

Revueltas digitales
El populismo digital tiene sus años; desde los lejanos foros como Usenet o la misma The Well no faltaron estridentes, promete futuros y derrocadores de sistemas. Pero en los tiempos que corren, la cantidad e intensidad de esas expresiones se potenciaron gracias a la propalación de masivas interfaces de interacción, cuando el continente digital se ensanchó descomunalmente.
Un sector que ha sufrido estas revueltas es el financiero. Walt Street, las grandes operadores de bolsa, los magnates de las inversiones y los especialistas en finanzas han sido atacadas por hordas de agraviados. La red antisocial de Ben Mezrich narra la historia de la revuelta operada por un grupo de pequeños inversores que desafiaron a los grandes jugadores de Wall Street en 2021; fue durante el llamado affaire GameStop (GS), cuando una caterva de usuarios armados de intuición y rabia contra poderosos y ricos, echaron mano de su multitud para oponerse a los gigantes de Wall Street e intentar desarticular el mercado.
Esta historia germinó en Reddit, una plataforma en línea donde se conformó un subreddit, el foro WallStreetBets (WSB), con el fin de que inversores y traders concurrieran para discutir estrategias, compartir información y hacer apuestas en el mercado financiero. La mayoría eran neófitos, sin conocimiento de las finanzas e inversiones, lo mismo había enfermeros, secretarias, estudiantes, ingenieros, programadores y muchos otros que buscaban tener lecturas diferentes y contrarias a las de los especialistas y el llamado establishment financiero; se convirtió en buen alimentador de sesgos de confirmación.
Los miembros de WSB se fijaron en GameStop (GS), una tienda de videojuegos, pensaron que estaba infravalorada y tenía potencial de crecimiento, se organizaron para comprar acciones y unir fuerzas para impulsar el precio de la acción, pero que según los especialistas era tirar el dinero en saco roto. GS tenía una cantidad importante de tiendas a lo largo y ancho de Estados Unidos, lo que la hacía atractiva; pero al mismo tiempo, GS vivía con los ojos en el pasado, se había rezagado y parecía una anomalía cuando los servicios de streaming estaban a la orden del día y GS seguía anclada en lo analógico.
Equipados de su rabia e intuición lo usuarios de WSB se lanzaron a comprar acciones, desafiando a los grandes inversores que vaticinaban el fin de GS. La estrategia se masificó y pronto la acción de GS se disparó, se convirtió en un valor meme, dejando anonadados a los gigantes de Wall Street. Así, con nula experiencia en el mercado esos advenedizos «aplastaron» a poderosos bancos y fondos de inversión. La batalla iba más allá de lo financiero, era ideológica; los inversores desafiaban el statu quo y cuestionaban la autoridad de los grandes jugadores. Promocionada como inteligencia colectiva esa rabia grupal y populista ha sido un ejemplo de lo que pueden impulsar colectivos digitales para derrocar a gigantes.

Intermediaria privilegiada en la compra de acciones fue la plataforma Robinhood —dedicada a la venta de acciones y opciones para los pequeños inversionistas—, fue la preferida por muchos inversionistas que compraron acciones GS. Robinhood fue atractiva por su cariz contracultural con la cual se presentaba y por su política de cero comisiones, que permitió a los inversores realizar operaciones sin costos adicionales.
La revuelta tenía en la mira desbarrancar la llamada venta en corto, que consiste en una estrategia de inversión donde se vende un activo que no se posee, el objetivo (y deseo) es que el precio baje para luego comprarlo a un precio más bajo y obtener una ganancia. Es una estrategia impulsada por los grandes inversores de Walt Street. Pero todo lo que sube también se precipita. La revuelta incrementó el precio de las acciones de GS; en abril de 2020 el precio por acción estaba en 2.57 dólares, con la revuelta en enero de 2021 la acción alcanzó un máximo histórico de 483 dólares para después precipitarse.
Para ejecutar su plan de apalancar GS, la multitud usó la aplicación de Robinhood, que al inicio fue vista como una herramienta de lucha para empoderar a los pequeños inversores y outsiders, pero se volvió en contra cuando la contracultural Robinhood, ante la presión de los grandes fondos, restringió la compra de acciones de GS. Decisión que enardeció a los usuarios de WSB y desencadenó la idea de la manipulación del mercado y la desigualdad en el sistema financiero.
En ese episodio el inefable Elon Musk jugó un papel importante al incitar a la turbamulta a luchar contra los grandes y poderosos jugadores de Wall Street. Un tuit que posteó Musk en Reddit sobre GS el 26 de enero de 2021 en donde dijo «Gamestonk!!» con un enlace a la página de WSB, fue gasolina para incendiar el interés por comprar acciones de GS. Musk hizo patente su apoyo a los pequeños inversionistas, criticó a los grandes jugadores de Wall Street, cuestionó la venta en corto y sugirió su prohibición, que fue música para los oídos de los usuarios de WSB, que lo enaltecieron y lo vieron como uno de los suyos; se dijo que era un multimillonario que tuvo éxito yendo a contracorriente del establishment, duro crítico del Estado interventor y abogado de la desregulación de los mercados. Pura verborrea neoliberal que para los usuarios de WSB era la expresión de un titán que desafiaba el orden establecido, siendo que Musk es la viva expresión estrafalaria de ese orden que ellos decían combatir.
La acción colectiva desatada desde WSB obligó a los grandes inversores a reevaluar sus posiciones y cubrir sus apuestas en contra de GS, poner atención en el devenir a las acciones de las turbas de foros como Reddit. A GS ese suceso le resultó bien, le inyectó recursos, ya ha invertido en tecnología y ofrece más opciones de compra en línea; también ha estado explorando nuevas formas de conectarse con los jugadores y ofrecer servicios adicionales, como la suscripción a servicios de juego en la nube. Por su parte muchos de los que compraron acciones de GS tuvieron pérdidas, unos porque compraron acciones caras y las vendieron barato, otros porque aferrados a que eran parte de una comunidad contracultura no quisieron vender sus acciones y murieron en la suya.
Pero lo que vale la pena destacar es como la rabia social y el sentimiento de injusticia pueden derivar en acciones colectivas de desagravio o venganza contra los poderosos de la economía. En este caso, los pequeños inversores y la comunidad en línea al sentirse injuriados por los grandes inversores y fondos de cobertura y manipular el mercado para su beneficio, emprendieron una revuelta populista, una cruzada utópica, contra ese sistema y querer demostrar que los pequeños inversionistas también pueden cambiar las reglas de operación de Wall Street y poner patas arriba el mercado. Pero al final estos sucesos reafirman lo dicho en su momento por Joseph Heath y Andrew Potter (Rebelarse vende), la contracultura termina por aceitar el sistema que combate.
@tulios41

