

El cambio es inexorable. Hay quienes lo ven venir y se preparan para enfrentarlo; otros son arrastrados por él y ni siquiera se percatan de ello; los más se quedan atorados con la añoranza de que el pasado fue mejor porque los ciega sus viejos paradigmas; los conformistas no lo ven ni saben qué hacer y, los audaces lo crean y se desplazan en el influjo de las transformaciones de los grandes avances tecnológicos. El siglo XXI se caracteriza principalmente por la revolución digital, la hiperconectividad global, la gestión acelerada del conocimiento y nuevos equilibrios geopolíticos.
En este marco de avances tecnológicos exponenciales. El pasado 06 de enero en la CES 2026 de las Vegas, donde se mostraron los avances tecnológicos más innovadores y que muestran hacia dónde va el mundo, principalmente, con Inteligencia Artificial (IA). El CEO de Nvidia, Jensen Huang, en senda conferencia anunció “El fin de la universidad tradicional” la cual ya colapso frente a la IA y dijo que en la Cuarta Revolución Industrial la IA física o super inteligencia, el modelo tradicional de adquirir conocimientos ha quedado rebasado, obsoleto.
Señaló que el modelo de la universidad tradicional consistía en brindar a un joven estudios durante cuatro o cinco años para que pudiera trabajar durante 40 años. Hoy en día un joven que estudia alguna ingeniería al término de su carrera la mitad de los conocimientos adquiridos ya no le servirán de nada por la velocidad de los avances tecnológicos y el surgimiento de nuevos conocimientos.
Y puntualizó “El mundo ya no te pagara por lo que sabes, la IA lo sabe todo. Ahora el mundo te pagara por lo que puedes contribuir con la IA a saber lo que se ignora o lo que se puede hacer con ella”. Estamos pasando de la era del conocimiento a una era de la intención y la creación con el uso de la IA.
El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que escuche. Con tristeza veo que nuestro país, nuestro querido México, esta atorado. El mantra que el expresidente macuspano sembró en la clase política “90 por ciento de lealtad y 10 por ciento de capacidad o preparación” es un mantra nefasto para la revolución digital de la IA a dónde se está dirigiendo el mundo. Como dijera Andrés Oppenheimer en su libro “Sálvese el que pueda”.
*Ex catedrático de la UAEM, egresado de la UNAM y analista político


