David Byles Warner, colono inglés residente del Valle de Atongo, Tepoztlán, es publicista y anterior cabeza del ala en Latinoamérica de la agencia de publicidad extranjera «Mindshare», que por años ha realizado las campañas publicitarias en nuestro continente de gigantes trasnacionales como Nestlé y Unilever, que tienen larga data de demandas por voraz extracción de agua y contaminación con plásticos en varias comunidades en nuestro país y en el globo.

Tres líderes del barrio de Sto. Domingo, Lázaro Rodríguez Castañeda, Roberto Robles, y Gabino Rodríguez, promovieron integrar al Sub-consejo asesor del Parque Nacional El Tepozteco al publicista extranjero, quien por años hizo su fortuna en una firma dedicada a fabricar una imagen «virtuosa» de dichas empresas trasnacionales para su publicidad en Latinoamérica, y quien no posee absolutamente ningún tipo de formación ni credenciales como conservador de áreas naturales, ni de biólogo, taxónomo, geógrafo, o cartógrafo. Asimismo, los líderes de Sto. Domingo mencionados, que siempre se han pronunciado «en contra de la gentrificación de Tepoztlán», han investido también al publicista del gran capitalismo extranjero como parte del cuerpo de guardabosques del Parque Nacional, tarea para la cual el ciudadano inglés tampoco posee ningún tipo de capacitación.

En la reciente visita al municipio que hizo la gobernadora del estado de Morelos, Margarita González Saravia, para conocer la restauración y limpieza que se hizo del sitio natural de La Canasta, Lázaro Rodríguez Castañeda decidió invitar a Byles Warner a tal encuentro y toma de fotografías. En ellas claramente se ve al publicista portando la camisa verde del uniforme del cuerpo de Guardabosques de Tepoztlán.

Resulta claro que la gobernadora González Saravia no conocía quien es exactamente el ciudadano inglés que acompañaba a Lázaro Rodríguez y al presidente municipal electo Perseo Quiroz. Sin embargo, dado que la visita de la gobernadora fue claramente hecha en buena fe, resulta importante hacer de su conocimiento aspectos sobre el historial del personaje en cuestión, que los lectores de La Jornada Morelos ya han podido comenzar a conocer, gracias trabajos anteriores del columnista suscrito así como del periodista Roberto Abe Camil, por lo cual se repasan algunos antecedentes:

David Byles Warner es presidente de la asociación privada «Vecinos del Valle de Atongo», la cual pide un pago anual de miles de pesos por concepto de «membresía» y que se ha dedicado a tomar decisiones que afectan el patrimonio de todo el municipio de Tepoztlán, en muchas ocasiones sin consultar al pueblo, y consecuentemente, provocando su descontento.

En el año 2022 la asociación de Byles llevó a cabo una reunión privada en el lujoso hotel y jardín de eventos ‘La buena vibra’, en donde tomaron la decisión de cambiar la Cruz de Atongo, monumento de todo el pueblo ubicado en el cruce de Camino a Meztitla y Av. Revolución. Tal remoción de la cruz fue impedida por los pobladores tepoztecos, del barrio de Ixcatepec, que inmediatamente acudieron a reclamar que la cruz no se tocara, ya que ellos no fueron invitados a la reunión privada donde tal decisión se tomó unilateralmente, así como tampoco fueron invitados los pobladores de barrios como La Santísima Trinidad, San Miguel, o Santo Domingo, quienes en el día de la Santa Cruz y en fiesta patronal comulgan en el monumento durante su entrega de promesas a la iglesia de San Salvador de Ixcatepec.

El propio Roberto Robles, uno de los líderes del cuerpo de Guardabosques, tuvo que presentarse también esa tarde, como el columnista suscrito pudo atestiguar directamente, para reconvenir al inglés: «Vas a tener que regresarles su cruz, David», le indicó Robles, tras lo cual Byles tuvo que remover la cruz rosada que él y su organización privada pretendían imponer obedeciendo sólo a su gusto estético, y después devolver a su sitio la cruz del pueblo.

Aún después de tal episodio y de que el propio Robles fue testigo del enojo que este intento de intervención externa provocó en los pobladores de su propio municipio, el tepozteco del barrio de Sto. Domingo no tuvo reparo en promover que el colono inglés se integrara al sub-consejo asesor del Parque Nacional.

Contradictoriamente, Robles ha aparecido constantemente pronunciándose justamente contra la intervención foránea y la gentrificación de su pueblo en diversas entrevistas que ha dado en medios digitales y canales de televisión, buscando proyectar siempre una imagen de ambientalista y protector de la identidad tepozteca.

El trato que tiene David Byles con el propietario del hotel ‘La buena vibra’, el también inglés Paul Whitmore, consiste en que Whitmore permite a Byles y a los integrantes de su asociación privada tener sus juntas «de toma de decisiones sobre el valle» en su hotel, y Byles a cambio concede «visto bueno» a Whitmore para realizar ocasionalmente escandalosas fiestas su recinto, que se encuentra en el lado norte del Valle de Atongo y cuyos decibeles, convenientemente, no alcanzan el domicilio de Byles, pero sí han afectado a quienes residen en tal parte del valle, como fue en el caso de una boda ahí celebrada el mes de junio del año pasado. La recepcionista de tal sitio de eventos, quien se presentó únicamente como la Srta. Gómez, y quien comunicó al columnista suscrito que tales fiestas fueron «autorizadas por David Byles» cuando se llamó por teléfono al sitio para solicitar la información, fue despedida del lugar a los pocos días después de que se develó públicamente dicho dato.

