Enfermedad por Virus de Coxsackie

¿Qué es y cómo se trasmite?

Erika Conde Valencia* y Ricardo Castrejón Salgado**

La enfermedad manos, pies y boca, es causada por el virus Coxsackie, no es una enfermedad nueva, este tipo de virus han circulado entre los humanos desde hace mucho tiempo. Sin embargo, en México ha tenido un repunte en los últimos días generando preocupación entre la población. Por lo que resulta pertinente tener en consideración algunos aspectos importantes para evitar su transmisión entre la población.

Esta enfermedad es causada principalmente por el virus Coxsackie A-16 y otros virus pertenecientes a la misma familia, los cuales están presentes en la mucosidad de la nariz, saliva, y en el líquido de las ampollas. Se contagia por medio de la tos, estornudos, contacto directo con la persona enferma, a través de las heces, por no lavarse las manos al tener contacto con objetos contaminados, como juguetes, cubiertos, donde los virus pueden vivir durante varios días.

Los brotes del padecimiento tienden a ocurrir durante el verano y otoño, especialmente en lactantes y niños menores de cinco años y se transmite en lugares donde la convivencia es muy cercana, especialmente donde hay grupos de niños, como guarderías o escuelas.

Afecta con mayor frecuencia a los niños, pero también puede presentarse en adolescentes y, esporádicamente, en adultos. En la mayor parte de los casos, la enfermedad es leve y autolimitada, con síntomas comunes como fiebre, llagas dolorosas en la boca (exterior, encías, lengua, paladar) y salpullido con ampollas en manos, pies y glúteos (de ahí el nombre característico de la enfermedad). En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen sin tratamiento, pero, en algunos casos, pueden provocar infecciones graves como: meningitis (inflamación de las membranas del cerebro) miocarditis (inflamación del corazón), hepatitis (inflamación del hígado) e incluso complicaciones neurológicas. Por lo anterior, ante la presencia de algún síntoma, es pertinente acudir con profesionales de salud calificados para recibir una valoración integral, una tratamiento adecuado y oportuno, así como indicar las recomendaciones necesarias para evitar la propagación del virus y disminuir el riesgo de complicaciones.

Por lo tanto, se recomienda a la población que ante la presencia de síntomas como fiebre, malestar general y dolor de garganta, es necesario llevar al niño a revisión médica, evitar la automedicación, es recomendable mantener la hidratación, reposo y en caso de haber úlceras en la boca evitar bebidas ácidas pues pueden causar dolor.

Con el objetivo de evitar la transmisión entre la población, es importante notificar de la situación en los lugares donde asiste el infante para que se tomen medidas preventivas.

Las medidas de prevención son: lavarse las manos antes de las comidas y después de ir al baño, evitar el contacto cercano con personas enfermas por este virus, no compartir utensilios o alimentos, evitar saludar de beso, estornudar con el codo en el antebrazo y limpie y desinfecte superficies y objetos de uso diario., evitar que los niños asistan a guarderías o escuelas hasta que estén completamente recuperados y sin fiebre.

Es importante tener en consideración que, ante cualquier síntoma, no se automediquen, y acudan a revisión y valoración a su unidad de salud en donde se le indicarán las medidas preventivas y recibirá las acciones médicas pertinentes con la finalidad de que la salud del paciente y la familia se restaure sin eventualidades.

*MSP. Erika Conde Valencia. – Enfermera Jefe de Piso. – HGR C/MF No.1. – OOAD Morelos.

**D. en C. Ricardo Castrejón Salgado. – Coordinador Auxiliar Médico en Investigación

OOAD, Morelos.

La Jornada Morelos