Es lamentable el genocidio en Gaza, apartheid racista, desplazamiento forzoso, colonización salvaje, muerte. Somos testigos de familias huyendo, niños con pánico, hambre y sed, padeciendo matanzas. En la velocidad del Facebook se encuentran videos de soldados sionistas bailando convencidos de estar aniquilando bestias, animales, gente inferior, por raza, religión, lengua, vestimenta. Desechables.

Como afirma, en los últimos comunicados del EZLN, el Capitán Marcos: son criterios criminales, que lo mismo usa ICE contra migrantes, que la Cuarta T contra comunidades originarias. Desechables.

Eso sí, en el zócalo se monta un museo performance, estilo disneylandia, disque honrando al pasado indígena, “Memoria luminosa 2025” a 700 años de la fundación de Tenochtitlán. La secretaria de cultura se vanagloria del show, mientras que, comunidades ancestrales son despojadas de territorio, agua, expropiación de su vida, usos y costumbres, desbaratando sus vínculos comunitarios de forma violenta, cárcel, tortura y asesinato a quien defienda lo suyo. Se trata de privatizar y hacer de la madre tierra una mercancía. Así manifiestan su respeto y amor a los originarios. Recordamos a Samir Flores Soberanes asesinado por defender la vida de sus pueblos.

En comunicados recientes, el Capitán Marcos reflexiona sobre la guerra estructural del capitalismo. Denuncia el exterminio como negocio. Como lo dejó claro Fancesca Albanese, experta en derechos humanos de la ONU, quien denunció la raíz económica del genocidio en Gaza, señaló a las empresas que ganan dinero con el genocidio, negocio jugoso para grandes corporaciones.

La avaricia capitalista, en nuestro país, ha agudizado la confrontación con comunidades indígenas que luchan por preservar sus territorios y autonomía. Las luchas tienen trasfondo económico, las empresas desean apropiarse de bienes naturales, para gentrificar, hacer desarrollos turísticos, explotar minas, etc. Los indígenas mazatecos de Eloxochixtlan de Flores Magón Oaxaca están siendo criminalizados y perseguidos por el gobernador Jara morenista, por defender su rio; en Puebla el gobernador Armeta y el gobierno federal persiguen y encarcelan a defensores del agua y territorios; en Chiapas, Guerreo, Michoacán y Morelos, los gobiernos locales, estatales y federales, en complicidad con grupos criminales, asesinan, desaparecen a indígenas defensores de su territorio; en Yucatán se imponen proyectos extractivistas de reordenamiento territorial, utilizando a los militares, engañando con políticas de desarrollo. En Guerrero, denuncia el Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata, CIPOG-EZ, que después del huracán Erik quedaron sin casas, hospitales, carreteras, agua y no han sido escuchados por el Estado, preocupado en dar ayuda a la zona hotelera.

El capitalismo nació con sangre y sigue robando sangre, ahora cuenta con una masa de desechables, considerados enemigos, contra ellos avanza su cruzada de muerte. Todo aquel, como señala el Capitán Marcos que tenga color, lengua, forma de vestir distinta a la supremacía blanca, es enemigo, desechable.

Mientras la con A, va a Sinaloa a apoyar a Rubén Rocha Moya, señalado narco, quien felicitó a la selección de futbol, al tiempo que se contabilizan más de doscientos muertos en Sinaloa, solo en el mes de julio. La inútil guardia nacional, parte del ejército, no puede ni debe controlar ni a chapos ni a mayos, parte estructural del poder de mero arriba.

Para los sionistas los gazaties, son enemigos, vistos con desprecio racista. De igual manera los grandes consorcios catalogan a los indígenas como menores. En nombre del progreso, roban territorios, se les desaloja, al fin los Polos de Desarrollo los contratarán, trabajarán en las granjas porcinas con cerdos hacinados, que llenan de mierda la tierra y el agua, o serán empleados de los hoteles y tiendas que ofrecerán para turistas los militares.

Cada vez con mayor claridad se hace patente la relación entre poder del Estado y el narco. Juan Villoro lo señaló en su artículo: “Un soldado en cada hijo te dio”, cuando Calderón declaró la guerra contra el narco y fortaleció al ejército, más se descompuso el panorama con sicarios, delincuencia organizada, zetas por doquier. Los valores de los militares dueños de horca y puñal, queda clara al hacer honores al general Hermenegildo Cueto Díaz, artífice de los vuelos de la muerte, muchach@s consideradas subversivos, subidos al avión y aventados al mar. El poderoso ejército honra a Cueto Díaz, ejemplo para soldados y marinos. Los militares recibieron a soldados israelíes para entrenar la milicia mexicana. Razón, está y otras económicas, por la que A no puede romper relacione con Israel, ni llamar genocidio a lo que ocurre en Gaza.

La confrontación con Trump, es usada para echar eructos nacionalistas, en busca de unidad. La unida en el país de las fosas, es fácil entre mafiosos de la A.: Bartlett, Harfuch, Gez Manero, Monreal, Noroña, Rocha, Rodríguez, Salgado, Delgado, Hebrad, de La Fuente, Augusto, Rutilio Escandón, Cienfuegos, Cuauhtémoc Blanco y muchos más. Unidad a toda costa mientras fluya el dinero.

Afortunadamente hay quienes no se rinden, no claudican, no traicionan. Se están cumpliendo 20 años de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, que se declaró anticapitalista y tomó distancia de la política institucional y cinco años de la Declaración por la Vida que apuesta a la rebelión y la revelación. Pronto se dará el encuentro entre zapatistas del mundo y compañeros de la selva, un encuentro, para que entre muchas partes de un todo puedan insinuar una respuesta a la tormenta presente. “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar al mundo” Eduardo Galeano.

¡Justicia para Mafer!

¡Alto al genocidio en Gaza!

Oralba Castillo Nájera