La gobernadora y los diputados de su movimiento 

Meggie Salgado Ponce, Juan Ángel Flores Bustamante, Sandra Anaya Villegas y Agustín Alonso Gutiérrez, diputadas y diputados federales de Morena en Morelos acudieron a una reunión con la gobernadora Margarita González Saravia y las bancadas de Morena y Nueva Alianza en el Congreso local para, dice la gobernadora, “cerrar filas en torno a la agenda política nacional de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y fortalecer el diálogo permanente y el trabajo conjunto en favor de nuestro estado”. 

Al encuentro no acudieron la diputada federal Cindy Winkler Trujillo, ni el local Luis Eduardo Pedrero González, ambos del Verde Ecologista; por supuesto tampoco Tania Valentina Rodríguez Ruiz y Alberto Sánchez Ortega, del Partido del Trabajo. Tampoco estuvieron los senadores Víctor Mercado Salgado y Juanita Guerra Mena; ni la diputada federal Ariadna Barrera Vázquez. Por lo menos no salieron en la foto que, nos imaginamos incluyó a todos los presentes, porque hasta se formó el jefe de la oficina de la gubernatura, Javier García Chávez. 

Vale la pena señalar a los que no acudieron (haya sido porque se cortaron solitos o porque de plano ni los tomaron en cuenta) porque Margarita González Saravia puso de pie a la foto que publicó en su cuante de Facebook: “Tuvimos una reunión muy importante y productiva con las y los diputados locales y federales de nuestro movimiento…”. Lo que hace pensar que en la imagen aparecen todos y todas los que efectivamente son; por lo que, dirían las abuelas, son todos los que están, además de los cuatro diputados federales, nueve de los diez diputados locales de Morena (faltó Alfredo Domínguez Mandujano), y la diputada de Nueva Alianza, Ruth Rodríguez López. 

Una reunión de utilidad visual 

La gobernadora apareció, entonces, con quienes asume podría eventualmente contar, por lo menos hasta que al final de este año empiecen a buscar caminos políticos diferentes. Pero para muchos observadores se trató de una reunión prácticamente inútil, como muchas de las que está obligada a tener la gobernadora solo por ser gobernadora (eso de escuchar a todos viene incluido con el cargo).  

Porque salvo Meggie Salgado, tendría que reconocerse que los alcances de Agustín Alonso, Juan Ángel Flores Bustamante, y Sandra Anaya Villegas para hacer que algo ocurra a favor de Morelos en el Congreso de la Unión, son francamente limitados. Meggie Salgado tiene una alianza política con un grupo influyente al interior de Morena, el de Alfonso Ramírez Cuéllar; pero el resto trabajan mucho más en proyectos políticos personales. 

Y claro, podría decirse que entre 500 diputados federales es difícil que uno destaque, pero hay quienes lo hacen y con bastante solvencia; mientras otros van prácticamente a levantar la mano. 

¿Puros cuates? 

En todo caso, la reunión fue útil para mostrar que si bien no existe una alianza efectiva para que los diputados federales impulsen proyectos que beneficien al estado; por lo menos no hay una ruptura radical entre particularmente este bloque de catorce diputados locales y federales y la gobernadora. Y al mismo tiempo, parece una exhibición no identitaria pero sí eficiente, de quienes se habrían distanciado de este bloque. Es decir, una suerte de mensaje de “aquí estamos los que somos, o los que queremos ser”. 

Rafael Reyes Reyes, Isaac Pimentel Mejía, Melissa Montes de Oca Montoya, Sergio Omar Livera Chavarría, Guillermina Maya Rendón, Jazmín Solano López, Nayla Carolina Ruiz Rodríguez, Alfonso de Jesús Sotelo Martínez y Brenda Espinoza López (todos legisladores locales de Morena) y Ruth Rodríguez López (de Nueva Alianza), son quienes tendrían una cercanía mayor con la gobernadora. 

En la mayoría de los casos el respaldo mutuo se ha demostrado desde antes del inicio de la administración de Margarita González Saravia. Por ejemplo, con el coordinador parlamentario de Morena, Rafael Reyes Reyes; y las diputadas Guillermina Maya, y Ruth Rodríguez. En algunos otros casos, lo que funciona es la cohesión que Reyes Reyes ha logrado en la bancada de Morena. 

Llama la atención, por cierto, que dos exsecretarios de la administración de Cuauhtémoc Blanco Bravo, Sandra Anaya y Alfonso Sotelo hayan estado en la reunión, no porque hayan sido nominados y electos diputados (algo que sí resultó sorpresivo), sino porque la primera no ha mostrado apoyo alguno a la administración de González Saravia, mientras el segundo ha sido extraordinariamente colaborativo incluso con su presencia constante en las Mesas para la Construcción de la Paz y Seguridad. 

Lo cierto es que, salvo Meggie Salgado, el resto de los legisladores federales de Morelos han mostrado no ser aliados, apoyos, colaboradores, y mucho menos útiles para la administración de la gobernadora, y probablemente eso sea lo más significativo del encuentro, una especie de pacto de no agresión y showoff colaboracionista. Nada más, pero tampoco menos. Por lo menos llevar la fiesta en paz de aquí a que inicien las rupturas obvias en busca de las nominaciones a candidaturas a finales de este año. 

Un dato: en el encuentro estuvieron por lo menos cuatro de quienes aspiran a tener la candidatura a la alcaldía de Cuernavaca: Meggie Salgado Ponce, Agustín Alonso Gutiérrez, Sandra Anaya Villegas y Juan Ángel Flores Bustamante; también Melissa Montes de Oca que busca la nominación en Yautepec; Alfonso Sotelo, quien querría volver a la alcaldía de Jojutla; Nayla Carolina Ruiz, que buscaría la alcaldía de Cuautla; entre otros suspirantes. 

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Daniel Martínez Castellanos