Otilio, Pablo y Emiliano: tres sesquicentenarios para tres morelenses imprescindibles.

“Hay que bajar al pasado histórico de cada individuo para encontrar sus oscuros orígenes, sus elementos esenciales, todo aquello que puede estar representado y confundido en la tierra misma de que esta hecho el hombre. Cuanto más hundido y unido está a esa tierra, cuanto más enraizado y profundo en ella, cuanto mejor ha sorbido sus jugos nutricios, más fuerte y firme se levanta con un destino de raza y de historia”, escribió Jesús Sotelo Inclán ‒1943‒.

Otilio Edmundo Montaño Sánchez, Pablo Torres Burgos y Emiliano Zapata Salazar nacieron de manera consecutiva en 1877, 1878 y 1879. Los vecinos pueblos de San José Mapaxtlán y San Miguel Anenecuilco fueron su origen, al sur de la Heroica Cuautla. Vínculos diferentes entre ellos definieron su destino al coincidir en lides electorales y agrarias antes de levantarse en armas el sábado 11 de marzo de 1911 en la ya entonces villa de Ayala.

“Sus ojos eren pardos, y al mirar traducían el estado de su alma; su mirada era por lo regular apacible, pero se volvía penetrante y escudriñadora cuando trataba algún asunto de interés con alguna persona a quien no conocía bien”, describió el abogado y periodista Octavio Paz Solórzano al referirse ‒1936‒ al anenecuilquense Zapata Salazar. Y añadió para identificar su naturaleza revolucionaria: “Un gran espíritu de justicia lo animaba en todos sus actos”.

La inadmisible desmemoria histórica en el estado de Morelos es el germen de una identidad en permanente dilución. La presunción de “ser morelense” se fundamenta en mitos y mentiras antes que en el conocimiento preciso y colectivo del devenir histórico y cultural en el territorio que hoy asumimos nuestra entidad federativa. A ello añadimos el pretendido himno Marcha Morelenses, de versos sosos y cursis, cuyos versos poco favor nos hacen.

“Era un hombre sin hiel, dispuesto siempre a favorecer a sus semejantes y anhelante de su mejoramiento social y económico; buscaba la oportunidad de enfrentarse con los poderosos y hacerse oír cuando se trataba de la defensa de los de abajo, creyendo que su misión sobre esa tierra […] era mucho muy elevada”, afirmó en su obra El ocaso de los héroes ‒1934‒ el general e historiador Rafael Sánchez Escobar sobre el mapaxtleco Torres Burgos.

El Frente Zapatista de la República en Morelos y Memoria Morelense impulsamos el conmemorar los sesquicentenarios de Otilio, Pablo y Emiliano, como parte de un profundo y crítico proceso de reflexión colectivo de nuestra historia regional desde las comunidades. En estos innegables tiempos de crisis, la vigencia del ideario de Montaño Sánchez obliga a ello: “Al traicionar la justicia indudablemente comenten el delito de traicionar a la patria” ‒1917.

El ocaso de los héroes; Rafael Sánchez Escobar; primera edición; Talleres Tipográficos de la Casa de Orientación para Varones; México; 1934; 218 pp.

Historia de la Revolución Mexicana; José T. Meléndez; edición facsimilar; t. I y II; Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana; México; 1987; 674 pp.

Raíz y razón de Zapata; Jesús Sotelo Inclán; primera edición; Editorial Etnos; México; 1943; 238 pp.

Imagen: Banda de viento y acompañantes (fragmento);

Tlaltizapán, Morelos / ca. 1930 / Archivo Jesús Zavaleta Castro.

Jesús Zavaleta Castro