

Cuernavaca desde siempre
Fíjense queridos lectores que en ocasión del 156 Aniversario de haber sido declarada la Ciudad de Cuernavaca, capital del Estado de Morelos –nombramiento que le disputaban tanto Yautepec como la dos veces heroica Ciudad de Cuautla con amplios merecimientos para serlo sobre todo esta última-, el domingo pasado se llevó a cabo una sesión solemne que empezó puntualmente en la explanada del Museo de la Ciudad de Cuernavaca (MUCIC) con la entrega de la Venera Cuernavaca 2025 a personajes de la ciudad. Esta ceremonia que encabezó el Presidente Municipal José Luis Urióstegui Salgado, me hizo cambiar el texto que tenía para publicar este día. Explico por qué. Una, porque solo repetiría lo que otros que me precedieron, dijeron y muy bien, entre ellos, la gobernadora Margarita González Saravia, una de las galardonadas, que hizo un muy detallado repaso histórico de la ciudad.
Y la otra, porque al mirar sentado al grupo seleccionado para recibirla como al Obispo de Cuernavaca Ramón Castro Castro quien al ser un gran diplomático seis veces nombrado Nuncio Apostólico –el equivalente a Embajador- en distintos países del mundo, actualmente además se desempeña de manera destacada como presidente de la Conferencia Episcopal de México; así como al gran personaje Guillermo Monroy alumno de Frida Kahlo que a sus 98 años de edad sigue igual de lúcido, combativo y congruente con su pensar y su vivir. Y qué decir de la gran Elsa Aguirre toda una leyenda de nuestro cine nacional. Los menciono entre varios más, también super valiosos lo que me hizo sentir doblemente honrada por haber sido merecedora de la Venera.
Pero dejo el escribir en primera persona y me lanzo a analizar muy brevemente la razón por la que Cuernavaca ganó la denominación como Capital del Estado de Morelos en tiempos de don Benito Juárez. Les detallo algunos de los motivos: En 1er. lugar, porque a esta región arribó la tribu nahuatlaca de los Tlahuicas, una de las siete que salieron del mítico Aztlán, los que al apartarse de los demás y desviarse hacia el sur, arribaron hacia lo que hoy es nuestra ciudad. Se calcula por los vestigios que se han encontrado, que ya existían pobladores olmecas y toltecas desde el año 120 a. de C. por lo que la antigua Cuauhnáhuac, hoy Cuernavaca es considerada una de las ciudades más antiguas de México al igual que su Catedral con fecha de inicio de construcción en 1525, por cierto considerada una de las más interesantes por la profusión de mano indígena en su interior que se ha respetado a lo largo del tiempo.
En 2do. lugar, porque desde la época virreinal (es un error decir colonial porque nunca fuimos una colonia), nuestra ciudad de Cuernavaca fue el primer lugar de la Nueva España en que inició la siembra de caña de azúcar impulsada por Hernán Cortés y desde entonces ha continuado siendo un centro importante de elaboración de diversos productos. En 3er. lugar, está su estratégica ubicación en el centro del país por lo que Cuernavaca, entre otros motivos, era parada obligatoria de productos que entraban y salían de la Nueva España por el Océano Pacífico a bordo de los galeones o naos de China llevando y trayendo mercancías entre Filipinas y la Nueva España sobre todo desde que el navegante español Andrés de Urdaneta descubrió en 1565, la corriente marina Kuroshio que fluye desde Filipinas hasta Japón y de ahí a costas mexicanas lo que permitió el torna viaje.
Continúo con más razones de peso por las que fue elegida esta ciudad para ser la capital del Estado. Regreso al capitán Hernán Cortés, el conquistador para unos e invasor para otros, que eligió Cuernavaca como sede de su Marquesado del Valle de Oaxaca y erigió sobre las ruinas del Tlatlocayacalli, (Centro Ceremonial prehispánico), su Palacio entre 1526 y 1529 que, hasta el día de hoy, constituye el más emblemático e importante monumento histórico, oficial y museográfico en Morelos.

Y por si todo esto fuera poco, está su belleza vegetal y espléndido clima que le proporciona esa profusión de barrancas que atraviesan la ciudad. Pero lo importante es que por su bondad climática desde siempre, la antigua Cuauhnáhuac comenzó a ser buscada como un lugar de descanso por diversos tlatoanis y lo siguió siendo a lo largo del virreinato incluso antes de que el Emperador Maximiliano eligiera Cuernavaca como refugio de descanso para lo cual convirtió el Jardín Borda en su residencia de verano. Con anterioridad ya Alejandro de Humboldt la había visitado el 10 de abril de 1803 y de su paso por nuestra ciudad dejó una huella indeleble que no ha variado al describir Cuernavaca como “la Ciudad de la Eterna Primavera”.
Pero ahora hago a un lado los motivos de este emblemático aniversario, uno más que se cumple y escribiré las siguientes líneas lejos de la historia y cerca del corazón. Les comento queridos amigos que sentada en primera fila, junto a los demás, platicando cuando se podía con mis compañeros de al lado, uno de ellos el exitoso ex migrante, ya ciudadano estadounidense, Fernando Cárdenas nacido en Cuernavaca y que lejos de su ciudad natal busca desde Nueva York, expandir el impacto de los medios locales entre nuestros connacionales.
De esta manera iba yo escuchándolos hablar frente al micrófono y a pesar de que ya sabía de varios de ellos, los fui conociendo mejor antes que le tocara el turno de hablar a quien esto escribe y al término del evento, sentí dentro de mí, una enorme gratitud por haber sido una de las seleccionadas. Ahora, debo pensar en cómo devolver esa atención para beneficio de mi ciudad. Y hasta el próximo miércoles.

Con el imponente Palacio de Cortés, hoy Museo Regional de los Pueblos de Morelos luciendo en pleno zócalo y a casi 500 años de haber sido construido como sede del Marquesado del Valle de Oaxaca, entre otros atributos, era imposible que no le otorgaran a Cuernavaca el título de Capital del Estado de Morelos. Foto del INAH, bajada de internet del sitio mexicodesrinos.com y proporcionada por la autora para esta publicación.

