Wilfrido Ávila García 

La literatura se norma generalmente en un eje principal, localizar un campo que sobresalga en cada punto que lo suministre, el concepto de novela se entiende como expresión de la vida contemporánea del hombre que se conjunte en uno solo, hablar de la literatura urbana siendo un fenómeno complejo, y desde luego reciente, responde al surgimiento de la modernidad, tal manera de expresión no es simplemente temática, también es formal y proporciona a la novela y al cuento estructuras más elaboradas siendo un producto de los recientes adelantos de la ciencia y de la técnica, de los avances culturales que se van logrando a través de la modernidad. 

Sus características son rupturas temporales, así como las historias van y vienen con fogosidad, permite la intromisión de elementos ajenos al discurso literario, tiene marcada influencia del cine, y por lo tanto deja de ser lineal para entrar en el mundo de los designios diversos. Con todo esto, la literatura urbana ha creado nuevos tipos, de personajes, mucho más complicados que aquellos que se bordaban de manera sencilla, como los que encontrábamos de manera campera, sobreviviendo con mayores problemas de pensamiento e ideologías, que se mueven por atmosferas de embrollos deshumanizados. 

No debemos dejar pasar que en el pasado ya existía la literatura urbana, pero había iniciado el decaimiento de una literatura rural o semirrural, dando paso y con gran fuerza a la novela citadina, daba paso al principio de la sociedad industrial, en donde inicia una novela de oído, de olores descriptivos, marcando el ruido urbano como principal personaje, señalando el cambio social de manera estricta.  Los escritores que se adentraban en el mundo de la ciudad de México, descubren un México empeñado en realizar una reforma que rescatara el atraso entre el campo y la ciudad, de cualquier manera, Mexico ya contaba con novelas semi urbana, no debemos dejar pasar Santa de Federico Gamboa, cuya historia transcurre en la ciudad de México, contando sus alrededores y pequeños pueblos, como San Ángel, hablando de esa época y citando  una de las mayores  trasformaciones más atroces de desmedidos crecimientos ,nos debía advertir que el naturalismos de Gamboa describía directamente a las ciudades como una especie del mal, ya que los problemas sociales repercutían sobre el ser humano siendo víctimas de la ciudad, esto lo refleja  dentro de un panorama dominantemente rural.  

Así entre los escritores que se arriesgaron a continuar con estos temas, referimos a la ciudad, como una de en el centro de las novelas modernas, en la brecha de la literatura urbana, aun no siendo fácil, ya que por esa época sobresalía lo agrario, y el arte lo expresaban en la mayoría de los edificios públicos, encontrándolos en las salas de cines y conciertos, así por igual en las portadas de los libros como en sus páginas interiores. 

En el año de 1955 aparece La Region más Transparente de Carlos fuentes, considerando este como un parteaguas, aun cuando José Revueltas ya había incursionado con mayor éxito escribiendo sobre la ciudad, aparecen Agustin Yáñez y Juan Rulfo quienes concluyen con la literatura campesina que, con este tema de aparente contradicción, ponen las bases de la nueva novela urbana. 

No debemos dejar de mencionar al gran maestro Luis Spota quien resalta con su obra magistral de Casi el paraíso comparándolo con otro maestro de las letras Don Rafael Solana con su novela El Sol de Octubre y disfrutamos a manera personal, contribuyendo en apreciar más la literatura, así con este inicio y con esta trilogía entre los tres grandes; Spota, Fuentes y Solana.  

La literatura de la ciudad mostraba a los nuevos narradores, y con ellos uno de los él grandes panoramas que encantaban a los recientes escritores a escribir y a describir nuestra gran ciudad. Con el comienzo de la industrialización y dejando atrás los persistentes problemas agrarios que aún siguen sin resolverse. Lo denotamos en la migración hacia la ciudad de la población que está buscando un mejor sustento, pero aun así con esto la literatura urbana toma mayor fuerza, y lo apreciamos hasta nuestros días el eje de tal arte sigue y seguirá siendo la capital de Mexico hoy Ciudad de Mexico. 

La población actual de la CDMX se contabiliza entre nueve millones trecientos mil habitantes. y aun con su histórica concentración política y cultural, consuma una gran cantidad de contradicciones, siendo la residencia de los poderes, contrastando como una parte del teatro entre inquietudes del odio y de los amores, la atracción hacia la ciudad siempre será mágica, y aún más para los escritores en cualquiera que sea su origen. Tomamos en cuenta a la ciudad de México como un nuevo y constante reto urbano, a veces dándole el calificativo de personaje observador, pero con un inmensurable testigo completo de vigor incontrolable. 

Describiendo las andanzas de sus habitantes entre los barrios y las calles, los comercios y los grandes edificios y otros como las vecindades alrededor del centro, observamos entre balcones y portones majestuosos, que aun guardan historias que hay que ir descubriendo poco apoco para no malgastarlas y disfrutarlos con un placer a veces morboso. El lenguaje citadino está en ellos con toda su riqueza, la literatura de los autores de la ciudad se había nombrado entre ellos como la “onda” palabra utilizada a partir de los años sesenta y setenta, dando pie a que los nuevos escritores se inclinaran hacia las letras urbanas, siendo sin duda, calificando a esta como la de más amplio panorama de la literatura urbana.  

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La Jornada Morelos