Como cada inicio de año surgen los buenos deseos, propósitos renovados, planes esperanzadores, con un toque magia de esperanza arropada con los más bellos anhelos, se renueva el espíritu y se promete ser una mejor persona. Sea este espacio para expresar mis buenos deseos, en primer término, para:

A la Gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia. – Le deseo que sea, como las propiedades curativas de la flor de margarita, de la cual lleva su nombre, que cicatrice las heridas que dejo la contienda política con sus adversarios y que gobierne con los mejores hombres y mujeres sin distingo ideológico o de partido, pensando en el bien de los morelenses y no de los lacayos. Que haga una infusión para purificar la sangre de los funcionarios corruptos, ineptos y ladrones, vestidos de morenistas y viles simuladores.

Al Presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui. – Le deseo, que como buen presidente municipal reelecto, que se apiade de la ciudad de la eterna primavera y que pase a la historia como el mejor presidente municipal bacheando todos los hoyos de la eterna brincadera y no pase a la historia como “el rey de los baches” y que ponga en orden a los comerciantes ambulantes del zócalo de la ciudad y del mercado que la dejan sucia y cochina, cuando debería estar bella y ser el orgullo de los cuernavacos. Le deseo que haga bien su trabajo ya que le aguarda una diputación federal.

A los morelenses y mexicanos. – Les deseo un año lleno de aventuras con menos facebook y más lectura; que sea un año para usar más el cerebro y menos la hueva. Un año lleno de prosperidad con más conciencia y menos estirar la mano para que papa gobierno otorgue los programas sociales. Un año con más trabajo, más innovación y creatividad porque solo así podremos sacar al buey de la barranca en que nos metió el obradorato. Un feliz año con visión de futuro.

 

 

Antonio Ponciano Díaz