

Memorias del cutman californiano Jacob “Stitch” Durán: recuerdos de un territorio perdido y recuperado.
(Segunda parte)
Fernanda Isabel Lara Manríquez
Una vez llegado a Las Vegas en compañía de su familia, “Stitch” trabajaría solamente como cutman, pero no de tiempo completo. Se enfrentaría a la precariedad de otro sector además del campesinado (del cual formó parte en su infancia y adolescencia), a saber, el ocupado en el mundo del boxeo. Peleadores y peleadoras, entrenadores, y cutman son ocupaciones tan mal remuneradas que requieren la búsqueda de segundos empleos para poder satisfacer las necesidades básicas de una familia.
Por supuesto, hay excepciones, son regularmente esas personas cuya fama impide ignorarles, pero antes de llegar a ello hay un largo camino por correr. Por ejemplo, Jacob necesitó emplearse en una compañía para poder sostener a su familia, pues siendo cutman (en sus inicios) no tenía los ingresos suficientes. Recuerda no poder dedicarse de tiempo completo a ello, pero “muchas veces me llamaban porque era bueno yo con las manoplas, así que me escapaba de mi trabajo”.
“Stitch” cuenta que el excampeón mundial semipesado de boxeo Eddie Mustafá Muhhamad siempre se reía cuando Jacob recibía una llamada telefónica del trabajo porque no quería que se escuchara el fondo sonoro característico de un gimnasio de boxeo, es decir, el bufido de los boxeadores dando su último aliento, el impacto de los guantes con las manoplas, las peras, y el caer de las cuerdas. Y por querer distraer el ruido de fondo siempre contestaba: “Hello, hello, Jacob Durán, Jacob Durán, hello, hello[…]”


Michael B. Jordan y Jacob “Stitch” Durán durante la filmación de la película Creed I. Archivo fotográfico de “Stitch”.
“Se iba de pinta” del trabajo a los gimnasios de box unas dos horas, esto haría que su experiencia creciera cada vez más mediante la observación detallada de los sparrings y combates. Durante el tiempo que convivió mucho con el entrenador Pedro Alvarado [antes de llegar a Las Vegas], fue cuando comenzó a trabajar con las cortadas provocadas en combate.
Así que, Las Vegas se convertiría en su lugar de ascenso profesional en el mundo del boxeo, tan precarizado laboralmente, pero redituable para él debido a sus logros y aportaciones, así como de su participación como actor en diversas películas de culto para los combates de boxeo y Kick Boxing. En el campo de la salud preventiva de los boxeadores ha realizado un gran trabajo, además de la creación de su propia marca de productos para cutman que incluyen, entre otros, cremas para cutman con CBD, planchas curveadas para reducir la hinchazón durante las peleas, y muñequeras para cutman.

“KO Swell” o plancha para reducir la hinchazón en combate, diseño desarrollado por Jacob “Stitch” Durán. Fotografía tomada de https://stitchduran.com/.
Particularmente esta “plancha curveada” o “KO swell” representa la personalidad apasionada y entregada al boxeo que tiene “Stitch”, en entrevista recordó ver con preocupación muchos combates en los que los peleadores presentaban sangrados que no podían detenerse. Cuenta que, regresando de Inglaterra de trabajar para la UFC, “estuvimos esperando en el aeropuerto, y yo tenía una botella de agua, coloqué su parte baja en mi mejilla, en el hueso, quedaba perfecto, por eso decidí diseñar una plancha con un lado curvo”.
Para él esto resultó un tanto obvio y le resulta difícil concebir que las planchas fueran solamente planas antes de este invento suyo, incluso logra concluir por su experiencia y por sus múltiples observaciones que otras técnicas de uso de la plancha pueden llegar a hinchar más a los peleadores durante el combate. Refiere como un error mover la plancha hacia una zona de la cara que no está hinchada, en su lugar la plancha debe quedar fija: “Mira, la cosa es muy fácil cuando tu te cortas y te pones el dedo en la cortada por un minuto, dejas de sangrar porque la sangre se cuaja sola”.
Esta creación le ha dado mucho reconocimiento en el mundo del boxeo y aún más en el micro mundo de los cutman, su técnica de detener el sangrado con adrenalina también le ha conseguido la admiración de varios. Según su testimonio, regularmente se piensa que la adrenalina hace que la sangre cuaje, sin embargo, la adrenalina entra a las venas y las cierra, así que antes de aplicarla con el cotonete directamente en la herida, pellizca la herida y saca la sangre. No está demás señalar que detener la sangre puede hacer que la pelea no sea detenida, por ello es crucial para el triunfo y para el cuidado de la salud durante el combate.
Jacob “Stitch” Durán no tiene empacho en compartir sus técnicas pues “soy estudiante de las artes [de las artes del combate], y mi trabajo es enseñar”. Para Jacob compartir y enseñar es lo más importante en su vida. Recuerda que antes que él se hiciera un cutman famoso intentaba aprender de otro cutman y siempre que le preguntaba sobre sus técnicas le decía que se moriría y se las llevaría a la tumba. Por eso, para “Stitch”, lo principal es la salud de los peleadores y comenta su preocupación por la ausencia de certificaciones para entrenadores y cutman, siendo que sus equivalentes en otros deportes si lo están. Hay que “cuidar a los babies, a los peleadores, porque en el ring son bebés, su vida está en manos de su entrenador y de su cutman”.

