Durante el mes de noviembre relaté a grandes rasgos la llegada, construcción y primeros años de servicio del Centro Vacacional IMSS Oaxtepec (CVO), 60 años de historia de un complejo para el descanso y esparcimiento único en tipo, mismo que con el cual se dio inicio al turismo social en nuestro país. El CVO modificó radicalmente la fisonomía de Morelos y para Oaxtepec significó la transformación total de la comunidad. La infraestructura carretea conectó a la Ciudad de México con el nuevo destino turístico. Al menos tres generaciones de morelenses han trabajado para el Instituto Mexicano del Seguro Social en el CVO, en mayor o menor medida eso ha mejorado las condiciones de vida de muchas familias.

A pesar de lo anterior, de cuatro columnas referentes a como fue que llegó el CVO a Morelos publicados en La Jornada Morelos, el cumplimiento de seis décadas de servicio ininterrumpido al turismo nacional e internacional pasaron completamente desapercibidos por los tres niveles de gobierno. Ninguna mención por parte de los titulares del IMSS en Morelos o a nivel Federal, vaya ni siquiera la administración del CVO realizó alguna actividad para conmemorar los primeros sesenta años de servicio al público. Navegando en redes sociales, lo único que pude encontrar alusivo al tema, fue una pequeña publicación en Instagram sobre el aniversario y un torneo de futbol interno conocido solo por los trabajadores del CVO.

Para un estado como el nuestro en el que en las actividades económicas en las últimas seis décadas has estado asociadas íntimamente al sector terciario, es decir, turismo y servicios. Y que dicho sea de paso hoy más que nunca desempeñan actividades que potencian el desarrollo económico, social y de infraestructura en Morelos. Resulta curiosos y llama bastante la atención el olvido por parte de todas las autoridades locales, estatales, federales y del propio instituto. Sobre todo, porque el esquema turístico de la actualidad en nuestro país no se entendería de no ser por las acciones pioneras del IMSS con el CVO.

En ese sentido, quizás dentro de cinco o diez años, en el 65 o el 70 aniversario del CVO los titulares de las dependencias municipales, estatales y federales no pasen por alto no solo una fecha sino el papel que ese complejo turístico ha tenido en el desarrollo económico y social del estado de Morelos durante la segunda mitad del siglo XX y el primer cuarto del siglo XXI.

Para finalizar esta columna, me gustaría desear un feliz año a todos quienes amablemente leen mis columnas, a quienes comparten la opinión y sobre todo a quienes disienten con lo que escribo, en el año que inicia continuaremos con la misma línea de crítica hacia situaciones de nuestro día a día que nos afectan a todos los morelenses y también a la difusión de aspectos de la historia de nuestro estado de Morelos. Espero que este 2025 sigamos manteniendo el diálogo retroalimentativo que caracteriza a este diario, de igual forma un abrazo fraternal a mis colegas columnistas y colaboradores de La Jornada Morelos.

  1. * Historiador

H. Alexander Mejía García