
La corrupción dentro de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos es el cáncer que gesta la violencia dentro de los campus universitarios.
De nada vale que se pongan luminarias, cámaras de seguridad, botones de alerta, etc., si se deja intacto el poder del SITUAEM, coto de poder de Mario Cortés, que se mantiene en su puesto ejerciendo liderazgo porril. Él es quien colocó en el puesto de rectora a Viridiana Aidé León Hernández, contando con el apoyo del senador Víctor Aurelio Mercado cuate de Cuauhtémoc Blanco, cuyo poder es tolerado por la Cuarta T. Este entramado de corrupción ha permitido que la empresa Hebron de seguridad privada, contratada desde 2024, para la seguridad de la UAEM, cobre 30 millones de pesos al año, es decir 82 mil diarios a un grupo de 119 “venados”. A pesar de esta cantidad de dinero la seguridad ha fallado, tolerando venta de drogas y al decir de MorelosPost, solapando el volanteo, desde taxis, de ofrecimiento a las alumnas para ser sexoservidoras, acoso y robo de autos. Abusos que permanecían en la sombra. Las cifras de dinero para Hebron pueden ser consultadas en la Plataforma Nacional de Transparencia, afirma: Informativo Tlahuica y Cipriano Sotelo egresado de la facultad de Derecho y maestro durante veinte años de la UAEM, quien señaló la cloaca que sostiene la cúpula en el poder dentro de la Universidad. Si está red permanece intacta serán vanos y ridículos los programas de seguridad consistentes en mayor vigilancia de carácter técnico y algunas medidas sociales, ojalá consultadas con la comunidad estudiantil para que sean efectivas. El problema es político.
Desde la desaparición de Kimberly Jocelin Ramos los estudiantes denunciaron la grave situación y no han dejado de movilizarse y hacer escuchar su voz. El día 3, se realizó la marcha de la rectora, y sus sindicalizados vestidos de blanco y bien portados, a la cual la señora Viridiana Aideé llegó una hora tarde. Va siendo su costumbre estar a destiempo. Los estudiantes llamaron, ese mismo día, a otra marcha que salió de las instalaciones universitaria. Una manifestación combativa. Estudiantes vestidos de negro llegaron frente a Palacio de Gobierno y mostraron su furia y cansancio de no ser escuchados.
La universidad fue tomada por los estudiantes, sectores solidarios han realizado acopios para amparar el paro. Destaca la labor de la Colectiva Diversa del obispo Alfonso Leija, quien ha prestado sus instalaciones para acopio y repartió bolsas de agua en la marcha.
Pocos días después, de que se encontró el cuerpo sin vida de Kimberly, se añadió la desaparición y feminicidio de Karol Toledo, sumando más estudiantes asesinadas, se recordó el caso de Aylin Rodríguez, hace un año y por supuesto en impunidad.
Los feminicidios de Kimberly y Karol han sacado a la luz está brutal situación y la distancia de los estudiantes con la rectora, y los organismos de justicia de Morelos que actuaron a destiempo y en impunidad. Por ahora se ha detenido a Jaed Alejandro “N”, quien se encuentra en detención preventiva en espera de un juicio, sobre el asesinato de Kimberly. Y está en espera la seguridad de quienes tomaron las instalaciones, pues han recibido amenazas diciendo que por cada marcha va haber un estudiante, de cada facultad asesinada.

Se llegó el 8 de marzo, día internacional de las mujeres en lucha, tal el significado de este día instaurado por Clara Zetkin y Alejandra Kolontái en 1910, en memoria del asesinato de mujeres obreras de la fábrica textil Cotton Factory en N.Y., que declararon la huelga por mejores condiciones de trabajo. Los empresarios incendiaron las instalaciones, encerrando a las obreras. La leyenda sostiene que las prendas quemadas de color violeta salieron como humo. De allí el color de las marchas feministas. El verde vendía de la lucha por un aborto legal, seguro y libre. Día obrero, día de lucha por derechos de las mujeres.
El 8 M llegó cargado de expectativas, se sentía en plazas y calles la tensión, el alboroto justo. Los tambores de wamazo M8 anunciaron la entrada a la Plaza de Armas. “¡Señor, señora no sea indiferente, matan a mujeres en la cara de la gente” “Ni una más, ¡ni una asesinada más!” “¡Se ve se siente la lucha feminista camina por América Latina!”! No se olvidó a Palestina. El busto de Samir Flores Soberanes lució una kufiya. Se quemó la bandera gringa entre aplausos. Muchos aplausos y gritos de “¡Si se puede!” acompañaron al bloque negro aventando, con resorteras, piedras, huevos y bombas incendiarias a las ventanas de Palacio de Gobierno amurallado. No se pudieron tumbar las rejas de la ignominia, del miedo de quien dice estar de lado del pueblo y las mujeres, pero se amuralla en su contra. Contradicciones de la Cuarta, en manos de mujeres, que solapan desapariciones, persiguen a madres buscadoras y asesinan lideres populares.
Gran gusto fue que la escultura del general Zapata fuera pintada de violeta y verde. En el centro de la plaza un banco escolar vacío, y coronas de duelo abrazaron a Kimberly y Karol recordando a las que no tienen voz, pero si presencia en las mujeres combativas. Mujeres de todas las edades, incluyendo niñ@s fueron agrupados para su seguridad, al igual que personas discapacitadas y de tercera edad, quienes participaron con el corazón en alto. Nada quedó fuera de la organización estudiantil acompañada de colectivos de mujeres: donde destaca por su belleza, fuerza y denuncia la carpeta del colectivo: “Existimos porque resistimos”, bordada con las caras de mujeres desaparecidas y asesinadas, que abarca un gran espacio frente a Palacio secuestrado.
La lucha sigue, no habrá paz para los corruptos de todos los niveles de gobierno, penetrando al Estado. No habrá tranquilidad ni vida digna mientras desaparezcan personas, asesinen a madres buscadoras, no den cuenta a las madres de migrantes desaparecidos y asesinados por la migra mexicana bajo las órdenes de Trump. No habrá silencio. Eso espero y siento al verme abrazada por el humo violeta y verde, que hoy esparcen las estudiantes. ¡Vivan los estudiantes!
¡Justicia para Mafer!
¡Alto a el genocidio en Gaza!

