

El espejismo de la inversión extranjera
El cierre de Nissan en CIVAC, confirma una cruda realidad: el desarrollo económico y social del país y de nuestra entidad, depende principalmente del desarrollo de las empresas locales.
El cierre de la planta de Nissan en Morelos ha dejado desempleo, pero también ha evidenciado la fragilidad de un modelo económico que depende en gran medida de las grandes transnacionales. Estas empresas llegan atraídas por incentivos, salarios bajos o ventajas logísticas, pero no tienen raíces en la comunidad. Hoy se pueden instalar aquí, pero mañana, sin el menor pudor, se pueden mudar a otro país donde obtengan más ganancia.
El impacto no es menor. La planta de Nissan en Morelos llegó a emplear de manera directa a más de 2,500 trabajadores, así como unos 10 mil empleos indirectos, en transporte, proveedores, mantenimiento, fonditas y otros servicios. Familias enteras que dependían de ese ingreso, así como pequeños negocios que vivían del consumo de los trabajadores, de un día para otro, ven desaparecer su fuente de ingreso.

La lección es clara: no son las grandes corporaciones transnacionales las que impulsan el desarrollo de México, sino las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyME). El 99.8 % de los establecimientos del país corresponden a las MiPyME, que generan aproximadamente el 68 % de los empleos nacionales.
En Morelos, el panorama es similar, de las 101 238 unidades económicas reportadas en 2023, el 96.8 % son microempresas, las cuales dan sustento a más de 374 000 hogares. Estas cifras subrayan dramáticamente el papel fundamental de las MiPyME como motor de la economía y sostén del empleo local.
Cuando una transnacional cierra, los empleos se esfuman y las cadenas de proveedores se desmoronan. En cambio, las MiPyME permanecen, incluso en tiempos de crisis, porque su mercado, sus clientes y sus familias están aquí. Las PyME, no solo generan economía, sino también generan comunidad.
Cuando las pequeñas y medianas empresas son formales, cada empleo que generan, alimenta el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), fortaleciendo el ahorro nacional y dando viabilidad a las pensiones de los trabajadores. Las pequeñas y medianas empresas, sostienen el empleo y el tejido social de Morelos.
Morelos cuenta con un capital humano invaluable que se expresa al menos en dos ámbitos sociales. Por un lado, la UAEM tiene registradas 33 patentes vigentes y otras más en trámite, en las áreas de la salud, farmacia, agropecuaria, materiales y eléctricos. Estas patentes, con apoyos adecuados, pueden transitar al ámbito productivo con un amplio impacto económico y social.
Por otro lado, miles de artesanos y emprendedores —antes agrupados en iniciativas como Orgullo Morelos— representan un talento manual y artístico heredado de generaciones, capaz de competir en mercados nacionales e internacionales, promoviendo el desarrollo económico y social de nuestro estado.
Ambos ámbitos, el intelectual y el manual, ofrecen un potencial enorme para el desarrollo sostenible del estado si se les brinda organización, acompañamiento, apoyos y políticas públicas que transformen estas capacidades en motores de progreso y desarrollo.
La experiencia de Nissan muestra lo que está en juego. Si seguimos apostando y echando toda la carne al asador con gigantes con pies de barro, cada cierre será una herida abierta. Pero si el Estado voltea hacia su verdadero motor, la pequeña y mediana empresa, estaremos sembrando un desarrollo que sí se queda. El verdadero motor de México no son los gigantes globales, sino las pequeñas y medianas empresas que tienen identidad y permanecen en la comunidad. ¿Usted qué piensa?

