De acuerdo con la BBC hay evidencia para demostrar que los latinos aumentaron su voto por Trump. 45% para el candidato republicano y 53% para la candidata demócrata (Barría, 2024). La pregunta y la respuesta se vuelven termómetros políticos ¿Por qué incrementó este voto si los comentarios de Donald Trump son xenófobos? Es la pregunta que muchas personas se hacen frente a este proceso electoral en Estados Unidos. Aunque la construcción de los términos latinos e hispanos son cuestiones identitarias, la distinción política puede también ser una respuesta al incremento del voto hispano o latino en Estados Unidos.

En un mitin político Trump puso en cuestión la diferencia identitaria entre «¿Latinos e hispanos?» preguntó el virtual mandatario estadounidense (Jara A. Emol, 2024). Esta pregunta es relevante porque el personaje está hablando para su público, para las personas que le siguen en Estados Unidos con cierta forma de ser leídos: algunos como latinos otros como hispanos. Aunque latinos implica personas que provienen de un espacio en específico e hispanos personas que comparten una lengua. La intención es hacer una diferenciación identitaria para ejercer el discurso. Algo similar a lo que ocurren con el contraste entre chicanos y mexicanos. Similar al “los que ya llegamos de este lado de la frontera somos hispanos, lo que están por venir, son latinos”. Quizá ejercer esta diferencia puede ser un punto de inflexión negativo para la conformación de fronteras identitarias. Es la producción de una trinchera identitaria entre aquellos que han llegado y aquellos que están por llegar. Esa diferenciación no sólo implica cuestiones raciales, lingüísticas y culturales también implica un nosotros y un aquellos que quizá apoyan la inmigración y aquellos que no.

Donald Trump ganó las elecciones en Estados Unidos. Las repercusiones discursivas son relevantes por las frases que ha emitido el personaje en el pasado hacia personas migrantes. Por ejemplo, ha hablado de los “bad hombres” y de los migrantes “que comen mascotas”. Con un breve balance entre lo cuantitativo (el número de deportaciones) y el discurso (comentarios xenófobos) se abreva a un espacio repleto de nativismo, asimilación, militarización y tecnologización de la migración. Trump 2.0 se presenta como la versión renovada, recargada y apoyada grupos políticos importantes y la mayoría en Estados Unidos. Uno de los grupos que causa polémica son los hispanos y su relevante apoyo hacia Donald Trump en momentos electorales.

Algunos otros datos relevantes respecto al tema son: 1) el récord histórico de apoyo latino a Trump de 45%, 2) el apoyo en el condado de Starr-Texas y en la frontera sur en general, 3) Miami habitual bastión demócrata sede con 55% de votos para Donald Trump (Barría, 2024). Que el virtual presidente republicano gané espacios históricamente demócratas es otro signo de un apoyo no sólo a sus propuestas electorales, sino a su forma de pensar, de hablar, de actuar. Trump 2.0 empieza a producir fronteras no sólo físicas sino también identitarias, o si esas fronteras ya estaban ahí, sólo las visibiliza.

*Momoxca, internacionalista, escritor y migrantólogo.

Víctor Villarreal Cabello