Un breve repaso de la política cultural

Lourdes Arce*

Estamos a pocos días de que el 2025 termine y, con ello, se activan una serie de rituales personales y comunitarios: rituales para agradecer, pedir o incluso planear lo que viene. Los cierres representan una oportunidad para reinventarse, revisar los avances e incluso tomar aire, como quien bucea en las profundidades.

Desde la Secretaría de Cultura del Estado de Morelos, aunque formalmente no cerramos el changarro, nos parece que vale la pena hacer un recuento de lo caminado en este año, sin el ánimo de caer en la rigidez de un informe, sino como un relato que celebra y deja notas para el futuro próximo, para esa tarea de planear de manera asertiva y abrir paso a la conversación que construye.

Ofrecimos a infancias, adolescencias y personas adultas tres oportunidades maravillosas para adentrarse en el mundo de la lectura, con libros a bajo costo; editoriales (locales y nacionales) que en su creación ponen todo el amor por las letras; y escritoras y escritores (locales y nacionales) que comparten la palabra como si fuera agua, sin negar y sin medir. Las ferias del libro llegaron para quedarse y ahora el público deberá marcar la pauta.

Los museos son espacios vivos, donde las obras por sí mismas detonan conversaciones profundas y necesarias. El talento local cuenta con recintos donde compartir y circular sus obras; en los museos también se piensa en colectivo, se conversa y se comparte. Tuvimos un par de recorridos para personas con debilidad visual, porque el arte, sobre todo, se siente, y hay que seguir generando las condiciones para que todas las personas los habiten.

La descentralización de bienes y servicios culturales sigue siendo el horizonte: la carreta cine móvil, la banda de música, presentaciones de espectáculos, talleres creativos para todas las edades, cineclubismo, capacitaciones y foros de diálogo; más de mil acciones resonaron en cada municipio, dando cobertura total al estado, aún con retos fundamentales como generar continuidad y corresponsabilidad con autoridades locales.

Las infancias están al centro de la política cultural: albercadas con música, huerto comunitario, iniciación en las artes, títeres, máscaras, cuentos, libros, posadas, festivales en comunidad, danza, teatro y mucha imaginación. Los recintos albergan una amplia programación para atender a este sector y, gracias a las alianzas institucionales e independientes, hemos podido fortalecer este acompañamiento en las comunidades más alejadas.

Tuvimos la oportunidad de albergar tres encuentros nacionales: el Encuentro de Tintes Naturales de Original, Del Amate y el Cenzontle de la Coordinación de Desarrollo Cultural Infantil de Cultura Federal, y el Encuentro Mexicano de Cartonería, impulsado por esta Secretaría. Recibir talento nacional e internacional pone de manifiesto la vocación creativa que tiene el estado y el futuro que se debe construir.

Estamos cerrando el año con la consolidación de proyectos de infraestructura cultural y economías creativas que, de acuerdo con las agendas, se estarán materializando en el próximo semestre. Como todas las personas, tenemos sueños, pero sabemos que nuestros deseos implican responsabilidad y que el futuro se construye en colectivo. Que el 2026 nos encuentre dialogando y creando, con una comunidad que se apropie de los procesos, defienda sus tradiciones, sus museos y sus ferias, y haga del arte y la cultura un territorio compartido para construir el presente y el porvenir del bello estado de la caña y el azúcar, la tierra que nos une.

*Secretaria Técnica de la Secretaría de Cultura del Estado de Morelos

La Jornada Morelos