El programa radiofónico con ese nombre, que opera también en Facebook cada jueves, cumplirá próximamente cinco años de dar voz semanalmente a todo tipo de comunidades e individuos de Morelos, valorando su diversidad, lo que aportan a la cultura, a su desarrollo histórico, y da espacio para plantear lo que sufren y enfrentan para su existencia y desarrollo, en fin, para compartirnos las maravillas de su vivir.

Ese programa lo han conducido desde sus inicios la maestra Norma Zamarrón, escritora y poeta, difusora de la cultura, asidua buscadora por los pueblos de personas singulares y notables culturalmente, y le acompaña el escritor y académico, extraordinario novelista de quien ya he comentado un par de libros en este espacio, en una empresa atenta, que parece modesta y no lo es, dado que ayuda a visibilizar y a escuchar, los sentipensares y el accionar de cientos de agrupaciones y personas de todos los rincones de Morelos.

Si uno da un chapuzón en los programas grabados de Zenzontlatoa, se acerca ricamente a portadores de diversas manifestaciones del patrimonio cultural de Morelos, vivas y en proceso de deterioro, algunas que resucitan, otras cuyos herederos que luchan denodadamente por sostenerlas, en aras de no perder nuestra riqueza cultural. Especial cuidado han tenido sus conductores de entrevistar a artesanas y artesanos, a cronistas y mayordomos de fiestas populares, seculares y eclesiales, organizadores de carnavales y fiestas patronales. Al hacerlo, al menos oralmente, nos han permitido tener noticia de tradiciones vivas, no escritas, de lazos centenarios e invisibles entre los pueblos de Morelos y de entidades vecinas, que toman vida en casos de crisis social y climática.

El acto supremo de solidaridad, propio de las comunidades, es un foco de este programa, en el mejor sentido de lo que la investigadora de lo social Elinor Ostrom registró al respecto. De ahí que el programa tenga un foco en la identidad dinámica de los pueblos de Morelos, otro en las y los afromorelenses, como en las formas organizativas de las comunidades que protegen y mantienen a los bosques y zonas de reserva del estado.

Por lo mismo, un espacio frecuente le ceden a nuestros pueblos indígenas, a sus portadores y tejedores de historias y cuentos, de tradiciones ancestrales.

El programa, por naturaleza de sus conductores, es muy ameno. Se acompaña de “viñetas musicales”, cuidadosamente seleccionadas, que dan contexto al tema del día. Al hacerlo, las redes de significados asociados al tema tratado, se fortalecen, mostrando lo que nos es común con otros pueblos, con manifestaciones culturales de otros tiempos, con dolores y pasiones que nos son comunes hoy día.

Este programa tiene el respaldo del Consejo Ciudadano de Seguridad de Morelos, de la Secretaría de Cultura Federal, a través de Culturas Populares de Morelos, y gracias a Fernando Vela y Norma Zamarrón, quienes han trascendido sexenios y trienios, tenemos continuidad en este tipo de esfuerzos de promoción de toda expresión cultural y artística, artesanal de Morelos, sin los cuales no podríamos comprender a cabalidad a nuestra población, como sus alternativas de desarrollo cultural.

¡Muchísimas gracias a ellos, por el quinto aniversario de su programa!

 

Miguel Á. Izquierdo S.