

Desde que llegue al mundo y a este bello país. Desde que tengo uso de razón, he visto ir y venir a gobiernos con sendas promesas llenas de bellas intenciones y cuando dejan la silla presidencial salen a la luz pública sus trapacerías, mentiras, traiciones al pueblo bueno, corruptelas, pero eso sí, bien cargados y forrados de dineritos. Cubiertos del dogma que sirvieron a la patria y los protege un halo de impunidad.
Es cierto, que los gobernantes son hombres de carne y hueso, flacos, güeros, prietos, altos, chaparros, con carisma o sin carisma, esbeltos o panzones y, ahora, también gobiernan las mujeres. Pero todos, son muy buenos pa mentir y discursear. Generalmente llegan con muchas virtudes y cualidades y se van arrastrando todos sus defectos. Son muy buenos para crear mitos y fantasías y, la realidad los pone en su lugar, demasiado tarde, pero así es. Esa es la tragedia de mi querido México.
Lo anterior parece una tragicomedia mexicana. Pero la noticia de esta semana y lo que está por venir desnuda en toda su dimensión a la clase política mexicana y pinta de cuerpo entero a la 4T y al que vive en Macuspana, pesa sobre sus hombros los vínculos inconfesables con la delincuencia organizada. La detención de 14 presuntos delincuentes y entre ellos altos funcionarios de la Marina de México, por el huachicol fiscal, es un duro golpe al Estado mexicano porque ensucia a la única institución de confianza y prestigio nacional e internacional, que nos quedaba como un baluarte incorruptible e institución impoluta, ejercito de la Marina de México.
Ahora, quién podrá salvarnos. El chapulín colorado, No, porque es una fantasía del canal de las estrellas. Ya se destruyeron las instituciones autónomas, la cámara de diputados y senadores, No, porque sus dirigentes están bajo sospecha; el poder judicial, No, porque ha sido secuestrado; los partidos políticos de oposición, No, porque están hechos bolas; la Presidenta de la República, No, porque está atrapada en una disyuntiva, obedece a su jefe o acepta las presiones de Donald Trump o sale toda la cloaca; Donald Trump, No, porque es megalómano y solo nos quiere usar.
Mis estimados lectores, los únicos que podemos sacar a delante a nuestro país, somos cada uno de nosotros asumiendo nuestras responsabilidades cívicas y con conciencia, al momento de elegir a nuestras futuras autoridades. Y como dice Arturo Pérez Reverte, escritor español, “sin educación no se puede identificar a los bribones”.
*Ex catedrático de la UAEM y analista político


