

El nazifascismo se ha reactivado en el mundo y particularmente, en los hechos del vecino presidente Trump, como en el resurgimiento de varios partidos de derecha europeos que hoy gobiernan. Van implacables contra las poblaciones diversas, contra los discapacitados, contra los más pobres y necesitados, arrasan con los restos de los estados del bienestar. Además, están en proceso de borrar etapas definitorias de la historia, como la victoria de los países aliados y de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, sobre Alemania, Italia y Japón, gran bloque nazifascista, invasor, guerrerista y devastador de pueblos y países.
Sus líderes gozan de especial espacio en los medios pretendidamente “prestigiosos”, como el New York Times, la Deutsche Welle (alemana), Radio Francia Internacional (RFI), entre otras cadenas noticiosas y complejos informativos hegemónicos en los medios, que elaboran y repiten hasta el cansancio, los mensajes de los dominantes, de los que buscan las guerras, con la venta de armas de todo tipo, induciendo a países de todo el mundo a comprarles sus notas y versiones sesgadas o francamente falsas, del acontecer internacional. Para muestra un botón: en días pasados han intentado borrar de la historia, el rol fundamental soviético, en la liberación de varios países europeos del nazifascismo.
El 9 de mayo pasado, se celebró en países de la federación rusa y otros más europeos, esa importantísima fecha, histórica, que debemos dimensionar: la URSS perdió en esa segunda guerra mundial, la brutal cantidad de 27 millones de ciudadanas/os. Tanto la Deutsche Welle, como RFI, se ocuparon de silenciar o minimizar ese valioso rol liberador, en sus intentos de imponer la versión de que hoy día, esa federación “está a punto de invadir Europa por varios frentes”, narrativa que lleva el mensaje consecuente: “compremos armas”, “gastemos en prepararnos para la guerra”, sin mencionar que eso implica bajar peligrosamente el gasto social que los caracterizó como estados de bienestar.
A pesar de esos intentos interesados por ocultar o cambiar la verdad por baratijas guerreristas, varios pueblos liberados en el año 1945 por los soviéticos marcharon o celebraron el día de la victoria, incluso en Alemania. Pero no sólo se trata de hipocresía de los medios, pues también gobernantes y parlamentarios de varios países europeos, rompieron tratos comerciales en años recientes con Rusia, intentando bloquearla por su papel en Ucrania, a la vez que compran petróleo ruso (sin reconocerlo), vía la India u otros países de oriente, y mucho más caro. Silencian también el análisis de quiénes pudieron hacer explotar el gasoducto North stream, que proveía de gas a Europa y que ahora compran mucho más caro a USA. Sí, USA que los incita a la guerra con Rusia.
La batalla cultural fascista está en camino, tiene sus expresiones en Morelos, cada vez que alguien nos quiere convencer de la objetividad de los medios hegemónicos (Radio y TV, internet) mencionados arriba, dándoles credibilidad a ciegas. Al hacerlo, arriesgamos seguir a ciegas también, los mandatos de los complejos militares industriales que nos llevan a preferir la guerra y no la paz, a condenar a los diferentes (LGBT y demás), a preferir que acaben los apoyos a los discapacitados, a asustarnos con el fantasma del comunismo inexistente.
Les invito a informarnos a profundidad, pues muchos medios de África, Oriente, la federación rusa, están disponibles en español, nos permiten escuchar otras versiones no hollywoodenses de la historia. Escuchemos directamente a otros pueblos.


Imagen: Cortesía del autor

