

Más allá de la victoria
En el mundo de las artes escénicas, una convocatoria puede ser más que un trámite: es la llamada a una aventura. Un portal hacia nuevas dimensiones creativas, al estilo del Viaje del héroe de Joseph Campbell.
Este modelo narrativo, presente en mitos y relatos universales, ofrece una estructura que también puede aplicarse al proceso de postulación. Más que enviar un formulario, postularse es iniciar una travesía transformadora, donde el verdadero valor reside en el crecimiento del artista… y de su obra.
Así como el héroe recibe una llamada que lo impulsa a dejar su mundo ordinario, la convocatoria Miércoles de Teatro y Jueves de Danza representó un desafío para las y los creadores escénicos de Morelos. Su objetivo fue generar acciones de promoción y difusión que acercaran el trabajo de compañías emergentes y consolidadas a públicos en recintos de la Secretaría de Cultura y en municipios donde el acceso a las artes escénicas es limitado.
Organizar un proyecto, reunir documentos, reescribir ideas: todo exige salir de la zona de confort y explorar nuevas posibilidades. Entonces surge una chispa: “¿Y si esta vez sí?”. Pero también aparece la duda: “No estoy listo”, “¿y si me rechazan otra vez?”. Como todo héroe, el artista sabe que debe intentarlo. Deja la comodidad y se lanza con determinación a perfeccionar su propuesta.

En esta etapa surgen guías y mentores. El proceso se vuelve introspectivo: el creador identifica fortalezas, acepta limitaciones y redefine su propósito. Las pruebas aparecen como fechas límite, conflictos internos, bloqueos creativos… pero también como aliados inesperados: colegas, consejos, amistades.
Este año, 57 artistas y compañías aceptaron el reto: 38 en teatro, 16 en danza y 3 en circo. Detrás de cada número hay historias de esfuerzo, búsqueda y pasión por compartir el arte con su comunidad.
Participar en convocatorias es también un acto de profesionalización. La experiencia misma fortalece al artista. La recompensa no solo es el financiamiento o la visibilidad, sino la claridad, el aprendizaje y el camino recorrido.
El regreso con el elixir ocurre cuando el artista vuelve a su comunidad con un proyecto más sólido, con herramientas nuevas y una historia que contar. Y cuando lo comparte en escena, esa travesía personal se convierte en una experiencia colectiva.
Aplicar a una convocatoria como Miércoles de Teatro y Jueves de Danza es una forma contemporánea de heroísmo. No por una lucha externa, sino por la interna: sostener una visión y atreverse a compartirla. Porque cada artista que postula está, en el fondo, escribiendo su propia épica.
*Subdirectora de Artes Escénicas de la
Dirección General de Fomento a las Artes
de la Secretaría de Cultura del Estado de Morelos

