

Recuerdo que una vez mi abuela Chonita me dijo “que los acontecimientos de la vida se suceden tan rápido que solo nos queda ser simples espectadores porque nunca conoceremos los intereses de quienes lo provocan y solo repetirás las habladurías de las percepciones de los tuertos e ignorantes” creo que en gran medida tenía razón mi abuelita.
El acontecimiento de la detención del Venezolano Maduro ha suscitado miles de conjeturas e interpretaciones y, ahora con las redes sociales, todos tienen una explicación plausible o insulsa. Lo cierto es que la codicia se puede ver por todas partes, ese afán excesivo que tienen los gobiernos y las elites poderosas por acumular riquezas para aumentar su poder y llenar su frivolidad consumista insaciable están creando un ambiente de tensión mundial que en un santiamén de idiotez se puede detonar una tercera guerra mundial.
Obviamente, cada uno de nosotros tenemos el derecho y la libertad, todavía, de emitir una opinión. Al respecto, va la mía:
Es cierto que hay una reconfiguración geoestratégica entre las potencias mundiales y algunos países emergentes que buscan ampliar su hegemonía económica, tecnológica y militar. Están surgiendo nuevos comportamientos que generan tensión, donde el influjo de acciones de poder que afecta a nuestro país proviene de nuestro vecino del norte.
Hay señales que apuntan a que el Estado-nación como lo conocemos se esté transformando en una nueva configuración donde los dueños de las tecnologías de la Inteligencia Artificial conjuntamente con las elites políticas poderosas de los Estados Unidos estén transitando a un nuevo imperio sustentado en la super inteligencia artificial y en breve IA cuántica, que permita un eficiente control de la actividad gubernamental y de los ciudadanos. En esa nueva confrontación geopolítica, China está llevando la delantera, donde Rusia, India y los Países Árabes no se quieren quedar atrás.
Bajo este nuevo entorno y los acontecimientos recientes en Venezuela y Colombia, la 4T tendrá que dar un viraje de 180 grados a su aspiración, según Adán Augusto López de que la 4T continúe en el poder por muchos años, antes de que ocurra algo similar al caso Venezuela.

*Ex catedrático de la UAEM, egresado de la UNAM y analista político

