadas como las grandes obras de la fotografía mundial. Esa fotografía es muy recordada por nosotros, se trata del fusilamiento de un revolucionario en la Ciudad de México, quien sonríe fumando su puro ante el pelotón de soldados que momentos después causarían su muerte. El gran significado de esa foto es que bien representa la parte cultural de México en los tiempos de la Revolución.
El propio Cartier-Bresson hizo retratos memorables en México, cómo fue la del callejón de las Vizcaínas con las prostitutas asomándose a pequeñas ventanas, donde sonreían a los posibles clientes; estas fotos tienen la virtud de darnos un ejemplo del humanismo de este gran fotógrafo.
También tenemos que recordar al potente fotógrafo ruso Eduard Tisse de la película Tormenta sore México del director Sergei M. Eisenstein. Y debemos recordar dentro de la fotografía en México a Tina Modotti que no solamente hizo imágenes relativas al periodo post revolucionario, sino que participó directamente en los momentos estelares el muralismo.

Para finalizar debemos mencionar a los grandes maestros cómo Héctor García, Enrique Bordes Mangel, Walter Roiter y a Mariana Yampolsky quien ha retratado al mundo indígena mexicano.
De nuestro tiempo está Pedro Valtierra quien nos representó mundialmente con su serie del Movimiento Zapatista.

Henri Cartier-Bresson. Uruapan 1934

Tina Modotti. Frida y Chavela Vargas.

El Mandil/Apron, 1988 San Simón de la Laguna, Estado de México Mariana Yampolsky © D.R. Fundación Cultural Mariana Yampolsky, A. C., México

