
A propósito del día de la amistad y el amor. La gran pregunta ¿Qué es el amor? Esa pregunta que inquieta al homo sapiens ha estado presente a lo largo de su existencia y nunca ha perdido vigencia, me parece, hoy más que nunca, la humanidad está necesitada de amor. Es la llave que nos muestra la belleza de lo que puede ser la vida y el hombre. Es una palabra mágica, maleable de múltiples significados y que para comprenderla hay que vivirla.
Según Aristóteles, la amistad es una necesidad vital y una virtud, un afecto reciproco de benevolencia que busca el bien del otro por sí mismo. Me parece que la amistad entendida así, es la fuente para que surja el amor.
Platón, en el Banquete, describe el amor como una escalera ascendente hacia la belleza eterna, desde el eros físico hasta el conocimiento divino puro. Pero, a mí me encanta ver el amor desde la literatura porque tiene la peculiaridad de una fuerza cósmica generadora de vida y unidad, porque florece del relato mítico lleno de romanticismo, evocando pasión, sufrimiento y plenitud.
El amor es como un gas que se evapora y no tiene forma, pero habita en las entrañas de quien lo vive. Por ello, el amor no se define porque jamás puede tener un ápice de intercambio. Solo se puede convertir uno en el amor.
Bajo este orden de ideas, me quedo con la metáfora del amor y la física que planteo Richard Feyman en su discurso del Premio Nobel, comparo el enamorarse de una idea con enamorarse de una mujer: “solo es posible si no la conoces bien, por lo que no puedes ver sus defectos”, lo que sugiere que el amor verdadero implica aceptar los defectos después de que la fase de enamoramiento inicial pasa.
Termino mi reflexión diciendo que es muy triste no tener amigos y es más triste no conocer el amor.

*Ex catedrático de la UAEM, egresado de la UNAM y analista político

