La nueva ocurrencia de Cuauhtémoc Blanco

 

Evidentemente frustrado porque la rueda de prensa en la que intentó defenderse de las acusaciones en su contra por violación en grado de tentativa no tuvo el efecto deseado y, por el contrario, extendió el escándalo a otros temas que tampoco ha podido eludir, el exgobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, ahora con el atuendo de diputado federal, enuncia la ocurrencia de presentar una iniciativa para que los hombres se defiendan de las acusaciones de abuso sexual. Ignora, olvida o convenientemente omite el exgobernador que la herramienta para enfrentar cualquier tipo de denuncia se llama defensa jurídica, y él mismo ha acudido a ese instrumento en por lo menos una decena de ocasiones frente a acusaciones y denuncias de diversos tipos, muchas de ellas, por cierto, libradas más por la protección del fuero que por el desahogo de los casos en tribunales.

El exgobernador cometió lo que, a lo mejor en otras latitudes sería apenas un chisme, pero en el contexto del Morelos cuya gubernatura ocupó (conste que no decimos gobernó porque eso requiere de ciertas cualidades) hasta abril del 2018, resulta francamente insultante. La administración de Cuauhtémoc Blanco dejó a Morelos en el primer lugar nacional en incidencia de feminicidios, y sexto en mujeres víctimas de presuntos homicidios dolosos. Durante los seis años que ocuparon sus despachos, él y sus colaboradores vieron crecer el número de mujeres víctimas de lesiones dolosas y culposas, secuestros, extorsión, corrupción de menores, violencia familiar y violación. Por su eso fuera poco, la mayor parte de los casos siguen impunes y ser mujer en Morelos sigue representando un riesgo enorme.

Cuauhtémoc además presentó su ocurrencia el mismo día que su sucesora, Margarita González Saravia, anunció un apoyo social para mujeres morelenses de 55 a 59 años. con el que se pretende iniciar el tejido de una red de sororidad con el que se podría atender casos de víctimas de violencia de género en cualquiera de sus modalidades. El programa responde, ciertamente, a una deuda histórica con las mujeres, pero también a una coyuntura evidente heredada por la administración de González Saravia, que vuelve urgente el reforzamiento de las pequeñas, pero muy eficientes, herramientas para la protección de las mujeres y entre las que está Código Violeta, Taxi Seguro, las líneas rosas en los verificentros, y ahora la red Corazón de Mujer.

Por supuesto que Cuauhtémoc Blanco tiene razones para estar enojado, las acusaciones en su contra, vertidas por la hija de su padre a quien el exgobernador niega la calidad de hermana, han significado un escándalo grave que, si se empata con los otros muchos que el exmandatario ha tenido en su vida de ídolo futbolero y medio de la farándula, podría considerarse posible. Pero también ha revivido la colección de pendientes judiciales que el hoy diputado federal tiene en Morelos y que incluyen la persecución de diversos presuntos delitos desde la falsificación de documentos hasta el enriquecimiento ilícito, expedientes que datan del 2022 y por los que aún no se le ha llevado a proceso.

En el ojo del huracán, decidió regresar a Morelos para defenderse en los medios de las acusaciones, pero la apuesta le salió bastante mal. Lejos de apagar el tema, lo avivó a un grado de trending topic, en el que la percepción negativa sobre el exgobernador aumentó.

Por si fuera poco, el presidente de la Comisión Instructora de la Cámara de Diputados, Hugo Eric Flores Cervantes, exaliado y ahora adversario político de Cuauhtémoc Blanco ha advertido que no se excusará en el proceso de desafuero que la Fiscalía de Morelos solicitó contra el exgobernador.

Justo hoy, los miembros de esa comisión se reunirán para analizar los requisitos de forma que debe incluir la Solicitud de Procedencia en contra de Cuauhtémoc Blanco para determinar si se retira el fuero del exgobernador; en caso de cumplirse los requisitos, iniciará un proceso de 60 días para el ensamblado de un dictamen de la comisión que se presentará al pleno para que por mayoría (la mitad más uno de los presentes en la Cámara), se determine si se retira el fuero constitucional del acusado, en este caso Cuauhtémoc Blanco Bravo.

En una entrevista con el amigo Teodoro Rentería, Hugo Eric aseguró que respetarán la presunción de inocencia y el debido proceso: “No se pueden violentar los derechos de quien ha sido señalado de haber cometido este delito… Nosotros no somos jueces, tampoco somos autoridad investigadora y tampoco somos fiscales. Nuestra investigación tiene que ver única y exclusivamente con retirar el fuero constitucional para que después la autoridad competente pueda continuar con un procedimiento de carácter judicial”.

El diputado exlíder del PES y en alguna medida coautor de la presencia de Cuauhtémoc Blanco en la política de Morelos, advirtió que no entrará “en consideraciones políticas, represento a una institución, y tendré que ser muy responsable porque no soy parte en este procedimiento”.

Hugo Eric Flores fue, en efecto, colaborador de Cuauhtémoc Blanco hasta que los deslices de exgobernador, las pugnas internas entre los grupos de poder, y hasta el desaseo en la administración gubernamental de Morelos, lo hicieron alejarse en medio de otros escándalos. También es uno de los muchos exaliados o excolaboradores del exgobernador que lo han acusado de amenazas, descuidos en la administración gubernamental y permitir una red de corrupción en torno al erario morelense. Ninguno de esos asuntos, por cierto, son tema del juicio de procedencia que iniciaría si la Fiscalía de Morelos cumplió con todos los requisitos formales de la solicitud.

Si Cuauhtémoc Blanco no se apura a presentar su ocurrente iniciativa, es probable que ésta nunca vea la luz.

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Daniel Martínez Castellanos