

Seguridad en la transfusión de sangre
Ana Ever Zamorano Andrés*
La transfusión es un procedimiento a través del cual se suministra sangre o sus componentes (glóbulos rojos, plaquetas, plasma y crioprecipitado) a un ser humano, con fines de tratamiento, es uno de los procedimientos más comunes que se realiza en hospitales, por lo que cada vez hay mayor interés en que la transfusión sea segura, en México se encuentra regulada por la NORMA Oficial Mexicana NOM-253-SSA1-2012.
Las medidas que favorecen la seguridad de la sangre comienzan antes de su extracción. El proceso inicia con la selección del donador, para determinar si está en buenas condiciones de salud, evitando que el procedimiento le cause algún daño a él y al paciente que recibirá su sangre. Para iniciar, el candidato contesta un cuestionario con honestidad que determina si cumple con los criterios mínimos para donar sangre, esto ha logrado una reducción en el riesgo de infecciones transmitidas por transfusión como sífilis, así como infecciones por los Virus de Inmunodeficiencia Humana, Hepatitis C y Hepatitis B.
Posteriormente, al donante se le realiza una entrevista confidencial y una evaluación general del estado de salud por un médico capacitado, concluida la entrevista se toma una muestra de sangre para determinar la cifra de hemoglobina y los otros componentes.
La extracción de la sangre se realiza con las medidas de limpieza, material estéril y desechable. Los bancos de sangre llevan un estricto registro para el control de las donaciones, asegurándose de que no haya errores en la identificación de los donantes, de las muestras y de los paquetes de la sangre donada.

La extracción de la sangre o sus componentes se realiza en bolsas especiales, se extraen aproximadamente 450 ml, los bancos de sangre cuentan con refrigeradores, congeladores o cámaras frías para su conservación de acuerdo con indicaciones muy precisas para cada componente.
Las unidades de sangre no están disponibles para transfusión hasta que se sometan a las pruebas apropiadas, que incluyen la determinación del grupo sanguíneo ABO y Rh, detección de microrganismos infecciosos transmisibles que pueden causar daño a la persona que recibe la sangre, solo se autoriza la transfusión si se cuenta con un resultado negativo en las pruebas de detección de los microorganismos.
La transfusión de la sangre o de sus componentes tiene indicaciones muy precisas que están a cargo del médico tratante del paciente, en la aplicación participan otros profesionales del equipo de salud como enfermería, todos deben estar capacitados en la aplicación y vigilancia de las transfusiones, antes, durante y después del procedimiento.
Hasta aquí se ha descrito de manera general el proceso para la seguridad en la transfusión de sangre y sus componentes, sin embargo, ningún esfuerzo tendría sentido sin que existieran los donadores voluntarios y no remunerados, es por ello, que el 14 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre, y la mejor manera de homenajearlos es que se realicen todos los esfuerzos para que la sangre que donan beneficie la salud de otra persona.
*Ana Ever Zamorano Andres. – Maestra en Ciencias de la Salud. – Licenciada en Enfermería y Obstétrica. – HGR No. 1.- OOAD Morelos


