

Ramón Penichet *
A la cumbre de los BRICS que se celebrará muy próximamente en Río de Janeiro, Brasil. Quizá ya tenga pensado asistir a esta reunión, pero por discreción de no herir las sensibilidades de otros socios de México, no se ha publicado hasta ahora tal noticia. Ojalá así sea. Si no, espero que este recordatorio de última hora la anime a reconsiderar su decisión.
¿Por qué es importante que usted como Presidenta de México asista a esta reunión? En primer lugar, porque en el presente clima internacional de amenazas, aranceles y violación de tratados regionales con que México ha contado para su desarrollo, se impone la necesidad de buscar a otros socios, que, complementando a los existentes, permita abrir nuevos horizontes a nuestro país. Buscar tales horizontes, por definición, implica salir de lo habitual, lo conocido y vivido que esté posiblemente llegando a término, para buscar nuevas formas de relacionarse con otros países y encontrar vías más amplias y dinámicas para acelerar el desarrollo de México en todos los dominios: sí, al de mayor volumen y diversificación de países en el comercio, pero también al de acceso a nuevas inversiones y cooperación en la realización de grandes proyectos de infraestructura, así como en ciencia, tecnología y cultura.
Bajo estos criterios, como usted sabrá, la organización de los BRICS ha demostrado su eficacia y dinamismo. Fundada como agrupación formal en la reunión de cancilleres de los BRIC –es decir, de Brasil, Rusia, India y China– al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York en 2006, ésta evolucionó y la primera reunión cumbre de los jefes de estado de esos países tuvo lugar en Rusia en 2009. Desde entonces, se ha celebrado anualmente dicha reunión de manera rotativa entre los países miembros; la segunda reunión tuvo lugar en Brasil en 2010. Sudáfrica participó como nuevo miembro en la tercera reunión cumbre en China en 2011, colocando una S al nombre de la organización, ahora BRICS, y asegurando así la representación inicial de los cuatro continentes incluidos en el Sur Global.
Llegando al presente, la reunión en Brasil el 6 y 7 de julio 2025 constituye la decimoséptima reunión cumbre de los BRICS. El mundo ha cambiado mucho desde esas primeras reuniones y asimismo lo ha hecho la organización. Lo que más impresiona últimamente es el gran interés que han suscitado los BRICS entre naciones grandes y pequeñas como opción efectiva para el desarrollo, lejos de los parámetros del FMI-BM y del control que ejercen las antiguas potencias coloniales y los EEUU sobre ellas. Por consiguiente, la adhesión de nuevos miembros a la organización se ha multiplicado. En 2024 se unieron Arabía Saudí, Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes Unidos e Irán. En enero 2025 se unió Indonesia a ese grupo como miembro de pleno derecho, mientras que Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda y Uzbekistán fueron admitidos como Países Socios de los BRICS. Con la presidencia del bloque que ocupa Brasil en 2025, este país define los grandes temas que se tratarán en las numerosas reuniones a nivel ministerial y de expertos durante el año, así como en la reunión cumbre: la ‘Cooperación en el Sur Global’ y las ‘Asociaciones para el Desarrollo Social, Económico y del Medio Ambiente’.
Aclaremos desde ahora, Presidenta, que su presencia en la reunión cumbre para nada se trataría de decidir la unión de México a los BRICS, más bien sería para que usted conociera de primera mano su funcionamiento y se informara al más alto nivel de los beneficios y obligaciones que una eventual e hipotética participación tendría para el país. Nada más. Será recibida con brazos abiertos por el Presidente Lula de Brasil, gran amigo de México, y su presencia fortalecería el lugar de América Latina al interior del grupo.

Pero seamos realistas, dirían muchos, tal presencia allá enfurecería a ya sabe quién y podría costarle caro a México…postura poco posible e improbable; el señalado hará berrinche y lanzará amenazas, como ya lo ha hecho antes, pero debemos recordar que cualquier imposición monetaria necesita pasar por el congreso y el congreso ha empezado a actuar desechando o minimizando iniciativas provenientes del poder ejecutivo. No hay más que mirar los ajustes que se realizan en el Senado sobre el posible impuesto a las remesas enviadas al extranjero, que se ha reducido del 3.5 al 1%, y todavía no es ley. Además, recordemos que el miedo es mala consejera y que aquí se trata de una cuestión de principio. Como lo ha afirmado tantas veces, Presidenta, México es un país soberano y no tiene usted que justificar ante nadie a que reuniones asiste. Sin embargo, se podría claramente identificar un potencial beneficio si fuera a asistir a la mencionada conferencia: México va a entrar a una renegociación del T-MEC con EEUU (y Canadá) en 2026, sino antes, y ¿qué mejor respaldo para asegurar un resultado justo, si no favorable para México, que sepan que de lo contrario tiene usted y el país una alternativa muy palpable por otro lado?
* Ramón Penichet Egresado en Relaciones Internacionales de El Colegio de México

