“Cómo mujeres que somos”

(Primera de dos partes)

 

Aunque no sabemos leer, ni escribir, ni hablar en castilla, vamos aprendiendo poco a poco; (…) nuestra Comandanta Ramona (…) Cuando ella se fue a México, dijo «nunca más un México sin nosotras»

Claudia (Base de apoyo. MAREZ 17 de Noviembre)[1]

Este 8 de marzo, las voces de las mujeres se escucharon fuerte y lejos en Morelos: exigimos la erradicación de la violencia de género, reclamamos justicia y alto a la impunidad, reivindicamos la participación igualitaria en la toma de decisiones políticas y sociales, requerimos la implementación de políticas públicas efectivas que aborden las desigualdades estructurales y los patrones culturales patriarcales, demandamos el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo en nuestro territorio, el aborto como un crimen debe salir del código penal.

La exigencia más sentida es poner alto a cualquier tipo de violencia en contra nuestra, NO más feminicidios, Morelos tiene un deshonroso primer lugar nacional con 4.3 feminicidios por cada 100 mil mujeres ¿Será que faltan políticas públicas acertadas? ¿será que las instituciones no realizan su trabajo eficazmente? Algo podría haber de esto, pero considero que el problema es más complejo: no hemos comprendido suficientemente las causas profundas de la violencia hacia las mujeres.

En una búsqueda personal de respuestas miré hacia las comunidades indígenas, en particular hacia aquellas comunidades que ejercen su autonomía para definir su organización comunitaria, sus formas colectivas de tomar decisiones y su cultura. Encontré experiencias sorprendentes en Chiapas, comparto con quien esto lee mis hallazgos.

En el magnífico texto de Sylvia Marcos titulado “Somos iguales, somos diferentes y también somos mujeres que luchamos”[2], nos comparte sus vivencias con las mujeres en los altos de Chiapas, retomo de ella la descripción de dos eventos centrales para comprender la situación que viven las mujeres zapatistas.

Ley Revolucionaria de las Mujeres. En 1993, antes de que emergiera a la luz pública, el EZLN da a conocer esta ley que contiene 10 pronunciamientos, estos son:

 

Primero: Las mujeres, sin importar su raza, credo, color, o filiación política tienen derecho a participar en la lucha revolucionaria en el lugar y grado que su voluntad y capacidad determinen.

Segundo: Las mujeres tienen derecho a trabajar y recibir un salario justo.

Tercero: Las mujeres tienen el derecho a decidir el número de hijos que pueden tener y cuidar.

Cuarto: Las mujeres tienen derecho a participar en los asuntos de la comunidad y tener cargo si son elegidas libre y democráticamente.

Quinto: Las mujeres y sus hijos tienen derecho a atención primaria en su salud y alimentación.

Sexto: Las mujeres tienen derecho a la educación.

Séptimo: Las mujeres tienen derecho a elegir su pareja y a no ser obligadas por la fuerza a contraer matrimonio.

Octavo: Ninguna mujer podrá ser golpeada o maltratada físicamente ni por familiares ni por extraños. Los delitos de intentos de violación o violación serán castigados severamente.

Noveno: Las mujeres podrán ocupar cargos de dirección en la organización y tener grados militares en las fuerzas armadas revolucionarias.

Décimo: Las mujeres tendrán todos los derechos y obligaciones que señalan las leyes y reglamentos revolucionarios.

Primer Encuentro Internacional, Político, Artístico, Deportivo y Cultural de Mujeres que Luchan. Las zapatistas convocaron a este primer encuentro el 29 de diciembre de 2017, en lo esencial la convocatoria decía:

Compañeras, hermanas:

Les saludamos con respeto y cariño como mujeres que somos, mujeres que luchan, resisten y se rebelan en contra del sistema capitalista machista y patriarcal. (…)

Y ahora lo sabemos porque está más peor, porque ahora, en todo el mundo, nos asesinan. Y a los asesinos, que siempre son el sistema con cara de macho, no les importa si nos matan, porque los policías, los jueces, los medios de comunicación, los malos gobiernos, todos los que allá arriba son lo que son a costa de nuestros dolores, los cubren, los solapan y hasta los premian.(…)

Entonces, si eres una mujer que lucha, que no está de acuerdo con lo que nos hacen como mujeres que somos, si no tienes miedo, si tienes miedo pero lo controlas, pues entonces te invitamos a encontrarnos, a hablarnos y a escucharnos como mujeres que somos.

Por eso invitamos a todas las mujeres rebeldes del mundo (…)

Si eres hombre, de balde estás escuchando o leyendo esto porque no estás invitado.

Sylvia Marcos nos dice: las zapatistas decidieron realizar este encuentro ante la preocupación de la violencia que se vive afuera del territorio zapatista, por eso convocaron diciendo “Vengan aquí a tomar fuerzas para clarificarse, aprender a defenderse, cambiar este mundo”. Asistieron 8,000 mujeres de 50 países, las zapatistas tuvieron ese poder de convocatoria. Dejo para la segunda parte el análisis de estos dos eventos y algunas reflexiones sobre la violencia de género en comunidades indígenas con alto grado de autonomía, como son las zapatistas.

*Académica y expresidenta del IMPEPAC (2014-2020)

  1. La Libertad según l@s zapatistas. Parte 3 pág.46

  2. Consultarse en: https://bajotierraediciones.com/wp-content/uploads/2023/06/Horizontes-del-feminismo.-Conversaciones-en-un-tiempo-de-crisis-y-esperanza-Gil-2022.pdf págs. 147-165.

Ana Isabel León Trueba