Escuchar a tu mente: El primer paso hacia una vida sana

*M.E. Víctor Antonio Segura Sánchez

Hablar de salud mental es hablar de bienestar. Así como acudimos al médico para revisar nuestra presión o el nivel de glucosa, también debemos cuidar nuestros pensamientos y emociones. La salud mental implica sentirnos tranquilos, disfrutar la vida cotidiana y mantener relaciones sanas con quienes nos rodean.

En los últimos años, el tema ha cobrado gran relevancia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada cuatro personas presentará algún problema de salud mental a lo largo de su vida, siendo los más frecuentes la ansiedad y la depresión. En México, estudios del Instituto Nacional de Psiquiatría reportan que más del 30% de la población ha experimentado síntomas emocionales persistentes, pero solo una fracción busca atención profesional.

Diversos factores pueden afectar nuestro equilibrio emocional: el estrés laboral, las preocupaciones económicas, la inseguridad, los duelos, la soledad o incluso la sobreexposición a redes sociales. La pandemia por COVID-19 dejó una huella importante en la forma en que nos relacionamos y enfrentamos el día a día, incrementando los cuadros de ansiedad e insomnio.

Cuidar la mente no es signo de debilidad, sino de responsabilidad. La idea de que “ir al psicólogo es solo para locos”, debe quedar atrás. La salud mental no debe estigmatizarse, ya que buscar ayuda profesional a tiempo puede prevenir que una tristeza se convierta en depresión o que el estrés derive en enfermedades físicas. Recordemos que cuerpo y mente funcionan como un todo.

Entre los síntomas de alerta más comunes se encuentran la tristeza constante, el agotamiento o fatiga, la pérdida de interés por actividades habituales, los cambios en el sueño o el apetito, la irritabilidad, el aislamiento o los pensamientos negativos recurrentes. Si alguno de estos persiste más de dos semanas, es momento de pedir apoyo.

Como parte de las acciones en materia de salud mental que se realizan en el IMSS, se encuentran la aplicación de tamizajes de salud mental en los módulos PrevenIMSS, con el fin de detectar y atender de manera oportuna los problemas. Adicionalmente, se cuenta con personal especializado que brinda atención con calidad y calidez, así como el Servicio de Orientación Telefónica en Salud Mental, que ofrece apoyo y guía a cada persona hacia los servicios de atención que requiere, de acuerdo con sus necesidades específicas. Sin embargo, la primera línea de cuidado comienza en casa.

Sigue estos pasos para cuidar tu salud mental y emocional:

  • Dormir bien: mantener horarios regulares de sueño mejora el ánimo y la concentración.
  • Alimentarse de forma balanceada: una dieta rica en frutas, verduras y agua favorece el equilibrio emocional.
  • Moverse: el ejercicio libera endorfinas que ayudan a reducir la ansiedad.
  • Conectar con otros: hablar con familia o amigos alivia la carga emocional.
  • Desconectarse: limitar el tiempo frente a pantallas o redes sociales ayuda a reducir la comparación y el estrés.
  • Buscar apoyo profesional: el personal de salud está para ayudarte; pedir ayuda es un acto de valentía.

Cuidar la salud mental es cuidar nuestra vida. Reconocer nuestras emociones y atenderlas a tiempo mejora la convivencia, la productividad y la felicidad.

Recuerda: no hay salud, sin salud mental.

*M.E. Víctor Antonio Segura Sánchez. – Médico especialista en Medicina Preventiva, OOAD IMSS Morelos.

POR FAVOR RESLATAR:

Cuidar la mente no es signo de debilidad, sino de responsabilidad. La idea de que “ir al psicólogo es solo para locos”, debe quedar atrás. La salud mental no debe estigmatizarse, ya que buscar ayuda profesional a tiempo puede prevenir que una tristeza se convierta en depresión o que el estrés derive en enfermedades físicas. Recordemos que cuerpo y mente funcionan como un todo.

La Jornada Morelos