Cuida tus articulaciones, hablemos de la Gonartrosis

Víctor Antonio Segura Sánchez*y Minetteh Yolisma García Posada**

La rodilla es una articulación de carga. Sin embargo, las sobrecargas persistentes o los movimientos repetitivos son capaces de provocar diversos tipos de lesiones de las estructuras de esta región; de todas las articulaciones de carga, es la más vulnerable al traumatismo, accidental o repetitivo, en forma de uso y desgaste. Es importante que el médico conozca qué lesiones se pueden encontrar con más frecuencia en un paciente, pues será diferente para un joven atlético que para una mujer de 70 años.

Es muy relevante que en interrogatorio se brinde al médico toda la información y también exista una exploración de la rodilla para el diagnóstico de las lesiones más frecuentes como la artrosis femoropatelar, las desviaciones angulares y la artrosis femorotibial. Como consecuencia de la gran diversidad de lesiones que pueden asentar en las rodillas, el diagnóstico de una rodilla dolorosa puede llegar a ser difícil.

La gonartrosis es una enfermedad articular inflamatoria crónica, progresiva y degenerativa más común en la población mayor de 50 años. Afecta el cartílago articular, es multifactorial. Se caracteriza por áreas focales de pérdida de cartílago en las articulaciones sinoviales, por lo que se genera degeneración del cartílago.

Es una de las primeras causas de enfermedad en personas mayores de 65 años más frecuente en las mujeres, contar con sobrepeso u obesidad hace que se desarrolle precozmente. Además, tiene una relación con las hormonas sexuales: se aumenta la frecuencia de osteoartrosis con la disminución de estrógenos después de la menopausia, por cambios en las células que reciben los estrógenos funcionantes.

Tiene un impacto tal que puede causar discapacidad en las mujeres y es la octava causa de discapacidad en hombre. La prevalencia es del 25-30% en las personas entre 45 y 65 años, pero en personas de 65 años, esta aumenta en un 85%.

Los síntomas principales que manifiestan son: artralgias (dolor en articulaciones), disminución progresiva de la función, deformidad articular y finalmente incapacidad funcional generando un impacto negativo en el estilo de vida de los pacientes, pues limita la movilidad.

Dentro de lo que clínicamente se presenta puede ser:

  • Dolor mecánico y crónico el cual se caracteriza por un comienzo en el cual el paciente no lo percibe, avanza lentamente, es de intensidad leve o moderada, el cual aparece al iniciar los movimientos y mejora con el reposo. El dolor se presenta con cualquier movimiento, conforme avanza la enfermedad
  • Rigidez en las articulaciones que puede durar menos de 15 minutos tras un período de inmovilidad prolongado, pero mejora con el movimiento de manera parcial.
  • Limitación funcional para realizar tareas de la vida diaria como, levantarse de una silla y caminar; requiriendo en algunos casos el uso de bastones o andadera.

Para realizar un adecuado diagnóstico es indispensable la realización de imágenes radiográficas, requiriendo en algunos casos, estudios de imagen mucho más específicos. Lo prioritario para prevenir o retrasar la aparición del desgaste articular es la modificación de la actividad física, mantener un peso adecuado evitar estar de pie de manera prolongada, largas caminatas, el permanecer sentado con las piernas cruzadas y llevar grandes pesos; es útil la reeducación muscular para fortalecer, especialmente, el músculo de los muslos.

El tratamiento farmacológico solamente lo puede prescribir el médico especialista, aún si son analgésicos. La última opción quirúrgica para las artrosis evolucionadas es la prótesis total de rodilla. Su objetivo es eliminar el dolor, aumentar el arco de movilidad y corregir las desviaciones de la rodilla.

*Médico especialista en epidemiología, HGR MF No.1. OOAD Morelos.

**Médica especialista en traumatología y ortopedia, HGZ MF No. 5 OOAD Morelos.

La Jornada Morelos