
El Biobanco del Instituto Nacional de Salud Pública: un bien público nacional para generar evidencia robusta sobre la salud de la población mexicana
Violeta Vázquez Rojas Maldonado*
El 28 de enero el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) inauguró un biobanco que resguarda 375 mil alícuotas de muestras biológicas de las Encuestas Nacionales de Salud, obtenidas entre 2000 y 2025, y cuya perspectiva poblacional y representativa de la población mexicana será puesta a disposición de la comunidad científica mediante una convocatoria de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti). En este evento compartí las siguientes palabras en mi papel de subsecretaria de Ciencias y Humanidades.
La colaboración Secihti-INSP está basada en una visión compartida: los grandes retos de la salud pública sólo pueden enfrentarse mediante la articulación interinstitucional y una visión de Estado de largo plazo. Ninguna institución, por sólida que sea, puede responder por sí sola a los desafíos sanitarios, epidemiológicos y sociales que hoy enfrenta México. Desde la Secihti asumimos con claridad que la ciencia no puede concebirse como un ejercicio aislado ni exclusivamente académico. La ciencia debe dialogar de manera permanente con las instituciones de salud y con las necesidades reales de la población. Sólo así el conocimiento cumple plenamente su función social. En este sentido, quiero destacar que hemosestablecido una colaboración directa, estructural y de largo aliento con el INSP para definir los objetivos prioritarios de investigación en materia de salud que impulsa el Estado mexicano. Esta colaboración busca articular la investigación científica interdisciplinaria con la toma de decisiones públicas, garantizando que la evidencia generada se traduzca en políticas, programas y acciones concretas. A continuación, enunciaré los ejemplos más relevantes de nuestra colaboración:
En la próxima Convocatoria de Ejes Estratégicos 2026 se contará con un objetivo específico para que el Gobierno de México, a través de la Secihti, financie proyectos que propongan el uso estratégico y ético del biobanco que nos congrega el día de hoy. Esta convocatoria cuenta con un fondo concurrente de la Secretaría de Salud.
El INSP resguarda uno de los acervos biológicos más relevantes del país: miles de muestras de suero y de sangre en papel filtro vinculadas con distintas ediciones de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut). Este biobanco constituye un bien nacional, público, finito y no renovable, cuyo principal valor radica en su representatividad poblacional, lo que permite desarrollar investigaciones con alcance nacional y regional, una capacidad disponible en muy pocos países. Este biobanco representa un insumo científico crucial para generar evidencia robusta sobre la salud de la población mexicana. Su utilización permite abordar preguntas clave en salud pública, como la prevalencia de enfermedades infecciosas de baja incidencia, pero de alto impacto en poblaciones vulnerables, el análisis de la exposición a contaminantes ambientales persistentes, así como el desarrollo de investigaciones de frontera, entre ellas los estudios metabolómicos avanzados que pueden transformar el conocimiento sobre enfermedades metabólicas, cardiovasculares y otros padecimientos crónicos degenerativos. Adicionalmente, en los próximos meses contaremos con los resultados finales de la ISSSTE-Ensanut; esfuerzo inédito en la historia reciente de la salud pública en México para comprender con mayor profundidad a la población derechohabiente del ISSSTE y modelar, con base en ello, los posibles retos que enfrentará nuestro país conforme avance el proceso de envejecimiento poblacional. Los resultados de esta encuesta nos permitirán contar con evidencia sobre las necesidades de atención, el control de enfermedades crónicas, la salud sexual y reproductiva, y el consumo de alcohol y tabaco, entre otras. Sus indicadores permitirán evaluar no sólo la prevalencia de enfermedades, sino también aspectos críticos como la detección oportuna, el control efectivo, la adherencia a tratamientos, el acceso real a los servicios de salud y las desigualdades territoriales y socioeconómicas que inciden directamente en la salud de los derechohabientes. Este esfuerzo conjunto entre la Secihti y el INSP sin duda contribuirá a los esfuerzos del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum por garantizar un sistema de salud universal para todas y todos los mexicanos.

Otra área de estrecha colaboración es la referente a la Convocatoria de Ejes Estratégicos 2025, donde se aprobaron 56 proyectos de investigación en salud enfocados en el estudio del cáncer, nutrición, enfermedades crónicas, transmisibles, salud mental y brechas de atención. Diecisiete de ellos, más del 30% de todos los proyectos de esta convocatoria, están liderados por el INSP, lo que reafirma su papel central en la agenda científica nacional. Todo lo anterior se sustenta en el acompañamiento de la Secihti a la formación académica y científica de la comunidad del INSP. Actualmente, en el nuevo Sistema Nacional de Posgrados, el INSP cuenta con cinco programas registrados que incluyen un doctorado, tres maestrías y una especialidad. Entre 2018 y 2025 se han asignado 918 becas de posgrado, 70 apoyos de estancias posdoctorales y una estancia sabática, consolidando la formación de recursos humanos de excelencia. Tan sólo en 2025 se otorgaron 107 nuevas becas de posgrado nacional y seis estancias posdoctorales por México.
En materia de investigación, con base en los resultados de la convocatoria 2025, para inicios de 2026 el INSP cuenta con 221 integrantes del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores y ha sido beneficiario de 33 nuevos proyectos financiados por la Secihti, con un monto total solicitado de 61.2 millones de pesos. Estos proyectos abarcan ciencia básica y de frontera, investigación en ejes estratégicos, investigación humanística y encargos de Estado en el eje estratégico de salud.
En suma, la vitalidad de la relación entre la Secihti y el INSP representa en sí misma un eje estratégico para la construcción de una política científica orientada al bienestar social, la soberanía sanitaria y el fortalecimiento del sistema de salud del Estado Mexicano.
Felicito al INSP por este biobanco y agradezco por su compromiso con la ciencia al servicio del país.
* Subsecretaria de Ciencia y Humanidades de la Secihti. Invitada por Eduardo C. Lazcano Ponce.

La Dra. Violeta Vázquez-Rojas subsecretaria de Ciencia y Humanidades de la SECIHTI con funcionarios de la Fundación Rio Arronte y del INSP con motivo de la inauguración del biobanco de Ensanut. Imagen: Costesía

