

(Primera parte)
Farid Barquet Climent
El Irán vs Egipto, mejor de lejitos
Encuentro futbolístico que en otro tiempo sería considerado de alta tensión geopolítica será el que protagonizarán Egipto e Irán durante la primera fase de la Copa del Mundo el año venidero.
El 26 de junio se enfrentarán las selecciones de esas dos naciones cuyos alineamientos en materia de política internacional han sido antagónicos desde finales de la década de 1970, cuando la firma de un tratado de paz guiado por Estados Unidos convirtió a Egipto —entonces gobernado por Anuar Sadat— en el país árabe más tolerante hacia la vecindad con Israel, mientras Irán, en contraste, se ha significado desde entonces por encabezar la reacción islamista contra los intentos de occidentalización de su sociedad, objetivo este último en cuya consecución se empecinaron, sin conseguirlo, los dos shas de la dinastía Pahlevi a lo largo de 55 años.
Cuando Mohamed Reza Pahlevi, el último sha, se vio derrocado por el ayatola Jomeini en enero de 1979, buscó refugio en algún lugar del planeta. Imposible que se embarcara con destino a Estados Unidos, que de darle asilo no habría hecho sino empeorar la situación de 52 integrantes de su legación diplomática en Teherán que permanecían secuestrados dentro de la embajada por huestes leales a Jomeini. De la estigmatización que padecen los ciudadanos estadounidenses de origen iraní desde aquel episodio, el internacionalista mexicano Maruan Soto Antaki escribió una novela, Fatimah, que no por inscribirse en la ficción deja de testimoniar una realidad discriminatoria que aqueja a miles de personas.

Luego de peregrinar por varios países, el que le terminó por abrirle las puertas al sha fue nada menos que Egipto, en cuya capital murió al año siguiente de su huida de la otrora Persia, a la que su padre bautizó como Irán. El encono con el régimen de Jomeini no se hizo esperar.
Durante su periplo para hallar un país que lo acogiera, el sha Pahlevi recaló en México. Henry Kissinger —quien fue secretario de Estado durante la administración de Richard Nixon— y el magnate David Rockefeller gestionaron ante el gobierno de José López Portillo la posibilidad de recibirlo, de acuerdo con el historiador Fernando Camacho Padilla, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Madrid.
Se sabe que el sha durmió al menos una noche en el hotel Victoria de Oaxaca. Pero donde se instaló por más tiempo, entre junio y octubre de 1979, fue en Cuernavaca. Su estadía en la capital morelense la documenta una foto tomada en el icónico restorán Las Mañanitas, de la que da cuenta la web de noticias Infobae. En la Ciudad de la eterna primavera Pahlevi dejó parte de la cuantiosa riqueza que le sustrajo al pueblo iraní.
En el verano de 1978, medio año antes de la revuelta liderada por Jomeini, la selección de futbol de Irán hizo su debut en copas del mundo. Acudió al mundial de Argentina luego de vencer en sus cuatro partidos de la eliminatoria a Arabia Saudita y Siria bajo el formato de visitas recíprocas. Dos de sus tres partidos en suelo argentino los jugó en una ciudad de nombre reminiscente del pasado musulmán de los conquistadores españoles: Córdoba. Ahí empató con Escocia a un gol y cayó por goleada 4-1 ante Perú. Antes de esos dos cotejos enfrentó en la vitivinícola Mendoza a la selección de Holanda, que la venció por marcador 3-0.
En 2025
En junio de este 2025 Israel bombardeó instalaciones nucleares del gobierno iraní en Teherán y atacó también las oficinas de la televisión pública IRIB. El acuerdo de paz impuesto por Donald Trump en octubre fue copresidido por el presidente egipcio, Abdul Fatah El-Sisi, cuyo gobierno ha buscado reestablecer a plenitud la relación diplomática con Irán, que se mantiene a nivel de encargados de negocios. Seyed Abbas Araghchi, ministro de relaciones exteriores iraní, visitó El Cairo a mediados de año, mientras que el que hace las veces de embajador de facto en la ribera del Nilo, Mohammad Hossein Soltanifar, declaró el mes siguiente que en la relación entre ambos países “el hielo se rompió”, tal como lo informó Tehran Times.
Las recientes señales de entendimiento entre ambos gobiernos no fueron suficientes para que Estados Unidos, sede principal del mundial, consintiera la presencia de sendas oncenas medio orientales y sus respectivas aficiones en su territorio. La FIFA las mandó a jugar su partido a Vancouver, Canadá, donde radica una cantidad considerable de inmigrantes iranís y sus descendientes.

La selección de Irán en Argentina 1978. Foto: martiperarnau.com

