

Nació en 1890 en Huatusco, Veracruz, por trepar a las palmeras lo llamaron “Chango”, cosa que le gustó mucho, pues a veces, los simios, son mejores que los humanos.
Desde niño con el dedo trazaba en el camino de tierra sus dibujos, mismos que borraban con sus faldones largos las mujeres al pasar. Un alemán viendo la desesperación del niño le regaló un pizarrón. A los doce años es maestro de dibujo en la escuela de su pueblo.
Teodoro Dehesa, gobernador de Veracruz le otorga una beca para estudiar en la Academia de San Carlos. Mario Vitoria director de la revista “Multicolor”, critico acérrimo de Francisco I. Madero, lo contrata para realizar caricaturas. García Cabral con gracia ejecuta al presidente, su crítica mordaz incomoda a Madero, quién lo beca a París, para que deje de hacerlo caricatura.
Encantado el “Chango” se impregna de la vida y cultura francesa. Gran pintor se apropia de los estilos en boga en Europa. Bohemio y simpático se enamora de la bailarina Mado. El golpe de Estado que da Victoriano Huerta corta la beca y Cabral se sume en hambre y bohemia. El estallido de la Primera Guerra Mundial lo obliga a salir de París, dejando inconsolable a Mado. Teodoro Dehesa diplomático mexicano en Francia se lo lleva en un barco a Argentina. Lloroso por abandonar a Mado, y sin posibilidades de mandarle dinero, ya que el poco que enviaba se lo robaba el correo. Triste se dedica a bailar tango y pasarla mal debajo de los puentes en la ciudad de Gardel.
En 1918 regresa a México, recién saliendo de la revolución armada. Su talento lo hace abrirse camino. Excelsior lo contrata para realizar las portadas del suplemento cultural “Revista de Revistas”, en la cual se deleita dibujando mujeres bellas, deportistas, fuertes y maravillosas en estilo art deco y art nouveau los cuales mexicaniza, dándole un sentido cabralezco único. La revista llegaba a todos los hogares y se hizo de colección. Trabajó en ella de 1918 a 1943, cada semana produjo una ilustración diferente. Impuso la moda, sus vestidos aparecían en los aparadores de la ciudad.
Se casó a los cincuenta años con Eulalia Sans oriunda de Orizaba, asentó cabeza, aunque siempre siguió siendo el alma de la bohemia glamorosa de la post revolución.

Retrató a la farándula el Cine de Oro, en carteles para películas o en retratos. María Félix, Dolores del Río, el Indio Fernández, Agustín Lara, Pedro Vargas, Tintan, entre otros, y personajes históricos como Porfirio Díaz, Álvaro Obregón, Elías Calles, Lenin, Trotsky, Tolstoi, Beethoven, Caruso, Fidel Castro. Su pluma es testimonio de la vida nacional e internacional durante diez décadas. Fue pionero de la televisión con el recordado programa “Duelo de dibujantes”. Procreó tres hijos, Ernesto, Vicente y Eduardo.
Su vida trascurría entre la colonia del Periodista en la ciudad de México y en su querido Huatusco que lo reconoció dos veces hijo predilecto, gestionó la luz eléctrica y la modernización de la carretera, por ello en la plaza principal se le erigió un busto y otra plaza lleva su nombre. En 2012 fue reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Murió en diciembre de 1978, estaba apurado terminando de dibujar diez caricaturas, pues se iba de viaje a NY con su mujer. Cuentan sus hijos que estaba dibujando cuando se cayó por una embolia cerebral, murió a los pocos minutos acompañado por su familia. Su funeral fue un acontecimiento en su Huatusco en donde está enterrado. Páginas y páginas de los diarios dieron el adiós doliente al gran amigo, dibujante, caricaturista, muralista (realizó tres murales, uno en Toluca, otro en una cantina de la ciudad que desapareció y otro en E.U) David Alfaro Siqueiros conmovido le dio el adiós definitivo.
García Cabral fue un hombre humilde, jamás se vanaglorió de ser un gran artista, como lo era. A diez años de su muerte su hijo Ernesto recuperó la obra de su padre, se editó el primer libro que da cuenta de la inmensa obra de García Cabral “Las décadas del “Chango” García Cabral”, editado por Domes. A partir de entonces Ernesto hijo se dedicó a preservar y difundir su vida y obra.
Hoy, por segunda ocasión el restaurante Pastís Bistró en Cuernavaca, inauguró el 24 de octubre, la exposición “El rincón art nouveau del “Chango” García Cabral”, gracias a la admiración y amistad que tienen para con el querido “Chango” Cabral.
Una significativa muestra de serigrafías luce en las paredes del restaurante francés. Las serigrafías fueron cuidadas por Ernesto hijo y son una obra de arte coleccionable para quienes aman el arte. La obra fue montada por David, Patricia y Charlotte Colloard, anfitriones del Pastís Bistró donde se puede apreciar y adquirir una obra del gran dibujante, el mejor del siglo XX según lo declararon Diego Rivera y Clemente Orozco.
¡Justicia para Mafer!
¡Alto al genocidio en Gaza!

Una Mirada en el Tango. Ernesto García Cabral. Imagen cortesía de la autora

