

Banksying
Un nuevo tipo de relación de pareja se está expandiendo de por el mundo. Cándida y Mateo saben que los sustantivos atribuidos a las relaciones de pareja pululan para ocupar espacios físicos entre las páginas de revistas del corazón, extendiéndose el concepto en periódicos, programas de radio o televisión o redes sociales. Hay que ocupar la mente de los lectores y, preferentemente atolondrarlos y, aun mejor, infundir miedo en caso de no encajar en alguna de las categorías sugeridas. Si estuviésemos hablando en términos de epidemiología, nos podríamos referir a la capacidad de difusión de un virus o de una enfermedad. Entonces, sí, alcanzamos A esparcir miedo a gran escala de manera cuasi instantánea.
Cándida y Mateo también conocen la tendencia tóxica que consiste en dejar morir al amor a fuego lento hasta que las cenizas queden esparcidas por una lluvia que se las lleve por las corrientes que invaden las calles durante los días de tormenta. Se lo saben de memoria porque lo viven en carne propia desde un número de años variable. Cándida declararía que son tres años, en cambio, si la pregunta se le dirige a Mateo, contestaría sin duda que son al menos cinco años. Sin embargo, ninguno de los dos ha dado el primer paso para terminar la relación. ¿Vivir estancados o empantanados en una situación parecida a un callejón sin salida es aceptable?
Mateo sostiene una doble vida en Tinder con una chica menor que él y con otra que conoció en el cumpleaños de su prima el año pasado. Desilusionada, Cándida se pasa la vida identificándose con personajes de las series que ve con Mateo cenando frente al televisor por las noches. Piensa que en algún momento encontrará la fórmula mágica para reactivar los sentimientos en su unión con Mateo. Ha hablado del tema con su madre, sus tías, primas y amigas hasta que dejó de practicar este ejercicio devastador en cuanto a manejo de emociones, sin mencionar que la falta de consejos atinados ha provocado en ella una suerte de hundimiento personal peor que tortura mental. Fingir que todo está bien de manera continua requiere una buena dosis de cinismo o bien de abandono de sí misma. A todas luces, Cándida eligió la segunda, pero Mateo siguió el camino de la primera.
Fue cocinando un caldo de huesos de res durante dos horas que Cándida reflexionó en torno a su vida. Mateo aun no llegaba a casa por encontrarse cenando con la chica del cumpleaños. La mujer se sirvió un plato seguido por otro, saboreando más que otros días ese platillo que siempre le quedaba bien, antes de tomar la decisión tantas veces pospuesta. Desde otra parte, no muy alejada de su domicilio, Mateo pensaba un plan PARA terminar, fuera como fuera con Cándida. La pareja se separó con gran estruendo al día siguiente, cada uno poniendo su idea en marcha. Los vecinos estuvieron con la mirada pegada a la ventana, otros cometiendo la misma indiscreción con el oído en la pared para enterarse de la escena, no pretendiendo intervenir salvo que escucharan golpes.
En las parejas, el amor es opcional. ¡Cobardes, abstenerse – mejor huyan – y valientes, adelante! No se supo quien pronunció aquella frase al franquear el umbral de la puerta; la casa tenía doble acceso.

Nota: Los sucesos y personajes retratados en esta historia son ficticios. Cualquier parecido con personas vivas o muertas, o con hechos actuales, del pasado o del futuro es coincidencia, o tal vez no tanto. Lo único cierto es que no existe manera de saberlo y que además no tiene la menor importancia. Creer o no creer es responsabilidad de los lectores.
*Escritora, guionista y académica de la UAEM

