El director general de Centros Penitenciarios de Morelos, José Zavala Valdés, desmintió de manera categórica las versiones difundidas en redes sociales sobre un presunto operativo en el penal femenil donde, según los rumores, habría ingresado personal masculino armado para amedrentar a las Mujeres Privadas de su Libertad (MPL).

Zavala Valdés aclaró que los protocolos de revisión dentro de los centros penitenciarios establecen que estos procedimientos se realizan sin armas y con personal femenino cuando se trata de áreas destinadas a mujeres. Subrayó que el marco legal únicamente permite el ingreso de corporaciones armadas en situaciones extraordinarias que representen un riesgo real y grave para la seguridad de las personas, lo cual no ocurrió en esta ocasión.

“Nosotros nos apegamos siempre al derecho humano, y uno de nuestros protocolos para ingresar al centro penitenciario para hacer revisiones o supervisiones es siempre sin armas. La ley marca que cualquier corporación de apoyo puede entrar armada solo si la situación lo amerita por temas extremadamente graves”, explicó.

El funcionario añadió que, contrario a lo difundido, no existe ninguna queja formal por parte de familiares ni de las propias internas. Incluso detalló que el día en que se señaló el supuesto ingreso armado estuvo presente personal de la Comisión de Derechos Humanos, como parte de un censo encaminado a identificar necesidades y corregir omisiones en servicios y atenciones que establece la ley.

Zavala Valdés destacó que una de las instrucciones centrales de la gobernadora Margarita González Saravia es poner fin a las condiciones inhumanas que históricamente han marcado a los penales de la entidad. Aseguró que se continúa trabajando para garantizar un trato digno, seguridad y respeto pleno a los derechos de las Personas Privadas de la Libertad.

Con ello, la autoridad penitenciaria reiteró que la información difundida en redes no corresponde a la realidad y llamó a verificar fuentes antes de replicar rumores que generan desinformación y preocupaciones innecesarias entre familiares y población en general.

La Jornada Morelos