PROPÓSITO

 

Por una razón todavía no especificada, y mucho menos relevante, Yuri resolvió hacer un recuento de los eventos ocurridos desde el 1ero de enero en un mundo alucinado en el que todo se vuelve posible y, a todas luces, aceptable. La mujer que no había querido hacer su lista de propósitos para el 2026 estaba reconsiderando la pertinencia de su decisión. De ahí surgió la idea de elaborar un recuento de los hechos de comienzo del año tanto personales como profesionales, sociales y hasta de alcance internacional. El primero, coincidente con el calendario, tiene que ver con una caída del techo de la que sus huesos se salvaron por la camilla improvisada del pasto junto con su instinto de enroscar el cuerpo como caracol. Cabe mencionar que aquí no se está criticando a los moluscos y que Yuri jamás ha probado uno preparado con mantequilla, ajo y perejil. Desinfectó las heridas y acudió a una tienda de deporte cuyo nombre prefiero callar. “Busco una rodillera, señorita”. La vendedora le volteó a ver las rodillas y preguntó si la necesitaba para protección o curación. Le contestó que se trataba de la segunda opción. “Suba las escaleras y al fondo, del lado izquierdo, encontrará las de neopreno”. El día 2 de enero 2026 empezó fuerte en la escala de Richter con un sismo del 6.5 y centenas de réplicas emergiendo del epicentro guerrerense. Agregó un comentario encontrado en redes que le pareció gracioso: 2026, sorpréndeme. Silvio, su enamorado empedernido, colaboró con la segunda aportación: “Primer propósito del año, cumplido: salir a correr temprano”; y la del día tres a la que se refiere el primer comentario de este texto. “Yo puedo hacer lo que quiera frente a los ojos del mundo, al fin que no habrá consecuencias”. Además, como salió perfecto, puedo seguir capturando más mandatarios. A ver, ¿por quién empiezo? Tengo antojo de varios. Referente al día cuatro, Yuri anotó una anécdota relatada por su prima Marcela. A unos trabajadores de la construcción se les cayeron dos tablones muy pesados al mismo tiempo. ¿Cómo lo lograron? Marcela no lo supo, pero el susto fue superior al del sismo. En lugar de preocuparse por los daños materiales ocasionados -el piso del patio se fracturó- los obreros se asomaron a preguntar si podían pasar por los tablones. Lejos de ser aburrido, 2026 se perfila con muchas noticias inesperadas. Nada de información al ras de tierra o boletines meteorológicos, sino cambios sustanciales en muchos ámbitos. Yuri, preocupada por las noticias coloridas de naranja, refiriéndose por supuesto a cierto copete que no es de Peña -que ya pasó de moda hace mucho tiempo, aunque es probable que siga con el mismo peinado-, encontró la tonalidad del Pantone de este año. Adivinen de cuál es ese color…Pero no se preocupen tanto, el deporte es un gran entretenimiento y distractor así que durante los seis primeros meses habrá una noticia recurrente puesto que la cuenta regresiva oficial del mundial 2026 ya arrancó. La cita en en EE.UU., México y Canadá, siempre y cuando haya paz. Al respecto, Yuri y Silvio hicieron una apuesta. El que pierda tendrá que comer un platillo completo de caracoles. Si desean seguir la lista lúdica de Yuri y Silvio a partir del día de los Santos Reyes, tendrán que escribir al correo de lectores del periódico. A lo mejor, el mayor propósito que nos atañe a cada uno durante este año, y los consecutivos, será de detectar las fotos, videos y noticias realizadas por la inteligencia artificial. ¿Han notado la extraña forma de los dedos de las manos del líder venezolano capturado en la primera foto difundida por ya saben quién?

Se me olvidaba informar que los caracoles guisados con ajo, perejil y mantequilla son un auténtico manjar.

Nota: Los sucesos y personajes retratados en esta historia son ficticios. Cualquier parecido con personas vivas o muertas, o con hechos actuales, del pasado o del futuro es coincidencia, o tal vez no tanto. Lo único cierto es que no existe manera de saberlo y que además no tiene la menor importancia. Creer o no creer es responsabilidad de los lectores.

*Escritora, guionista y académica de la UAEM

Hélène BLOCQUAUX