El Genocidio en territorio palestino por parte del Estado de Israel les quita todo sentido a los mensajes internacionales de amor y paz con motivo de las fiestas de navidad. No podemos ignorar que el lugar que da origen y contenido a estas fechas está siendo invadido y obligado a nuevos éxodos a causa de la ocupación. No podemos olvidar que Belén está en territorio Palestino.

Y es que, en palabras del Secretario General de Naciones Unidas, Gaza*, la ciudad más poblada de Palestina es “el infierno en la tierra”.

Pero en medio de la guerra y la desesperanza, han surgido expresiones de resistencia desde el arte y la música que quiero compartir, específicamente desde el rap, género que nace en las periferias para denunciar otras realidades, casi siempre invisibilizadas por los medios hegemónicos.

Que Alá proteja a nuestro pueblo desde el Líbano hasta Filasteen, porque Alá, nuestra resistencia y nuestra voluntad es todo lo que tenemos en nuestro camino hacia la liberación de esta máquina de muerte terrorista israelí fabricada por los Estados Unidos. Este texto acompaña una publicación en Instagram de la cantante Shadia Mansour, conocida como “La primera dama del Hip Hop árabe”. En 2008 inició sus primeras colaboraciones en Cisjordania donde cantó con los hermanos Tamer y Suhell Nafar del grupo de rap palestino Da Arabic MCs (DAM).

Su canción Al kufiyyeh arabeyyeh (La kufiyya es árabe) la impulsó en la escena musical, una colaboración con M-1 del grupo de rap Dead Prez. En 2014 colaboró con la reconocida rapera chilena Ana Tijoux en la canción Somos Sur.

Otra rapara que denuncia a través de sus letras la ocupación Israelí pero también la opresión patriarcal es Safaa Hathot. Su incursión en el rap data del 2001 y forma parte de la agrupación ARAPYAT. Puedes encontrar toda su música en la plataforma Youtube.

Veo una granada que contiene los deseos de la casa. Y volví a escribir cuando era niña, ¿Cómo no tener piedad? Es parte de la letra de la canción Jazirat AlKanz “Isla del Tesoro” de la productora, artista escénica y rapera palestina Makimakkuk. En su música además explora sonidos experimentales y música electrónica. Se le considera una figura clave y pionera de la música Underground en Ramallah.

Por último, quiero compartirles sobre Ettijah, una agrupación de mujeres raperas fundado en 2013 en un campo de refugiados. Integrado por tres mujeres, denuncian las violaciones a derechos humanos que sufre el pueblo palestino, las mujeres y las múltiples restricciones a las que se enfrentan. Sin eco, sin sonido, sacamos esperanza en medio de la muerte es un verso de su canción Bala Hdood.

Ellas son sólo algunas exponentes del rap palestino, sin embargo cada vez son más las voces de hombres y mujeres que a través de la música y la poesía, resisten y denuncian desde el arte el horror y la muerte.

*Según Amnistía Internacional, para 2022 en Gaza, el 58% de la población vivía en situación de pobreza y el 54% de los habitantes padecían inseguridad alimentaria. El 35% de las tierras agrícolas y el 85% de sus aguas de pesca son total o parcialmente inaccesibles. Más del 90% del agua del acuífero de Gaza no es potable. Y alrededor de un tercio de los artículos de la lista de medicamentos esenciales están agotados.

Imagen cortesía de la autora

Jessica Rivera Hamed