Las fracturas de cadera en adultos mayores, un problema de salud

Nidia Iliana Mena Martínez* y Miguel Trujillo Martínez**

Las fracturas de cadera son un problema de salud frecuente en México y en el mundo, estas ocurren cuando se fractura el fémur y casi siempre en un sitio llamado cabeza femoral. Aunque puede ocurrir en cualquier grupo etario, es mucho más frecuente en personas mayores de 65 años, pues casi siempre es secundario a una caída de la propia altura de la persona y es favorecido por la debilidad preexistente, del estado nutricional y muchas veces por deficiencia de calcio, a esta condición se le conoce como osteoporosis. Otros factores asociados a mayor riesgo de fractura de cadera son la falta de actividad física, una alimentación deficiente en calcio y proteínas, el tabaquismo, el consumo de alcohol, los problemas con la visión y la obesidad.

Cuando el adulto mayor sufre de una fractura de cadera, es importante identificar la lesión a tiempo. Inmediatamente después de la caída, el paciente sentirá un dolor muy intenso que le hará imposible ponerse de pie, no podrá realizar movimientos con la pierna afectada, se notará la disminución en el tamaño de la pierna, y la punta del pie del lado fracturado apuntará hacia el lado externo del cuerpo. Algunas veces se puede notar una deformidad en la articulación de la cadera, y un moretón en el sitio donde tiene el dolor.

Ante esta condición es necesario acudir de inmediato al servicio de urgencias más cercano, donde se le realizará el diagnóstico y por medio de un estudio de rayos X se confirmará la fractura. Es muy importante que ninguna persona que no sea médico manipule el sitio afectado, incluso si son familiares, personas que saben dar masajes o sobadores, ya que la manipulación de una fractura ocasiona un dolor intenso, retrasa la atención y aumenta el riesgo de complicaciones.

El tratamiento, de la fractura de cadera, dependerá del tipo de fractura y de las condiciones del paciente. Así mismo, el médico valorará el tipo de tratamiento que requiere cada paciente, ya sea quirúrgico o conservador.

Si usted tiene una edad de 65 años o más o tiene algún familiar con esa edad, es prioritario fomentar la cultura de la prevención y tomar acción, tal como: realizar actividad física de manera regular, alimentarse con una dieta saludable, evitando el consumo de alcohol y tabaco son el primer paso.

Es necesario acudir a los servicios de salud de manera regular para que, si padece hipertensión y/o diabetes u otra enfermedad crónica se mantengan bajo control, además de realizar detecciones oportunas y tratamiento precoz de osteoporosis y defectos de la visión. El uso de suplementos de calcio y vitamina D prescritos por su médico y el uso de lentes cuando sea necesario disminuye el riesgo de fracturas. En las viviendas, se deben eliminar los obstáculos con los que el paciente podría tropezar, así como adecuar barandales en las escaleras y barras de seguridad en inodoros y regaderas.

Sin olvidar el apoyo familiar en las que aquellas actividades que el adulto mayor haya perdido la capacidad para realizarlas. Las fracturas de cadera ponen en peligro la vida del adulto mayor y casi siempre pueden ser prevenidas. En caso de presentarlas en necesario atenderlas de manera urgente. ¡Cuidemos de nuestros adultos mayores!

*Dra. Nidia Iliana Mena Martínez. – Especialista en Anestesiología, HGZ c/MF No. 7 OOAD Morelos

**Dr. En C. en Epidemiologia Miguel Trujillo Martínez. – Medico Familiar, HGZ c/MF No. 7 OOAD Morelos.

La Jornada Morelos