Asimismo, la propia esposa de Byles Warner respondió a este columnista, cuando se le preguntó sobre las fiestas ruidosas que su asociación privada autorizaba: «Bueno, ¿cada cuanto te molesta la Buena Vibra? Es solo de vez en cuando. Fue un visto bueno que dieron los socios, y tú no eres socio», con ello admitiendo que su asociación privada actúa con la idea de reservarse el derecho a dar luz verde a eventos cuya emisión de decibeles transgrede la Ley de Cultura Cívica del Estado de Morelos, así como las leyes ambientales estatales y federales (SEDEMA/SEMARNAT), siendo que el ruido excesivo es dañino tanto para residentes como para fauna silvestre. La señora admitió durante en ese mismo intercambio que tanto ella como su esposo no conocían las leyes mencionadas.

El año pasado se difundió también en medios morelenses la denuncia que hizo el empresario Pedro López López, quien hizo público, con gran indignación, que para la renovación del permiso de operación de su hotel en el Valle de Atongo, Casa Bugambilia, no era citado en la oficina de Permisos y Licencias del municipio, sino directamente en el domicilio privado de Byles Warner. A pesar de que el inglés negó lo anterior, los hechos se confirmaron en el momento en que una comitiva de la propia presidencia municipal tuvo que acudir a pedir disculpas directamente al hotel de López López y asegurarle que eso nunca volvería a ocurrir, y poco tiempo después, el entonces responsable de Permisos y Licencias, el Ing. Omar Camacho, quien visitaba frecuentemente el domicilio de Byles dentro y fuera de horarios laborales, fue despedido.

Cada ocasión en que sucesos como los narrados han sido publicados en medios, el publicista inglés, lejos de comentar sobre su intento de intervenir la cruz de Atongo o los miles de pesos que solicita a vecinos para el arreglo de la vialidad donde reside, ha optado siempre más bien por responder reactivamente empleando el denueste y el infundio en contra de los periodistas mexicanos que hemos dado a conocer sus acciones, con epítetos como «mentirosos» o inclusive «ebrios». Tras el caso difundido sobre la injerencia del colono en la gestión de Permisos y Licencias del municipio, Byles publicó un video en sus redes sociales asegurando «que las acusaciones contra él eran falsas, ya que no era su lugar entrometerse en los asuntos que conciernen únicamente a las autoridades del municipio». Al parecer, tal ostentación de prudencia y mesura no duró mucho tiempo, ya que ahora el publicista ha decidido insertarse también en el sub-consejo del Parque Nacional El Tepozteco, cuya gestión concierne a los tepoztecos con preparación y estudios acordes a las tareas necesarias, al Estado Mexicano, CONANP, y SEMARNAT.

Los posibles motivos de la inserción del publicista del gran capital extranjero en el sub-consejo del Parque Nacional El Tepozteco son varios. La esposa de David Byles es suegra de Gabino Rodríguez, exmayordomo del Barrio de Sto. Domingo y cabeza del cuerpo de Guardabosques, lo cual evidencia un caso más de endogamia política al repartirse beneficios y posiciones de poder entre familiares, de forma análoga a como se han perpetuado en el poder integrantes de uno de los dos comisariados de bienes comunales del municipio. Así mismo, Lázaro Rodríguez Castañeda, afín a tal comisariado, también ha agradecido repetidamente las dádivas monetarias que el inglés ha hecho a través de su asociación privada. Sin embargo, es evidente que el concepto distorsionado y más bien interesado que tiene Byles del altruismo pareciera ser que este también incluye de alguna manera la obtención de beneficios o posiciones de poder y toma de decisiones en un municipio de nuestro país.

Pobladores del Barrio de Santo Domingo han compartido su sentir respecto a que la familia de Gabino Rodríguez y Lázaro Rodríguez Castañeda se han perpetuado ya por mucho tiempo en la mayordomía del barrio, que ahora está a cargo de Tonantzin Rodríguez, hija de Lázaro. Condenan también que la posición de toma de decisiones que los Rodríguez y Robles han dado al inglés en el sub-consejo tras sus dádivas económicas no sea más bien asignada a tepoztecas o tepoztecos con la preparación correspondiente y conocimiento real de su municipio y su historia.

Los pobladores denuncian actualmente que Lázaro Rodríguez autorizó también licencias para otros jardines privados de ruidosos eventos, como ‘Gallaecia’, aledaño a San Andrés de la Cal, y ‘Jardín de la abundancia’, y que la última, y quizá la más grave acción unilateral que Gabino Rodríguez llevó a cabo en coordinación con Lázaro Rodríguez Castañeda, Roberto Robles, y el publicista de la extranjera «Mindshare», David Byles, ha sido derrumbar el histórico viejo puente de Albino Ortega en Santo Domingo, el cual se encontraba dentro del catálogo de patrimonio histórico del INAH.

Los pobladores tepoztecos han pedido a este columnista hacer llegar a la gobernadora Margarita González Saravia la presente información, sobre los cacicazgos y contubernios de poder que ya han llegado demasiado lejos en su municipio.

*Fotógrafo, documentalista, y preservador

del acervo antropológico Gerardo Aguilera Cornejo

Lázaro Rodríguez Castañeda y David Byles

Foto: Redes sociales

Horacio Socolovsky Aguilera