FERNANDO ÁLVAREZ ESPIN

Los balnearios y parques acuáticos del estado de Morelos tienen una historia que se remonta a tiempos ancestrales. Para las culturas originarias, los cuerpos de agua y manantiales no solo eran vitales para la vida cotidiana: eran considerados espacios sagrados, dotados de propiedades curativas y espirituales.

Hoy, esa relación con el agua se ha transformado en una vibrante industria turística que combina recreación, descanso y contacto con la naturaleza. Gracias a la cercanía con la Ciudad de México y a la excelente conectividad carretera del estado, miles de visitantes aprovechan la oportunidad de hacer viajes de un solo día para disfrutar de estos espacios únicos. Sin embargo, muchos de estos centros también ofrecen opciones de hospedaje que van desde zonas para acampar, cómodas habitaciones familiares, hasta experiencias de «glamping», que combinan confort y aventura en un entorno natural.

La oferta gastronómica también es parte esencial de la experiencia: desde probar antojitos y platillos típicos de la región, hasta organizar un día de campo con alimentos propios, todo está pensado para disfrutar al máximo.

Morelos alberga parques acuáticos con modernas instalaciones, toboganes, albercas con olas, áreas infantiles y zonas ecológicas que conservan pozas naturales, ríos cristalinos y vegetación exuberante. Algunos de ellos han sido reconocidos a nivel nacional e incluso internacional, posicionando al estado como uno de los principales destinos acuáticos de América Latina.

Esta industria no solo impulsa el turismo: genera empleos directos e indirectos, fomenta la economía local y fortalece el tejido social de las comunidades donde se asientan estos espacios.

Visitar los balnearios y parques acuáticos de Morelos es más que un momento de esparcimiento; es sumergirse en una experiencia que mezcla tradición, naturaleza y diversión. Son parte viva del patrimonio cultural del estado y reflejo de una historia que sigue fluyendo con la fuerza del agua.

Parque Acuático Ex Hacienda de Temixco. Foto: Fernando Álvarez Espín

La Jornada Morelos