

Morelos recupera su ancestral legado histórico
(Primera parte)
Sí, queridos lectores, esto que dice el título, fue anunciado hace unos días en un evento de gran importancia que por primera vez se dio en nuestro estado, les diré por qué. Nunca, como esa tarde-noche se le había dado, hablo de Morelos, la importancia a nuestro antiguo legado Ya había hecho hace años, eventos relacionados al indigenismo, pero no como lo ocurrido el pasado 5 de diciembre en nuestro precioso Claustro del Museo de la Ciudad de Cuernavaca.
Y esto de revalorar nuestro pasado indígena es muy importante porque hoy más que nunca se requiere mirar lo prehispánico como signo de identidad nacional. Fíjense, luego de todo el virreinato, de la Independencia de México, de la Guerra de Reforma y un largo etcétera, ya en plena época porfiriana, durante la Exposición Universal de París de 1889, a partir de ese evento, inició el uso de nuevos términos como: “pueblos originarios”, “comunidades ancestrales” o “identidades tradicionales”, oficialmente promovido por el Gobierno de México. Pero curiosamente en la capital gala, solo se destacó la cultura del altiplano porque si observamos el diseño del pabellón mexicano, veremos que no se usaron modelos mayas, ni de otras partes de México, solo del altiplano.
Era una construcción, diseño del Dr. Antonio Peñafiel Barranco, de una especie de Teocalli que los franceses llamaron el palacio azteca. Busco y encuentro que este diseñador fue un polígrafo nacido en Atotonilco el Grande, Hidalgo en 1830 en el seno de una familia humilde, se cultivó y llegó a escribir un centenar de libros, pero también fue de los heroicos médicos que atendieron a heridos durante los combates contra los franceses. Maravilloso personaje.
En lo escrito por la Dra. en Historia por la Universidad de París, egresada de la UNAM, la mexicana Miriam Hernández Reyna, por lo escrito por Guillermo Bonfil Batalla en su México Profundo. Una civilización negada y del mismo autor La Palabra y el Hombre, y también por Enrique Florescano autor de La Memoria Indígena, de los tres resumo lo siguiente para que se vislumbre lo necesario que era ese evento de la semana pasada.

Si realizamos un análisis historiográfico de lo poco valorado que ha sido el pasado indígena en México y le añado lo relegado, la omisión en la que ha estado, el descuido y el abandono oficial de nuestra cultura hasta nuestros días, llegaremos a esa identidad indígena que pese a todo lo anterior, es tan valiosa, que a pesar de lo dicho, ha dado paso a la convicción de que los indígenas son los auténticos herederos de un pasado ancestral resguardado en los recuerdos de la tradición oral que pasa de generación en generación a través del tiempo.
Escribo todo esto queridos lectores para que se valore todo ese pasado ancestral resguardado en la memoria de los distintos pueblos que incluso han reaccionado a este abandono con distintos movimientos para exigir un trato digno de sus identidades que se merecen. Pese a ello han conservado su gastronomía aunque tal vez no auténticamente precortesiana por los nuevos ingredientes que nos llegaron por la Nao de China o el Galeón de Manila, pero sí a través del virreinato. Conservan sus Usos y Costumbres para regirse; la elaboración de sus gabanes, huipiles, quexquémetl y vestimentas ricamente bordadas en general, elaboradas en telares de cintura y luego elegantemente adornadas.
Además conservan el culto a los muertos; las calaveritas de amaranto que desde el virreinato se hacían para endulzar la muerte; el viaje de los huicholes al desierto; las danzas aztecas que observamos sobre todo en la Villa, en el Zócalo de la CDMX o frente a variados templos del país; los voladores de Papantla; los tianguis y mercados que impresionaron tanto a Hernán Cortés; el uso del chile y picantes en las comidas; el maíz, las tortillas en nuestra alimentación; el comer flores, hongos e insectos, tan valorados en los restaurantes de postín; así como el uso del molcajete y el metate.
Y los pueblos originarios lo único que piden es que respeten su cultura ancestral y su diversidad cultural. Esto, afortunadamente, ya ha derivado en que desde el siglo XX y en lo que va del siglo XXI, en algunos estados comenzaron a reformar sus estructuras tanto políticas como administrativas para incluir el reconocimiento a los pueblos indígenas, pero nada de esto ha sido suficiente. De ahí la importancia del evento pasado donde el gobernador indígena y pluricultural, el abogado Manuel Gómez Vázquez resaltó que su gobierno indígena pretende ser ese puente entre lo indígena y las otras culturas. “Y el primer paso será la creación de la Academia de Estudios y Lengua Náhuatl. Se trata de romper la barrera entre ambas culturas, tender un puente, sacar de su aislamiento a los pueblos y dar a conocer su enorme cultura”. Nos seguimos leyendo el próximo miércoles.

Esta imagen de danzantes aztecas tomada frente al Templo de la Cruz, en Querétaro, es solo una muestra del inmenso legado ancestral que tiene México para presumir ante propios y extraños. Foto tomada por Carl Campbell, bajada de internet. Y proporcionada por la autora para su publicación.

