Pocos entendemos lo que está sucediendo en la vida política en nuestro país, dentro de esa complejidad, alcanzo a esbozar cuatro posibles causas de la desconfianza política, que, en mayor o menor grado, afecta a los partidos políticos incluyendo al partido en el gobierno, pero, sobre todo, a nuestro país.

La crisis política se agudiza año con año, evidenciando su distanciamiento con la ciudadanía y debilitando la representatividad democrática. Esta problemática se manifiesta en la desconfianza generalizada hacia los partidos, quienes han perdido su papel de canal genuino de participación popular y se perciben más como estructuras opacas orientadas al poder y al beneficio propio, que como verdaderos vehículos de propuestas e ideales, que apunten a resolver los grandes problemas nacionales.

Una de las principales causas de esta crisis es la corrupción sistémica. La utilización de partidos políticos como plataformas para enriquecimiento personal y acceso a recursos públicos ha erosionado la credibilidad ciudadana. Casos frecuentes de desvíos de fondos y alianzas ambiguas han solidificado la percepción de que las dirigencias anteponen intereses privados al bienestar colectivo.

Otra causa profunda es la concentración y el abuso del poder. Tras la última elección, el dominio hegemónico de un solo partido y la debilidad de las fuerzas opositoras han reducido los contrapesos institucionales, limitando la fiscalización y transparencia en la toma de decisiones. Este contexto favorece la polarización y obstaculiza reformas democráticas profundas, debilitando el sistema pluralista.

Finalmente, la desconexión de los partidos con los problemas reales, sumada a la falta de renovación interna, propicia su deslegitimidad. La incapacidad de incorporar demandas ciudadanas y la selección de candidatos por cálculo electoral en vez de trayectoria o convicción ideológica alejan a las nuevas generaciones, consolidando un círculo vicioso de desconfianza y apatía política.

A manera de colofón empieza a salir un tufo mal oliente de las cañerías de la política. Donald Trump ha dejado declaraciones hirientes respecto del fuerte control que tienen los carteles sobre México y lo petrificadas de las autoridades mexicanas ha dicho.

*Ex catedrático de la UAEM y analista político

Antonio Ponciano Díaz